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Full text of "Maturana maquinas-y-seres-vivos.pdf (PDFy mirror)"

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DE MAQUINAS Y SERES VIVOS 




Colaccion 
ELMUNDO 
DE LAS CIENCIAS 



© 1914, HUMBERTO MATUB ANA. FRANCISCO VARELA 

Inscripcion N" 89.535. Santiago de Chile. 

Derechos de edicion reservados para todos los paises por 
© Editorial Univcrsitaria. S.A. 
Maria Luisa Santander 0447 Fax: 56-2-2099455 
Santiago de Chile 

e mail: ediHiniv@reuna.cl 

Ninguna parte de esle hbro. incluido el diseno de la ponadu. 
puedc scr reproducida. transmitida o almacenada. sea peir 
procedimientos mecanicos. opticus, quimicos o 
clecu*6nicos. incluidas las fotocopias. 
sin permiso escrito del editor. 

ISBN 956-II-I2I1-6 

Texto compuesto en tipografia Times 1IJI4 

Se leimind de imprimir esta 
QUINTA EDICION 
de 1 .000 ejemplares, 
en los talleres de Impresos Universitaria. 
Ay. Las Parcclas 5588. Santiago de Chile, 
en septiernbre de 1998 

CUBIERTA 
Cerebro. 

Ilustracion de Jorge P. Torn Caltlguerea. 



IMPRESO EN C HILE I PRIMED IN CHILE 



DE MAQUINAS 
Y SERES VIVOS 

AUTOPOIESIS: LA ORGANIZACION 
DE LO VIVO 



Humberto Maturana Romesin 

Doctor en Biologia (PhD) de la Universidad de 
Harvard. Profesor titular de la Uriversidad de Chile 

Premio Nacional de Ciencias 1 994 

Francisco J. Varela Garcia 

Doctor en Biologia (PhD) de la Universidad de 
Harvard. Profesor titular del cnrs, Paris 





INDICE 



Veinte aSos df.spues 

Prefacio de Humberw Maturana Romesin a Id scgunda cdicion 
Prefacio de Francisco J. Varela Garcia a la scgunda edition 

it /■ 

INTRODUCTION 

Capitulo I 

DE MAQU1N AS VIV1ENTES Y DL LAS OTRAS 

1 . Maquinas 

2. Maquinas vivientes 

a) Maquinas autopoicticas 

b) Sistemas vivientes 

Capitulo II 

TeLEONOMIA, UN CONCEPTO BRE5CINDIBLE 
K Ausencia de finalidad 
2. Individualidad 

Capitulo III 

MaTERIALIZACIONES DE LA AUTOPOIESIS 

1- Nociones descriptivas y causales 

2. Materializacion molecular 

3. Origen 

Capitulo IV 

DlVERSIDAR DC LA A UTOPOIES/S 

1. Subordinacion a la condicion dc unidad 

2. Plasticidad de la ontogenia 

3. La reproduccidn, una complicacidn dc la unidad 



4. La evolucion, una red hisidrica 95 

5. Sistemas autopoieticos de mayor orden 101 

Capitulo V 

PRESENC1A DE LA AUTOPOIESIS 

1. Implicaciones bioldgicas 106 

2. Implicaciones epistemologicas 109 

3. Implicaciones gnoseologicas 114 

Apendice: 

El sistema nervioso 121 

A. El sistema nervioso como sistema 122 

1 . La neurona 1 22 

2. Organizacion: el sistema nervioso como un sistema cerrado 1 24 

3. Cambio 126 

4. Arquitectura 126 

5. Estados referenciales 127 

B. Consecuencias 

1. Acoplamiento historico 128 

2. Aprendizaje como fenomeno 130 

3. El ticmpo como dimension 1 3 1 

C. Implicaciones 131 



GLOSARIO 



133 



Veinte anos despues 



PREFACIO DE HUMBERTO MATURANA R. 

a la segunda edition 

Anlecedentes . 

Aunque Francisco Varela y yo escribimos juntos cstc libro, y no mecabe duda 
de que ni el ni yo lo habriamos escrito con la forma y contenido que licnc por 
separado, yo no puedo hablar por el en ninguna circunstancia en lo que a este 
libro se refiere ni con respecto a ninguna otra cosa. Por csto, al escribir cstc 
nuevo prefacio hablarc de mi y del origen de las ideas que yo he puesto en el 
libro como aspectos dc mi vida. No crco que pucda haccrse honestamente de 
otra manera. En cstas circunstancias, deseo que quede claro que cuando diga 
que Francisco fue mi alutnno no pretendo disminuir su grandeza ni subordinar 
su pensamiento al mfo, solo apuntare a la historia. Yo soy dieciocho anos 
mayor que Francisco, una diferencia muy grande en los comienzos de la vida 
deuncienti'ficoen larelacion maestro alumno, y una que se hace muy pequefia 
o nula cuando la vida cientffica del que fuc cl maestro sc accrca a su fin. 

Historia 

El tftulo dc este pequcno libro debio ser Autopoiesis: la organization de lo 
viviente, pues su tema es la organization del ser vivo, y yo concebi la palabra 
autopoiesis precisamente en el intcnlo dc suite tizai en unaexpresion simple y 
evocadora, lo que me pareci'a central de la dinamica constitutiva de los seres 
vivos. De hecho no lo fue, y no es del caso hurgar cn este momento sobre 
cuales fucron las circunstancias que determinaron el titulo de la primera 
edicion. Ahora quiero cambiarlo por el que para mi gusto debio ser el tftulo 
original: Autopoiesis: la organizacion de lo vivo. Ademas, lo que tambicn 



9 



quiero hacer en este prcfacio, poco mas de veinte anos despues que el libro 
fuera escrito, es relatar como fueron surgiendo en mi vida ideas, nociones, y 
conceptos que el conticne, y comcntar algunos uspcctos de ellos. 

Regress a Chile el ano 1 960. despues de obtencr mi doclorado en biologfa 
(PhD) en la Universidad de Harvard, y al cabo de una permanencia total dc 
seis anos estudiando y trabajando en el extranjero. Regiese" cumpliendo un 
compromise) que habi'a contrafdo antes de salir con la Universidad de Chile, 
pero mtitnamente con el deseo dc retribuir al pais todo lo que habfa recibido 
de el. Al llegar me incorpore inmediatamente como ayudante segundo en la 
catedra de Biologia del profesor Gabriel Gasic. en la Escucla de Medicina de 
dicha Universidad. Despues de conversar ampliamente con cl profesor Gasic. 
logre convencerlo de que me dejase dictar. en su curso de biologfa del primer 
ano de medicina. una serie de clases sobre el origen y la organizacion dc los 
seres vivos. Se trataba de un conjunto de cinco o seis clases. casi al final del 
ano, al que vo podia darle el contenido que quisiese. Yo pensaba que me habi'a 
preparado durante toda mi vida para esas clases. En efecto, yo habi'a estudiado 
medicina. biologfa, anatomfa, genetica, habi'a incursionado cn antropologi'a. 
arqueologfa y paleontologia. me habfa interesado por la etnologfa y la mitolo- 
gfa, y habi'a hecho investigaciones en di versos ambitos de la biologfa (como 
anatomi'a, neurobiologfa. taxonomia) durante mis diez anos de estudiante en 
Chile y en el extranjero. En vcrdad yo me habi'a interesado por los seres vivos 
ya antes de habcr sido acogido amorosamcnte por el Dr. Gustavo Hoecker en 
su laboratorio, en el primer ano de mis estudios de medicina el ano 1948. Al 
final de la ultima clase de ese conjunto. un estudiante me prcgunto: "Senor. 
usled dice que la vida se origino en la tierra hace mas o menos tres mil 
quinientos millones de anos atras. ;,Que sucedio cuando se origino la vida? 
t.Quc comenzo al comenzar la vida, de modo que usted puede decir ahora que 
la vida comenzo en ese momento?". Al oi'r esa prcgunta me di cuenta de que 
no tenia respuesta; ciertamente me habi'a preparado para contcstarla, pero no 
podia, ya que de hecho no me la habi'a preguntado en esos terminos. iQue se 
origina. y se conserva hasta ahora, cuando se originan los seres vivos en la 
tierra?, rue la pregunta que of. Indudablemente me puse Colorado, y no solo 
una sino varias veces, pero conteste: - 'No lo se, sin embargo, si usted viene el 
proximo ano. le propondrc una respuesta". Tenia una ano para encontrarla. 

Uno no siempre acepla las preguntas que formula, aun cuando dice que 
las acepta. Aceptar una pregunta consiste en sumergirse cn la busqueda de su 
respuesta. Mas aiin. la pregunta especifica que respuesta admite. Asf, lo 



LO 



primero que hice fue formularme la pregunta de una manera cornpleia: iQ\x€ 
comienza cuando comienzan los seres vivos en la tierra, y se ha conservado 
desde entonces?" O. puesto de otra manera, "<,Que clase de sistema es un ser 
vivo?". En el ano 1960 esta era una pregunta sin respuesta. Los autores de 
libros de biologfa o no la trataban, o se desentendfan de ella diciendo que se 
requerfan muchos mas conocimientos. o recurrian a cnumerar las propiedades 
o caracterfsticas de los seres vivos en una lista que resultaba necesariamenle 
interminable en la falta de caracterizaciiin independiente de lo vivo que 
permitiese decir cuando la lista estaba completa. Los cientfficos como Opann 
y Haldane que se habi'an ocupado con la pregunta por el origen de la vida, no 
proponfan en su enfoque experimental o teorico nada que pudiese servir como 
una caracterizacion de lo vivo. Asimismd, cientfficos como von Bertalanfy que 
insistfan en considerar a los seres vivos como totalidades con un criterio 
sistemico. hablaban de una vision orgam'smica. y parecfan considerar que lo 
central para comprender a los seres vivos, era tratarlos como sistemas abiertos 
procesadores de energia. Yo. en cambio, pensaba que lo central para explicar 
y comprender a los seres vivos era hacerse cargo de su condicion de entcs 
discretos, autonomos, que exislen en su vivir como unidades independicntes. 
De hecho yo pensaba, y aiin lo pienso, que lo central de la biologfa como ciencia 
es que el bi61ogo trata con enles discretos y autonomos que generan en su 
operar fenomenos generates en tamo se parecen. mientras que lo central en la 
ffsica como ciencia es que el li'sico trata. por el contrario, con leyes generates, 
sin atender a lo particular de los cntes que las realizan. Por esto pensaba. y 
todavfa pienso asf, que la tarca central dc un biologo es explicar y comprender 
a los seres vivos como sistemas cn los que tanto lo que pasa con ellos en la 
soledad de su opcrar como unidades aut6notnas. como lo que pasa con ellos 
en los fenomenos de la convivencia con otros, surge y se da en ellos en y a 
traves de su realizacion individual como tales entes autonomos. Fue con esta 
vision que me entregue en mis clases a la doble tarea de contestar a la pregunta 
por el origen de los seres vivos en la tierra y de revelar su manera de 
constitucidn como cntcs autonomos. en el proceso de describir en que consistfa 
su operar como tales. 

Que yo supiese, nadie se habi'a planteado estas preguntas como y o lo hacfa. 
tal vez porque nadic sc hacfa cargo en toda su magnitud de lo que implica el 
entender que todos los fenomenos biologicos ocurren a traves de la realizacion 
individual de los seres vivos. Ademas. yo no enfrentaba este quchacer dc un 
modo completamente inocente. Diez anos antes, a los veintiun anos, enfermo 



11 



de tuberculosis pulmonar en un sanatorio en la cordillera de los Andes, donde 
debfa estar en reposo absoluto, yo lei'a. en secreto. el gran libro de Julian 
Huxley, Evolution, una sintesis moderna. Huxley, en ese libro, plantea que la 
nocion de progreso evolulivo cs valida si uno piensa en la evolution como un 
proceso de continuo aumento de la independencia de los seres vivos con 
respecto del medio cn un proceso historico que cuiminaba con el ser humane 
en el momento prcscnlc. Yo no csiuvc dc acucrdo con 61, y en el silencio de 
mis horas de reposo. mc pregunte por cl sentido de la vida y el vivir. Mi 
respucsta fue cntonccs. y aiin lo es. que la vida no tiene sentido fuera de si 
misma, que el sentido de la vida de una mosca es el vivir como mosca. 
mosqucar, ser mosca, que el sentido de la vida de un perro es vivir como perro, 
vale decir, ser perro en el perrear, y que el sentido de la vida de un ser humano 
cs cl vivir humano al .ser humano en el humanizar. Y todo esto cn el entendido 
de que el ser vivo es solo el resultado de una dinamica no propositiva. 

Estas reflexiones me permitieron reconocer y aceptarque el sentido de mi 
vida era mi tarea y mi sola responsabilidad. Pert), tambien me llevaron a ver 
que la forma de ser autonomo de un ser vivo estaba en el hecho de que todos 
los aspectos del operarde su vivir teni'an que ver solo con el, y que este operar 
no surgfa de ningun proposito o relation en la que el resultado guiase el curso 
de los procesos que le daban origen. For esto, desde 1960 oriente mis 
reflexiones a encontrar un modo o forma de hablar de los seres vivos que 
captase la constitution de su autonomia como sistemas en los que lodo lo que 
pasa con ellos en su operar como unidades discretas, lanto en su dinamica 
relacional como en su dinamica interna, se refiere solo aellos mismos, y ocurrre 
como una continua realization de sf mismos en una dinamica relacional en la 
que el resultado no es un factor en los procesos que le dan origen. Esto es, mis 
reflexiones me llevaron a pensar que todo lo que pasa en y con los seres vivos 
tiene lugar en ellos como si operasen como entes auto referidos, y que mi tarea 
era hablar de ellos describiendo el operar de los seres vivos de modo que 
surgiesen como tales como un simple resultado de ese propio operar. En esa 
epoca esto no era una tarea facil, y mis colegas no comprendi'an lo que yo 
qucria haccr, tal vez porque yo no sabfa como decir lo que qucrfa decir, o 
porquc no dispoma todavia de las nociones adecuadas para hacerlo. 

Durante los afios 1958 y 1959. despues de doctorarme en la Universidad 
de Harvard, trabaje en el Instituto Tecnolbgico de Massachusetts (MIT), en el 
Dcpariamento Ingenien'a Eleetrica, en su laboratorio de neurolisiologfa. En 
ese depaitamento tambien habi'a un laboratorio de inteligencia artificial. Al 



12 



pasar todos los dias cerca de ese laboratorio. sin entrar. escuchaba yo las 
conversaciones de los mas distinguidos investigadores en robotica de la 
epoca, quienes deci'an que lo que ellos haci'an era modelar los fenomenos 
biologicos. Marvin Minsky era uno de ellos. A mi me parecia al escucharlos, 
que lo que ellos haci'an no era modelar ni imitar a los fenomenos biologicos, 
sino que imitar o modelar la apariencia de estos en el ainbito de su vision 
como observadores. Por esto, intemaba hablar de los seres vivos en mis 
clases de biologia de modo que mi descripcidn de ellos. y de lo que pasaba 
con ellos, reprodujese su modo de ser autonomos. No quen'a cometer el 
error que pensaba cometi'an los cienti'ficos que trabajaban en inteligencia 
artificial en el mit. Evitar ese error no era facil, pues el discurso biologico 
de esa epoca era un discurso funcional, propositivo, y se hablaba dc los 
fenomenos biologicos como si estos quedasen dc hecho revclados al hablar 
de la funcidn que se les atribuia. y como si la descripcidn de la funcidn 
especificase los procesos relacionales que le daban origen. Yo pensaba que 
no era adecuado hablar asi ni tan solo metaloricamentc. porquc mc pareci'a 
que ese modo de hablar ocultaba conceptualmentc cl operar que daba origen 
al fenomeno biologico que sc qucrfa comprendcr. Para evitar ese oculta- 
miento, comence a dislinguir cntrc lo que yo dcci'a como observador segun 
como vefa yo en mi espacio de disiinciones al ser vivo, de lo que yo decfa 
que pasaba con este en su operar al estar ya constituido como tal. Es decir. 
comence a describir. a mi juicio con propiedad y sin confundirlos. los dos 
dominios en que se da la existenciade un ser vivo: a) el dominiode su operar 
como totalidad en su espacio de interacciones como tal totalidad, y b) el 
dominio del operar de sus componentes en su composition sin referenda a 
la totalidad que constituyen, y que es donde se constituye de hecho el ser 
vivo como si sterna vivo. Esto es, yo quen'a describir cl operar de los 
componentes del ser vivo en terminos exclusivamente locales, no funeio- 
nales, y no propositivos. Yo quen'a mostrar como el ser vivo surgfa de la 
dinamica relacional de sus componentes de una manera ajena a toda 
referenda a la totalidad a que estos daban origen. Y quen'a tambien mostrar 
como el ser vivo surge como totalidad cn un dominio distinto del dominio 
del operar de sus componentes como simple consecuencia espontanea del 
operar de estos, euando se concatenan en su operar de una manera particu- 
lar. En fin. yo quen'a describir la manera particular de concatenation del 
°perar de los componentes del ser vivo que lo hacen ser vivo, y pensaba 
1 u e para demostrar que lo habi'a hecho, debfa mostrar que todos los fenomenos 



13 



biologicos rcsultan de ese modo dc opcrar si se dan las contingencias rustdricas 
adccuadas. 

Asf pues. pensando que la auronotni'a de los seres vivos en los terminos 
que senale mas arriba era la expresion indirecta de la concatenacidn de 
procesos que los definia, comence a hablar de ellos como sistemas auto 
referidos. como sistemas en los que su opcrar solo hace senlido con respecto 
a si mismos, y los difercncie de ese modo dc los sistemas que producimos los 
seres humanos, los que por diseiio hacen senlido solo en relacidn a un producto 
o algo distinto de ellos, y a los que por eso llame sistemas alo referidos. Sin 
embargo, tal modo de hablar de la constitution de los seres vivos no me era 
satisfactorioporque la notion de auto referenda subordina la vision del operar 
de los componentes a la totalidad que generan, cosa que era prccisamente lo 
que queria evitar al hablar dc las relacioncs locales de los componentes de 
modo que el ser vivo surgiese como totalidad como un resullado espontineo, 
Ademas, al hablar asf ocullaba el hecho de que aun no habia encontrado la 
dinamica operational que haci'a al ser vivo un ente auto referido. 

A comienzos del ano 1964. mientras conversaba con mi amigo el Dr. 
Guillermo Contreras, microbiologo, sobre si era posible o no que hubiese un 
flujo informacional desde el citoplasma hacia el nucleo (entonces no sabfamos 
de los retrovirus), al escribir yo en el pizarron que los adn participaban en la 
smtesis de las protcinas, y que estas participaban en la smtesis de los adn. y 
hacerlo en un dibujoque captaba la relacidn productiva circular que habfa entre 
ellos, me di cuenta de que era esa circularidad La dinamica productiva mole- 
cular constitutiva de lo vivo. Esto es, en esc momento me di cuenta de que lo 
que definia y de hecho constitui'a a los seres vivos como entcs autonomos que 
resultaban auto referidos en su mcro opcrar, era que eran unidades discretas 
que existian como talcs en la continua realization y conservation de la 
circularidad productiva dc todos sus componentes. de modo que todo lo que 
ocurn'a con ellos ocurn'a en la realizacion y en la conservacion de esa dinamica 
productiva, que los definia y a la vez constitui'a en su autonomi'a. En ese 
momento tambien me di cuenta de que no es el flujo de materia o el flujo de 
energfa como flujo de materia o cncrgi'a, ni ningun componente particular 
como componente con propiedades especiales, lo que de hecho hace y define 
al ser vivo como tal. Un ser vivo ocurre y consiste en la dinamica de realizacion 
dc una red de transformaciones y de producciones moleculares. tal que todas 
las moleculas producidas y transformadas en el operar de esa red, forman parte 
de la red de modo que con sus interacciones: a) generan la red de producciones 



y de transformaciones que las produjo o transforrno; b) dan origen a los bordes 
y a la extension de la red como pane de su operar como red, de modo que esta 
queda dinamicamente cerrada sobre si misma formando un ente molecular 
discreto que surge separado del medio molecular que lo contiene por su mismo 
operar molecular; y c) configuran un flujo de moleculas que al incorporarse 
en la dinamica de la red son partes o componentes de ella, y al dejar de 
participar en la dinamica de la red dejan de ser componentes y pasan a ser parte 
del medio. 

O. aiin de otra manera: me di cuenta de que el ser vivo no es un conjunto 
de moleculas sino que una dinamica molecular, un proceso que ocurre como 
unidad discrete y singular como resultado del operar, y en el operar, de las 
distintas clases de moleculas que lo cornponen, en un entre juego de interac- 
ciones y relaciones de vecindad que lo especifican y realizun como una red 
cerrada de cambios y smtesis moleculares que producen las mismas clases de 
moleculas que la constituyen, coufigurando una dinamica que al mismo tiempo 
especifica en cada instante sus bordes y extension. Es a esta red de produccio- 
nes de componentes, que resulta cerrada sobre si misma porque los compo- 
nentes que produce la constituyen al generar las mismas dinamicas de 
producciones que los produjo, y al dcterminar su extension como un ente 
circunscrito a traves del cual hay un continuo flujo dc clcmcntos que sc haccn 
y dejan de ser componentes segun participan o dejan dc participar en esa red, 
a lo que en este libro llamamos autopoiesis. Y, en fin. lo que tambien decimos 
en este libro. es que un ser vivo es de hecho un sistema autopoietico molecular, 
y que la condition molecular es parte de su definition porque determina cl 
dominio relacional en que existe como unidad compuesta. Sistemas autopoie- 
ttcos no moleculares, esto es, que existen en tanto unidades compucsias cn un 
dominio no molecular porque tienen otro tipo de componentes, son sistemas 
autopoieticos de otra clase, que compaiten con los seres vivos lo que tienc que 
ver con la autopoiesis. pero que al existir en otro dominio ticnen otras 
caracterfsticas que los hace completamente diferentes. Asi, por ejemplo, es 
posible que una cultura sea un sistema autopoietico que existe en un espacio 
de conversaciones (ver Maturana y Verde n-Zoller, 1 993) 8 , pero es una cultura, 
no un ser vivo. He insistido en esto aquf, no por mero afan repetitive sino 
porque me parcce que lo mas difi'cil dc comprender y de accptar, en lo que se 
refiere a los seres vivos, es: a) que el ser vivo es, como ente, una dinamica 
molecular, no un conjunto de moleculas; b) que el vivir es la realizacion. sin 
•nterrupcion . de esa dinamica en una configuration de relaciones que se 



conserva en un continuo flu jo molecular; y c) que en tanto el vivires y existe 
como una di namica molecular, no es que el ser vivo use esa dinamica para ser, 
producirse, o regenerate a sf mimo, sino que es esa dinamica lo que de hecho 
lo constituye como ente vivo en la autonomia de su vivir. 

En 1965 yo scnale este modo de ser auldnomo del ser vivo hablando de 
una "organizacidn circular" de transformaciones y de produccioncs molecu- 
lares, indicando que el ser vivo cs y existe como ente molecular solo en Ian to 
pcrmanece en la conservation de tal organization. Al hacer esto. me di cuenla. 
tambien, de que mi caracterizacidn del ser vivo como sistema de organization 
circular era adecuada. porque de hecho me permitfa mostrar, en concordance 
con mi planteamienlo initial, como cadauno y todos los fenomenos bioldgicos 
surgen en el vivir del ser vivo como un sistema que se rcaliza y existe en la 
continua production dc si mismo de la mancra indicada. Esto lo hice inicial- 
mentc como una section sobre cl vivir, en un artfeulo que llame Neurophy- 
siology of cognition", que presente en Chicago en marzo de 1969. en un 
congreso de antropologia cuyo tcma era el conocer como fendmeno humano 
(ver Maturana. I969) 2 . Un afio despues trate el mismo tema como parte de un 
articulo mas extenso. el que titule "Biology of cognition", y que fuepublicado 
por primera vez como el "Report N° 9.0, of the Biological Computer Labora- 
tory" de la Universidad dc Illinois, en 1970. El libro que el lector tiene en sus 
manos, y que inicialmente se publico con el nombre de De maquinas y seres 
vivos, es una expansidn de esa section sobre el vivir del arti'culo "Biology of 
cognition" que acabo de mencionar, y Cue escrito a partir de una conversation 
que Francisco Varela y yo tuvimos en Santiago en el afio 1970, a su regreso 
de los RE.UU., despues de que el obtuviese su Dociorado (Ph.D) en la Univer- 
sidad de Harvard. Francisco plantcaba que si lo que yo proponfa daba cuenta 
de los fenomenos bioldgieos, y era lodo lo que se necesitaba para caracterizar 
plenamenle a los seres vivos como sistemas autdnomos. deben'amos ser 
capases dc proponer una formalization matematica de su organization circu- 
lar. Francisco es un distinguido pensador matcmatico, yo no. por esto insisti 
en que antes de intentar una formalization, era nccesariotencruna description 
completade los fenomenos odd sistema que se quen'a formal izar. Eslo ultimo 
fue lo que decidimos hacer y asf surgid eslc libro. 



16 



la palabra autopoiesis 



Francisco Varela llegd a mi laboratorio enviado por el Dr. Juan de Dios Vial 
Correa en abril de 1 966. en el momento en que era aceptado como alurnno para 
la Licenciatura en Biologfa de la Facultad de Ciencias de la Universidad de 
Chile. A finales del afio 1967. Francisco fue aceptado por la Universidad de 
Harvard para hacer alii un Doctorado cn Biologfa, y regreso a Chile en 1970 
a trabajarconio investigador independieule (ahora scria profesor titular) en la 
Facultad de Ciencias. Como Francisco habfa sido mi alurnno yo conocfa 
profundamente sus meritos. Por eso apoye c impulse todas las initiatives que 
fueron necesarias para que el regresase a Chile a la Facultad de Ciencias de la 
Universidad de Chile. 

Yo pienso, rcpito. que toda formalization cs necesariamente secundaria al 
entendimiento conceptual y operational de lo que sc quicrc formalizar. y que 
de otro modo el fornialismo se aleja de la experiencia. Francisco, evidente- 
mente, coincidid conmigo en este planteamienlo. y nos pusimos a trabajar en 
lo que tinalmcnte resultd ser este libro. Yo escribfa, luego lo discutfamos en 
un proceso, que aunque fue siempre interesante. nunca fue sencillo, y a veces 
fue doloroso. Lo que se me hizo evidente muy pronto en este proceso, fue que 
se necesitaba una palabra mas evocadora dc la organizacidn dc lo vivo que la 
cxpresidn "organizacidn circular" que yo usaba desde 1965. Asf, un di'a que 
yo visitaba a un amigo, Jose" Maria Bulnes. fildsofo, micntras 61 me hablaba 
del dilema del caballcro Quejana (despues Quijote de la Mancha) en la duda 
de si seguir el camino de las armas. eslo es el camino de la praxis, o el camino 
de Las letras, esto es el camino dc la poiesis, me percale de que la palabra que 
necesitaba era autopoiesis si lo que qucria era una cxpresidn que captase 
plenamente lo que yo connotaba cuando hablaba dc la organizacidn circular 
de lo vivo. La palabra autopoiesis no surgid de Jose" Maria, no la propuso el ni 
podria haberla propuesto pues no era su problema, la invente o propuse yo. 
Aun asf le agradezco la conversation posterior que tuvimos en la companfa de 
s u esposa, Veronica, quicn sugirid como alternativa la palabra "autopraxis" 
que yo rechace. pues me parecid limitadora en otros aspectos. Al di'a siguiente 
se la propuse a Francisco a quien lc gusto, y comenzamos a hablar de 
autopoiesis para referirnos a la organizacidn dc los seres vivos. 

Inicialmente yo pense" que podia usar la palabra autopoiesis de manera 
e *tiusiva para referirmc a la organizacidn de los seres vivos. Luego mc di 
cuenta, como mencione mas arriba. de que no era posible hacerlo asf ya que 



17 



dicha organizacion. en principio al menos. puede ser realizada en muchos 
dominios diferentes con clases distintas de componentes, y dar origen asi a 
muchas clases distintas de sistemas en los cuales la autopoiesis es incidental 
y no definitoria como es el caso de los seres vivos, los que existen solo cn tanto 
sistemas autopoielicos moleculares. Por eslo. me parecid que debfa ser espe- 
effico, en cada caso, con respecto a la serialization de la naturaleza de los 
componenies del sistema autopoietico de que hablaba, atendiendo a que es de 
hecho esta la que determina en cada clase de sistema su dominio de existencia 
como unidad compuesta. Es por esto, que en mis publicaciones posteriores, 
como El arbol del conocimiento 1 que escribi tambicn con Francisco Varcla, 
destaco que los seres vivos somos sistemas autopoieticos moleculares, seiia- 
lando que lo que nos define como la clase particular de sistemas autopoieticos 
que somos. esto es, lo que nos define como seres vivos, es que somos sistemas 
autopoieticos moleculares, y que entre tantos sistemas moleculares diferentes, 
somos sistemas autopoieticos. En suma lo que en este libro pretendemos haccr. 
y mantengo que hacemos, cs mostrar que los sistemas que distinguimos como 
seres vivos en el ambito dc lo biologieo, son sistemas autopoieticos molecu- 
lares. y que lo hacemos mostrando que lodos los fendmenos bioldgicos resultan 
en el operar de los sistemas autopoielicos moleculares. o de las contingencias 
histdricas de su operar como talcs y que. por lo tanto, ser vivo y sistema 
autopoietico molecular son lo mismo. 

Desde la publication primcra de este libro, se ha planteado la pregunta 
sobre la posible existencia de sistemas autopoieticos en otros dominios fuera 
del dominio molecular, Esta pregunta no se debe contestar a la ligera. Cierta- 
mente es posible distinguir enure los seres vivos sistemas autopoieticos de 
distintos drdenes segiin el dominio en que esta se realiza. En tal distinction, las 
celulas son sistemas autopoielicos de primer orden en tanto ellas existen 
direetamente como sistemas autopoieticos moleculares, y los organismo so- 
mos sistemas autopoieticos dc segundo orden en tanto somos sistemas auto- 
poieticos como agrcgados celulares. Sin duda es posible hablar dc sistemas 
autopoieticos de tcrcer orden al considerar el caso de una colmena, o de una 
colonia, o de una familia, o de un sistema social como un agregado de 
organismos. Pero alii, lo autopoietico resulta del agregado de organismos y no 
es lo definitorio o propio de la colmena, o de la colonia, o de la familia. o del 
sistema social, como la clase particular de sistema que cada uno de estos 
sistemas es. Al destacar y poner entasis en el caracter autopoietico, de tercel" 
orden, de tales sistemas, cuando esta es de hecho algo circunstancial en 



18 



relacidn a la constitution de sus componenies, y no lo que los define como 
c olmena. colonia, familia, o sistema social, lo propio de cada uno dc ellos como 
sistema queda oculto. Asi por ejemplo, aunque es indudable que los sistemas 
sociales son sistemas autopoieticos de lercer orden por el solo hecho de ser 
sistemas compuestos por organismos, lo que los define como lo que son en 
tanto sistemas sociales no cs la autopoiesis de sus componentes, sino que la 
fonna de reiacion entre los organismos que los componen, y que connotamos 
en la vida cotidiana en el preciso momento en que los distinguimos en su 
singularidad como tales al usar la nocidn de "sistema social". Lo que si no hay 
que olvidar ni desdeiiar, es que estos sistemas autopoielicos de orden superior 
se realizan a traves de la realuacion de la autopoiesis de sus componentes. 

Ademas, hay que reconocer que tarribien pueden darsc sistemas autopoie- 
ticos de orden superior que scan al mismo tiempo sistemas autopoieticos de 
primer orden en su propio dcrccho. Es posible que esto ocurra con muchos 
organismos si los procesos moleculares transcelulares c intracelulares que los 
realizan, resultan en su conjunto formando una red autopoietica molecular de 
primer orden que se intersecta con la realizacion de las autopoiesis moleculares 
particulares propias de las distintas celulas que los componen. Si asi fuese el 
caso, los organismos existinan como tolalidades autopoicticas cn dos dominios 
fenomcnicos diferentes, y estan'an sujetos en su realizacion como tales a la 
conservation simultanea de dos dinamicas autopoieticas de primer orden 
distintas, una, la celular de sus componentes. y la otra. la organica sistemica 
de su condicidn de totalidad. lgual pasaria con los sistemas que llamamos 
sociales si estos fuesen tambien, como totalidades, entcs autopoieticos dc 
primer orden, cosa que en mi opinion cicrtamente no son. Tampoco los 
sistemas sociales son sistemas autopoieticos en otro dominio que no es el 
molecular. Sin duda no lo son cn el dominio organico, pues en ese dominio lo 
que define a lo social son relaciones conductualcs entre organismos. Tampoco 
lo son, o podrfan serlo. cn un espacio de comunicaciones, como propone el 
distinguido socidlogo aleman Nilclas Luhmann, porque en tal espacio los 
componentes de cualquier sistema serfan o comunicaciones, no seres vivos, y 
°s fenomenos relacionales que implican el vivir de los seres vivos, que de 
echo connotamos en la vida cotidiana al hablar de lo social, quedan'an 
e xcluidos. Yo diria a lo mas, que un sistema autopoietico en un espacio de 
comunicaciones se parece a lo que distinguimos al hablar de una cultura. 

En tanto es la organization lo que define la identidad de clase de un 
S| stema, y es la estructura lo que lo realiza como un caso particular de la clase 



19 



4 3 
que su organizacion define (ver Maturana, 1 975 : y Maturana \ Varela. 1 985 ), 

los sistemas exislen solamente en la dinamicade realization de su organization 
en una estructura. Por esto, la operacion de distincion que trae a la mano un 
sistema. o que solo lo connota con un nombre al apuntar a la estructura que lo 
realiza, define su identidad de clase, e implica la realizacion de su organizacion 
en esa estructura. Las distintas palabras que usamos en la vida cotidiana 
corresponden a distintas operaciones que realizamos en el vivir. y nunca .son 
en verdad arbilrarias. y siemprc revelan coherencias del vivir en el ambito de 
nueslro operar como seres humanos. Por esto. cl que en el vivir cotidiano en 
eastellano usemos distintas palabras para hablar de los seres vivos y de los 
sistemas sociales. indica que no connotamos el mismo sistema cuando usamos 
una u otra de esas dos palabras, c indica tambicn que de hecho al hablar de 
seres vivos y sistemas sociales hablamos de sistemas diferentes porque esttui 
definidos por organizaciones diferentes. Esio cs. si lo que hace al ser vivo ser 
vivo, cs su ser un sistema autopoieiico molecular, lo que hace al sistema social 
sistema social, no puede de ninguna mancra ser lo mismo, en tanto el sistema 
social surge como sistema distinlo del sistema vivo al surgir en la distincion 
como sistema social, aun cuando su rcalizacidn implique el vivir de los seres 
vivos que le dan origen. Lo que nos confundc cs la interseccion estructural dc 
los sistemas. la realization de dos o mas sistemas distintos por medio dc la 
misma estructura o de los mismos componentes estructurales. En la intersec- 
cion estructural las distintas organizaciones de los sistemas que se inlersectan. 
no se intersectan. y permanecen distintas dando origen a sistemas que existen 
como totalidades diferentes en espacios dislintos. No hay interseccion de 
organizaciones. ni puede haberla. porque la distincion implica la organizacion, 
y al dislinguir solo surge la organizacion implicada por la operacion dc 
distincion. Esto es. las distintas organizaciones que implicamos con las dife- 
rentes palabras que usamos, permanecen independientes y distinguibles entre 
si, a pesar de la interseccion de sus distintas realizaeiones estructurales. La 
identidad del sistema queda especificada solo en su organizacion, no en su 
estructura. 

Como la organizacion no es directamente dislinguible, sino que queda 
implicada en el acto dc distinci6n que trae a la mano una estructura, y debido 
al hecho de que los sistemas interacttian por medio de su estructura. los 
sistemas son reconocidos solo por aspectos parliculares de su realizacion 
estructural. Sin duda todo esto lo sabemos desde la vida cotidiana porque es 
en clla donde nos damos cuenta de que podemos realizar en nuestro vivir varias 



20 



identidades diferentes simuMneas o sucesi vas en la misma coiporalidad. Pero, 
s i no nos damos cuenta. ademas. de que las palabras que usamos de hecho 
j nl plican la organizacion de lo que distinguimos, no nos pcrcalamos de que no 
podemos pretender que es posible adscribir cualquier organizacion que sc nos 
ocurra al sistema distinguido. pues estc surge en la distincion con una organi 
zacirjn impKcita que queda especificada cn su distincion. El no darsc cuenta 
de esto ha llevado al uso indiscriminado de la palabra autopoiesis. Por ultimo, 
es conveniente darse cuenta de que la organization implicada cn una opcracitfn 
de distincion no es arbitraria debido al detcrminismo estructural del operar del 
obscrvador, el que en cada instante solo puede distinguir lo que la configura- 
tion relacional de su estructura y la estructura de la circunstancia, permiten. 



Un caso artificial 

Cuando estibamos tcrminando cl libro surgio la idea de hacer un modelo 
computacional. Lo que yo qucria era usar cl computador para generar procesos 
cquivalentes a procesos moleculares, tales que si se los dejaba operar sin 
ninguna referenda a un todo. en una dinamica exclusiva de relaciones de 
vecindad, resultase una red de procesos que constituyese un sistema autopoie- 
tico. Mucho conversaiTKK de esto, hasta que un di'a (en noviembre de 1971), 
en la manana llcgue al laboratorio con un dibujo que aun tenso, que represen- 
taba una dinamica de parti'culas en la forma dc un pcqucfio conjunto de 
"reaceiones qui'micas de smlesis y de lisis", que si ten fan lugar a lo ritmos 
adecuados ("a la temperatura adecuada") darfan origen como un resultado 
espontaneo. no incluido como un aspecto del diseno de los procesos "molecu- 
lares", a una unidad autopoietica en un espaeio de dos dimensiones, como es 
la pantalla de un computador. Lo que tenfamos que hacer era un programa para 
que el computador generase esas parti'culas con sus interacciones y transfor- 
maciones en su espaeio gralico. Si lo haci'amos, decfa yo. con los ritmos 
adecuados, surgin'an espontancamente unidades autopoieticas bidimensiona- 
es en ese espaeio. Como yo no sabi'a programar. Francisco con otro amigo. 
Ricardo Uribe Berenguer, se encargarian de hacerlo, y atordamos con Fran- 
cisco que el iria de primer autor en la publication correspondienie (Varela, 
Maturana y Uribe, 1975) 9 (ver Fig. 1). 



21 



La dinamica de reacciones que propuse lue la siguiente: 
Sean las partfculas A. B, y M, y sea su operar el siguiente: 

1 . 2B + A -> M + A 

2. M + M-»MM 
MM + M -> MMM 

3. M -> 2B 

4. MMMMM es permeable al paso de B. 

5. La cadena de Ms es flexible y movible, y puede cerrarse sobre sf misma. 
Al realizar el programa surgid. espontaneamente. una unidad autopoietica en 



B 



H 




Figure* N" I 

cl espacio grafico del computador. Mi proposito en esta modelacidn fue 
mostrar una relacidn generativa que daba origen a una unidad autopoietica 
como algo nuevo en un ambito completamente distinto al dominio de opera- 
cidn de sus componentes. Al mismo tiempo queria mostrar que una unidad 
autopoietica era simplemente el resultado de la organizacidn espontanea de un 
eonjunlo de elemcntos en una unidad compuesta particular como consecuencia 
del operar dc sus propiedades, sin que ninguna de estas permitiese predecir lo 
que iba a ocurrir. Lo nuevo que surge como resultado de una dinamica 
generativa. surge como una novedad histdrica. y es intrfnsecamente nuevo. 



22 



El presente 



Yo considero que es fendmeno bioldgico todo fendmeno cuya realizacidn 
j m plique la realizacidn del vivir de por lo menos un ser vivo. Asf, la sfntesis 
de una cadena polipepu'dica medianie la panicipacidn de ribosomas en un tubo 
dc ensayos, fuera del contexto de la celula. es un fendmeno qufmico y no un 
fendmeno bioldgico, mientras que la misma sintesis si ocurre durante la 
dinamica del metabolismo eelular, es un fendmeno bioldgico, cosa usualmente 
reconocida al hablar dc bioqui'mica. Al mismo ticmpo, como yo pienso que la 
autopoiesis molecular caracteriza y realiza lotalmente el vivir. considero que 
es un fendmeno bioldgico todo fendnieno que implica la realizacidn de la 
autopoiesis At por lo menos un scrvivo. Este libro surgid en la (area de mostrar 
como todos los fendmcnos bioldgicos resultaban, ya sea directamente, o de 
manera indirecta como consecuencia de distintas contingencias histdricas en 
la realizacidn dc la autopoiesis de por lo menos un ser vivo. Yo pienso que 
este libro cumple ese intento, y que la ampliacidn de la comprensidn de lo 
bioldgico que se ha producido posteriormente a su publicacidn inicial lo 
confirma. no lo niega. 

Pero, tal vez lo mas iluminador de la teoria de lo viviente. que es la teoria 
dela autopoiesis, radicaenque ella muestraque el ser vivo es un ente sistemico 
aun cuando su realizacidn sea de caracter molecular. Esta teon'a muestra que 
ninguna molecula, o clase de molecula, determina por si sola ningun aspecto 
o rasgo del operar del ser vivo como tal pues todas las caractei isticas del ser 
vivo se dan en la dindmica de su autopoiesis. En efecto, un fendmeno es el 
sistemico si ocurre como resultado del operar de los componentesde un sistema 
mientras realizan las relaeiones que definen al sistema como tal, y en tanto 
mnguno de ellos lo determina por si' solo, aun cuando su presencia sea 
estnetamente necesaria. Asf, la ordenacidn dc los aminoacidos cn la sintesis 
de una protefna dc acuerdo a una secuencia particular fijada por la secuencia 
de nucledtidos presente en un adn particular, es un fendmeno sistemico porquc 
•"equiere de la dindniica de sintesis de protei'nas que tiene lugar en la autopoiesis 
celular para que ocurra, y no basta el aon sdlo. No pretendo que al afirmar el 
caracter sistemico de todo lo que pasa con los seres vivos, yo este diciendo 
^§o que no haya sido dicho antes. Lo que afirmo es que al no hacernos 
Plenamente cargo del caracter sistemico de los fendmenos cclulares, no 

lamos adecuadamente dc los seres vivos, y generamos un discurso reduc- 



23 



cionista enganador, como pasa con la notion de deteiminismo gen6tico, la que 
oculta cl caracter sistemico de la generaci6n dc los rasgos fenotipicos. 

La comprension del caracter sistemico de los fenomenos que involucran 
lo vivo que la teorfa de la autopoiesis hace posible, permite exphcar el ongen 
de los seres vivos en la tierra, o en cualquier parte del cosmos, como e] 
surgimiento espontaneo de un scr vivo como entidad discreta tan pronto como 
se da la dinamica autopoictica molecular como un fenomeno sistemico. De la 
misma manera la teon'ade la uutopoiesis permite entender el fentineno de la 
herencia como un fen6meno sistCmico en la relation ser vivo medio, que surge 
con la reproduction en tanto esta cs un caso de fractura con conservation de 
organization (ver Maturana, y Maturana y Mpodozis, I992 7 ), al per- 

mitir ver que la organizacion del ser vivo no depende de ninguna clasc 
particular de moleeulas, por central que algun tipo de ellas parczca scr en la 
realization estructural del ser vivo. La teon'ade la uutopoiesis permite. ademas 
entender los fen6menos de simbiosis celular y de formacion de sistemas 
multicelulares como fenomenos cspontaneos de conservacion sistemicadeuna 
nueva organizacion, cuando agregados de celulas, o de organismos, dan origen 
a alguna configuration de relaciones prcferenciales que los separa como 
conjunto de un medio que los contienc. En fin, al entender que el fenomeno 
del vivir es la dinamica autopoictica molecular, se puede entender, a) que el 
devenir historico de los seres vivos es un proeeso espontaTieo de conservation 
de linajes y de formation de nuevos linajes en la conservacion reproductiva 
dedistinlos modosde vida (ofenotipos ontogenicos),en una derivaontogenica 
y filogeniea, b) que las variacioncs en los modos de vida que al conscrvarsc 
en la reproduction dan origen a nuevos linajes, surgen cotno variaciones 
epigenicas que se conscrvan cn la reproduction en circunstancias que la 
herencia ocurre como un fenomeno sistemico de la relation organismo medio, 
y no como un fenomeno dc determination molecular, y c) que lo connotado 
con la notion de selection natural, es el resultado de la conservacion diferen- 
cial de la vanacidn en la diversification de linajes, no el mecanismo generative) 
de ella (ver Maturana y Mpodozis, 1992) 7 . 

Determ in is mo esiru cm ral 

Los seres vivos somos sistemas determinados en la estructura y. como tales, 
lodo lo que nos ocurre surge en nosotros como un cambio estructural delermi- 



24 



n ado tambien en nosotros en cada instante segun nuestra estructura de ese 
instante. La ciencia opera sdlo con sistemas determinados en la estructura, y 
tanto en ella como en la vida cotidiana, Iralamos a cualquier situation que nos 
parece violar el determimsmo estructural como expresion de un error en 
nuestra mirada, como un fraude, o como un milagro. La notion de determinis- 
mo estructural, sin embargo, no surge como un supuesto ontologico o un 
principio explicativo, sino que surge en un acto de si'ntesis poetica como una 
abstraccidn de las regularidades de la experiencia del observador y. por lo 
tanto, tiene validez en cada caso solo en el dominio de regularidades cn que 
surge. Por esto, los distintos dominios de cohcrencias experieneiales que el 
observador vive, constituyen distintos dominios de determinismo estructural. 
cada uno definido por las coherencias experieneiales que le son propias y lo 
definen. 

Hay dos nociones aditionales que no debemos confundir con determinis- 
mo estructural al hablar de un sistema determinado en su estructura. estas son, 
predeterminismo y predictibilidad. El que un sistema sea determinado estruc- 
turalmente, no implica que un observador pueda predecir los cambios estruc- 
turales que tendra en su devenir. Como una prediction es un intento de tratar 
una situation cualquicra como un sistema determinado cn su estructura para 
luego computar sus cambios estructurales, el observador debe conocer la 
estructura del sistema de que habla para predecir o computar sus cambios 
estructurales. Al decir que un sistema es o no es prcdecible. entonces, lo que 
un observador hace es connotar su conocimienro o su ignorancia de la estruc- 
tura del sistema al que caractcriza de esa manera. Todo el entendimicnto 
cientifico se funda en reconocer, imph'cita o exph'citamente, que en nucsiro 
explicar solo Iratamos con sistemas determinados en su estructura cualquicra 
sea el dominio de explicar que consideremos, de modo que si no se cumplc cl 
determinismo estructural. pensamos en error o en conotimiento insuficiente. 
Ocurre ademiis. que no siempre podemos conocer la estructura de un sistema 
e n el momento en que queremos computar sus cambios estructurales, ya sea 
Porque no tenemos acceso a ella, o porque en el intento de conoccrla la 
destruimos, o porque la dinamica estructural del sistema es tal, que cambia 
recursivamentc con sus cambios de estado, y cada vez que buscarnos regula- 
ndades en sus rcspucslas al interactuar con el, nos encontramos con que su 
estructura ha cambiado y responde dc manera diferente. Los seres vivos son 
Sl «emas de esta ultima clase. La notion de predeterminismo, en cambio, hace 
erencia a la posibilidad de que el estado inicial de un sistema determinado 



25 



en su estructura especifique sus estados futuros. Esto jamas sucede con los 
sistemas determinados en su estructura pues su devenir en el ambito de 
interacciones en que existen es y solo puede ser una epigenesis, al surgir 
precisamente dc csas interacciones. Por lo mismo, pienso. que en un sentido 
estricto, no cxiste dctcrminismo genctico, y que no sc pucde decir de manera 
que tenga sentido en el operar dc Los organismos, que el fenotipo es lo que se 
expresa del genotipo. El fenotipo surge en una epigenesis. Por la mismarazdn, 
la herencia como fenomeno de conservacion reproductiva de un modo de vida 
o fenotipo oncogenico, es un fenomeno sistemico y no molecular, como ya 
mencione mas arriba. El caracter epigenico del operar sistemico en general, y 
en particular del devenir de cualquier ser vivo, excluye todapredeterminacion, 
Por lo mismo, la constitucion de un linaje en la conservacion reproductiva de 
un fenotipo ontogenico (o modo de vida, o configuracion epigenica particular! 
es. tambien, un fenomeno sistemico. Y, por ultimo, la constitucion deun linaje, 
y por lo tanto la conservacion reproductiva de cualquier identidad bioldgica. 
y en particular la especiacion (ver Maturana y Mpodozis, 1992) es. tambien, 
un fenomeno sistemico, no un fenomeno determinado desde un proceso 
genetico molecular. La creencia en la posibilidad de una dinamica predeter- 
minista en los sistemas obscurece la comprensidn del fenomeno epigenico. 

Esp on tune ida dve rs us final idad 

Nada mas dificil que entender y accptar la cspontancidad dc los fenomenos 
biologicos en una cultura como la nuestra orientada al explicar propositivo o 
finalista de todo relacionado con lo vivo. Asi. usualmente no vemos que los 
procesos moleculares son espontaneos. cualquiera sea el lugaro la circunstan- 
cia en que ocurren, incluso aquellos del metabolismo celular que cursan con 
la participation de las asi llamadas moleculas de aha energia, como el ATP 
(adenosin trifosfato). Los procesos moleculares ocurren. cn cada instante. 
como resultado de las propiedades estructurales de las moleculas. y no porque 
nada externo a estas los gui'e. Tambien resulta muchas veces dificil aceptar 
que un sistema, cualquiera que este sea, surge en el momento en que en un 
conjunto de elementos comienza a conservarse una dinamica de interacciones 
y de relaciones que da origen a un clivaje operacional que separa a un 
subconjunto dc csos elementos que pasa a ser el sistema, de otros elementos 
que qucdan excluidos de este, y que pasan a ser su entorno. La dinamica de 



26 



interacciones y relaciones que como configuracion relational cnlrc elementos 
a] conservarse separa a un conjunto de elementos de otros dando origen a un 
sistema. pasa a ser la organizacion del sistema. en tanto que el conjunto de 
elementos y relaciones que realizan esa organizacion en la unidad operacional 
que surge asf separada de un medio como un ente particular, pasa a ser su 
estructura. Esto es, cl obscrvador ve que al surgir un sistema surge tambien el 
medio como aquel dominio de complementariedad operacional en el que el 
sistema se realiza como un ente discreto mientras su organizacion se conserva. 
La dinamica de formacion espontanea de sistema y medio, constituye, para el 
observador que no puede prever el surgimiento de un sistema porque no puede 
ver las coherencias cstructurales desde donde surge, el surgimiento de orden 
a partir del caos. En cstc sentido. todo surge del caos en tanto surge como algo 
que se forma en el comienzo de la conservacion de una organizacion que no 
preexiste. y que no se puede deducir desde las coherencias operacionales donde 
lo nuevo tiene sentido relacional para el observador. El fen6meno historico cs 
un continuo surgir del caos en tanto el presente es solo comprensible a 
posteriori en surelacioncon elpasado, y la relation generativaque lc da origen 
surge como una relacion explicativa que el observador propone para relacionar 
dos dominios disjuntos conservando el determinismo cstructural. 

Puesto de otra manera, orden y caos son dos aspectos de los comentarios 
explicativos que un observador puede hacer sobre lo que pasa en la dinamica 
sistemica espontanea de constitucion de un sistema cn un dominio de deter- 
minismo estructural desconocido para el o ella. y no dos condiciones intrinse- 
cas de lo que un observador puede llamar el mundo natural. Al reflexionar 
sobre lo que pasa en la dinamica espontanea dc constitucion dc los sistemas. 
lo que un obscrvador nota es que en la distincion de un sistema surgen para el 
° ella tres dominios de orden: 1 ) el dominio de las coherencias estructurales 
del sistema distinguido. 2) el dominio de las coherencias estructurales de lo 
que surge como medio y en su distincion del sistema. y 3) el dominio de la 
dinamica de las relaciones cntre el sistema y el medio, Ademas. para el 
observador que mira el ambito de donde surge un sistema desde las coheren- 
cias del operar de este como totalidad sin que 61 o ella lo pueda describir, ese 
Ambito es ' sensus stricto, caotico: en otras palabras, desde la perspectiva del 
operar de un sistema que surge sin que un observador seacapa/ dc predecir su 
swgimiento, el ambito desde el cual surge antes de su aparicion, es cl caos. 
despues, si el observador es habil y logra proponer un mecanismo generativo, 
e ja de serlo. Lo que sorprende. y hace pensar en la necesidad de procesos 



27 



intcncionales o propositi vos cn relation al ser vivo, es la coherencia operatio- 
nal de 6ste ton su circunstancia en una dinamica conductual que se ve 
adaptandose a un ambito que aparece cambiante dc manera independiente. 

Pienso que debn insistir aqui en que cl que la notion de eaos surja de la 
inhabilidad del observador para prever el surgitniento de un cierto sistema 
desde un ambito de determinismo estructural que no puede describir, no indica 
que la organization del sistema que surge dependa del arbitrio del observador. 
Sin duda esia en juego lo que el observador distingue, y lo que el o ella de 
tiecho distingue esta asociado a la operation de distineion que hate, pero el 
observador solo distingue lo que le cabe distinguiren el espatio de coherencias 
estructurales que surge en las coherencias de su experiencia. Pero hay algo 
mas. La organization espontanea de un sistema al surgir este en la conserva- 
tion dc una configuration relational entre un conjunto de elementos que erea 
un clivajc con respecto a un entomo que surge en ese momento. tienc. entre 
otras. dos consecuencias fundamentales. Una es la aparicion de un nuevo 
dominio relacional o fenomenito que antes no existi'a. en el cual la entidad o 
sistema, que surge como unidad definida como tal por la organization que 
comienza a conservarse de ah! en adelante, tiene propiedades como sistema o 
lolalidad. que no son propiedades dc sus componentes. Tal dominio relacional 
o fenomenito, no se puede deducir de las propiedades de los componentes del 
sistema porque surge con la composition. La otra tonsecuencia, cs que se 
genera una asimetria en el suceder, porque cada situation surge como una 
composition espontanea de lo anterior en la que aparecen nuevos dominios 
relacionalcs o fenomenicos, que el observador distingue al hablar de historia 
y tiempo. El tiempo surge en el explicar del observador desde la distineion de 
la asimetria del suceder de su experiencia, aun en la situation en la que el o 
ella distingue un fenomeno que llama reversible pues para hater tal cosa el 
observador debe distinguir su propia asimetria experiential. Ambos, tiempo e 
historicidad, son proposiciones explicativas de la asimetria en cl suceder de la 
experiencia del observador, en las que se connota precisamente su irreversibJ- 
lidad intrihseca. Es decir. el observador propone la notion de tiempo al 
distinguir la historicidad de su experiencia, y cs de esa historicidad que el o 
ella genera una referenda desde la cual puede hablar como si hubiesc reversi- 
bilidad temporal en los fenomenos cfclicos aun cuando el suceder experiential 
del observador por surgir en una dinamica epigenica es intrfnsecamente 
irreversible y unidireccional. I ,os procesos descritos como cfclicos solo lo son 



28 



corao proyecciones descriplivas ton las que el observador los abstrae del fluir 
directional a que pcrtcnecen. 

Veamos ahora cl icma de la finalidad. La espontaneidad en el surgimicnto 
de los sistemas, niega cualquier dimension de intencionalidad o finalidad en 
su constitucion o cn su operar, y hace que finalidad e intencionalidad perte- 
nezcan solo al ambito reflexivo del observador como eomenlarios que el o ella 
hace al comparar y cxplicar sus distinciones y experiencias cn distintos 
momento de su observar. Quien no acepta la espontaneidad de los procesos 
molecularcs. no puede aceptar la espontaneidad de las coherencies operatio- 
nal entre el ser vivo y el medio propias del vivir. Dado cl determinismo 
estructural, una vez que un sistema surge, su devenir consiste ncccsariarnente 
en una historia de inlcracciones recurrentes con los elementos de un medio que 
suree con 61 y lo contiene. Ademas tal historia dc inlcracciones recurrentes 
entre el sistema y el medio cursa necesariamente como una coderiva estructu- 
ral. Esto es, tanto la estructura del sistema. como la cstruciura del medio, 
cambian necesariamente y de manera espontanea de un modo congruente y 
complementario mientras el sistema conserva su organization y la coherencia 
operational con el medio que le permite conservar su organi/acion. Estoocurre 
cn una dinamica de complementaridad operational cn la que un observador ve 
al sistema deslizarse en el medio siguiendo el unico curso que puede seguir en 
la conservation de su organizacion, en un protest) cn cl que las estructuras del 
sistema y del medio cambian juntas de manera congruente hasta que el sistema 
se desintegra. En la historia de los seres vivos cn la tierra, esta dinamica ha 
tenido lugar desde que aparecid la reproduction secuencial dando origen a la 
generation, conservation, y diversification dc linajes. como la dinamica que 
ha dado origen a todos los modos de vida que hoy distinguimos cn la ticrra. Y 
ha tenido lugar en un entrclazado continuo dc tiansformationcs estructurales 
en el tual las distintas clases dc seres vivos van surgiendo unos como parte del 
medio de los otros. Los seres vivos actuales constituimos el presente de la 
dinamica histories espontanea de constitucion y conservation en la reproduc- 
tion de sislemas autopoieticos en la tierra, que al ocurrir initio un codevenir 
coherencias operacionalcs entre los distintos seres vivos que no surgen 
Solamente de fenomenos causalcs locales, sino que surgen primariamente 
Com ° coherencias hisioricas. En efecto, los seres vivos lerrestres exhiben 
ahora, y han debido exhibirlo en todos los momentos de su coderivar historico 
c°mo biosfera. coherencias operacionales entre si y con el medio de caracter 
ls torico que no pueden sino aparecer incomprensibles a un observador que 



29 



busca conexiones causales locales si el o ella no recurre a argumentos finalis- 
tas. 

El analisis que he hecho de la dinamica de constitucion de los sislcmas. y 
loquc he dicho de lacoderivade los seres vivos en loque es sudevenir historico 
como pane de la biosfera. muestra que no hace l'alta ningtin otro argumento 
para explicar las coherencias del vivir que vemos entre los seres vivos 
terrestres aunque sus historias evolutivas parezcan ser del lodo independientes. 
Las coherencias operacionales que surgen cn cl cneuentro de seres vivos, o 
son meras coincidcncias entre sistemas que ticnen historias. tanto evolutivas 
como ontogenicas, independientes en el ambito de su encuentro, o son el 
resultado de su copartieipacion en un proceso historico comiin. de la misnia 
manera que las coherencias dinamicas de los puntos opucslos de un frente de 
onda son el resultado de un proceso historico que se inicia en el origen de la 
onda. Asf, noes necesario imaginar conexiones de caractcr causal para explicar 
como los contenidos citoplasmaticos de una celula de lechuga resultan nuiri- 
tivos para nosotros, como tampoco es necesario hacerlo para explicar que 
podamos establecer relaciones dc afeclo con un delffn. He insislido en esie 
punto en este prefacio, porque considero que es necesario hacerse cargo de 
que los seres vivos somos entes hisloricos participantes de un presente histo- 
rico en continua transformacion, para comprender lo que mostramos en este 
libro al senalar que los seres vivos somos sistemas autopoieticos molcculares, 
y lo que decimos al decir que el vivir sc da en la realizacion de la autopoiesis 
molecular. En fin, tambienes necesario enlender que los seres vivos cxistirnos 
en el presente de una continua dintfmica de emergencia historica. para no 
intentar usar al presente (resultado de la historia) como argumento causal para 
explicar su origen. 

Comenlario final 

Para ml este libro no ha perdido validez, tal vez al reves. El libro es diffcil. y 
muchas partes de el son inespcradas, pero dice lo que intenta decir. No hay 
segunda intencion en el libro. Al escribirlo no intente decir ni hacer nada 
diferente de lo que dice y hace: 1) que los seres vivos y el vivir tienen lugar en 
la realizacion de sistemas autopoieticos molcculares discretes; 2) que la 
dinamica molecular de la autopoiesis ocurrc, cuando tiene lugar, como un 
fenomeno espontaneo, en el que todos los procesos molecularcs ocunen en 



30 



una determinacion estructural local sin ninguna referenda a la totalidad que 
constituyen; y 3) que los fenomenos biologicos, como fenomenos que surgen 
e n la realizacion de lo vivo, ticnen y nan tenido lugar en las contigencias del 
devenir historico de la realizacion de la autopoiesis molecular, en las unidades 
discretas que los seres vivos son. A tin asf, tal vez lo que resulta mils incspcrado. 
es que en la esponianeidad del vivir surjan. espontaneamente. cl observador. 
el explicar, y este mismo libro como meras contingencias del devenir del vivir 
de los seres vivos. No es el momento de hablar de esto en este prefacio ya que 
yo he hecho muchas publicaciones en el tema del conocer y he dado origen a 
lo que se ha llamado la •'Teori'a biologica del conocimicnto", publicada por 
primera vez en dos artfculos, uno titulado "Neurophysiology of cognition" (ver 
Maturana. 1969) 2 y otro titulado "Biology of cognition" (ver Maturana y 
Varela, 1970) ft . Por ultimo, tal vez cabe senalar que aunque Francisco y yo 
hemos escrito juntos este libro y otro titulado. El drbol del conocimiento, 
nuestros caminos han ido por rutas diferentes. Lo vivido vivido esta. Muchas 
veces lo pasamos bicn juntos, otras no, pero yo quiero agradecerle aqui, en este 
prefacio, todo lo que mi vida puede haberse enriquecido en esa dinamica de 
encanto y desencanto que vivimos juntos, al escribir este libro y al hacer todo 
lo que hicimos juntos, cuando el era mi alumno primero. y despues cuando 
trabajamos juntos como colegas en la Facultad de Ciencias de la Universidad 
de Chile. 



Por ultimo 

t,Por que o para que explicar el vivir y a los seres vivos? Los seres humanos 
modernos vivimos en conflicto, hemos perdido la confianza en las nociones 
trascendentes que antes daban sentido a la vida humana bajo la forma de 
inspiraciones religiosas, y lo que nos queda a cambio, la ciencia y la lecnologfa. 
to nos da el sentido espiritual que necesitamos para vivir. Hay fruslracion y 
enojo en los jovenes que buscan saber que hacer ante un mundo que los adultos 
hemos llevado en el camino de la destruction. ^Que hacer'' Yo pienso que el 
c onocimiento acompanado de la reflexion que nos hace conscientes de nues- 
con wimientos y de nuestros deseos, nos hace responsables porque nos 

ce conscientes de las consecuencias dc nuestros actos y aetuamos segiin 
J^uestro deseo o no deseo de esas consecuencias, y nos hace libres porque nos 

ce conscientes de nuestra responsabilidad y podemos actuar segun si que- 



31 



remos o no queremos vivir las consccucncias dc nucstro actuar responsahle, 
Aunquc los seres vivos somos sistemas determinados en la estructura. los seres 
humanos como seres vivos que vivimos en el lenguaje existimos en el fluir 
recursivo del convivir en coordinaciones de coordinaciones conductiiales 
consensuales, y eont'iguramos el miindo que vivimos como un convivir que 
surge en la convivencia en cada instante segun como somos en ese instante. 
Por eso no da lo mis mo saber o no saber como somos como seres vivos, y no 
da lo mismo saber o no saber como vivimos el ser libres. Tampoco da lo 
mis.mo saber o no saber que somos libres en la reflexion, y saber □ no saber 
que la reflexion nos permite salir de cualquier trampa y. de hecho. irascender 
el determinismo estructural de nuestra corporalidad en la conducta responsa- 
ble. Es laresponsabilidady la libertad que el conocimiento y la reflexion hacen 
posible lo que yo quiero, y lo que, desde mi punto de vista, le da sentido a este 
libro mas alia de su validez como proposition explicativa de lo vivo y del 
vivir. Este ha sido mi primer motivo fntimo pamescribir este libro. 

Los seres vivos existimos en dos dominios. en el dominio de la fisiologi'a 
donde tiene lugar nuestra dinamica corporal, y en el dominio de la relation con 
el medio donde tiene lugar nuestro vivir como la clase de seres que somos. 
Estos dos dominios aunque disjuntos se modulan mutuamente de una manera 
generativa, de modo que lo que pasa en uno cambia segun lo que pasa en cl 
otro. Es en el dominio de la relacion con el otro en el lenguaje donde pasa el 
vivir huniano, y es, por lo tanto, en el dominio de la relacion con el otro. donde 
tienen lugar la responsabilidad y la libertad como modos de convivir. Pero es 
aJlf, tambien. donde tienen lugar las emociones como modos de conducta 
relacional con el otroo lo otro. yes alii, en loquees en el fondo el alma humana 
donde esta la frustration y el enojo de los seres humanos jovenes. Hemos 
querido reemplazatel amor por el conocimiento como gui'a en nuestro qucha- 
cer y en nuestras relaciones con otros seres humanos y con la naiurale/a loda. 
y nos hemos equivocado. Amor y conocimiento no son alternativas. el amor 
es un fundamcnto micntras que cl conocimiento es un instrumento Mas atin. 
el amor es el fundamcnto del vivir humano, no como una virtud sino que como 
la emotion que en lo general fundu lo social, y cn particular hizo y hace posible 
lo humano como tal en el linaje de primates bi'pcdos a que pcrtenccemos 
(Maturana y Verde n-Zoller, 1993) 8 , y al negarlo en el intento de dar un 
fundamento racional a todas nuestras relaciones y acetones nos hemos deshu- 
manizado volviendonos ciegos a nosotros mismos y a los otros. En esta cetera 
hemos perdido en la vida cotidiana la mirada que permite ver la armont'a del 



32 



[jjundo natural a que pertenecemos, y ya casi no somos capaces de la concep- 
tion poetica que trata a ese mundo natural, a la biosfera en su armonia historiea 
fundamental, como el reino de Dios, y vivimos en lucha con el. Haberme dado 
c uenta de esto ha sido mi segundo motivo fntimo para buscar la comprension 
de lo vivo y el vivir en el deseo dc rcencontrar, a traves de la conciencia de 
responsabilidad y de libertad. la unidad de cuerpo y alma en el vivir humano 
que el entendimiento de nuestro ser biologico hace posible. 



REFERENCIAS 



1. Huxlf.y, Julian, Evolution, una smtesis moderna. Editorial Losada. Argentina. 
1948. 

2. Maturana R., Humberto. "Neurophysiology of cognition", en Congnilion a 
Multiple View, editor: Paul Garvin. Spartan Books. 1969. 

3. Maturana R., Humbkrto: Varela G., Francisco. El drbol del conocimiento. 
ELditorial Universitaria, Chile, 1985. 

4. Maturana R„ Humbfrto, The organization of the living: a theory of the living 
organization,}, of Man Machiene Studies, vol. 7. 313-332. 1975. 

5. Maturana R.. Humberto. "Auiopoiesis: reproduction, heredity and evolution", en 
Autopoiesis. disipative structures, and spontaneous social orders, editor: Mylan 
Zeleny, AAAS Selected Symposium 55, 1980. 

6. Maturana R., Humberto, "Biology of cognition", en Biological Computer Labo- 
ratory bcl Report N° 9.0, University of Illinois. 1970. Reimpreso en Auiopoiesis 
and cognition: the realization of the living, Boston Studies in the Philosophy of 
Sciences, vol. 42, 1980. 

Maturana R., Humberto; Mpodo/is M., Jorge. On^en de las especies por medio 
de la deriva natural, publication ocasional. numero 46. Direction de Bibliotecas, 
Archivosy Muscos. 1992. 
8 - Maturana R., Hi.mbf.rto: Verden-Zoller. Gerda. Amor y juego: fundamentos 
olvidados de lo humano, Instituto de Terapia Cognitiva, Chile, 1993. 

Varela G., F.; Maturana R., H.: Uribe: B., R.. "Autopoiesis. The organization of 
living systems, its characterization and model", cn Biosystems, 5, 1 87- 1 96, 1 974. 



33 



PREFACIO DE FRANCISCO J. VARELA GARCIA 

a la segunda edition 



Agradezco las circunsianeias que permiten la reedieion de este libro y la 
oportunidad dc escribir este prefacio a 20 anos de su primera edicion. Es raro 
en la vida de un cientffico tener la oeasion, no solo de producir ideas que se 
presientcn como dc envergadura, sino ademas de ver sus dificultadcs balbu- 
cientcs >' constatar como eehan rafces en el pensamiento cientffico. Esto ha 
ocurrido con la nocidn dc auiopoiesis y sus vicisitudes que este libro introducfa 
por primera vez en 1973, y de las que he sido testigo de primera mano en el 
devenir cientffico internacional. 

^Que hace que una idea como la auiopoiesis, estrictamente una teon'a de 
la organizacion celular, adquicra visibilidad y prominencia mas alia de la 
biologia profesional y sea capaz de afeetar campos de saber lejanos? Mi 
respuesta es que en ultimo lermino s61o podemos comprender ese fenomeno 
porque la idea contiene un trasfondo de sensibilidades historicas de importan- 
cia con las cuales se alinea y resuena. Ese trasfondo de tendencias no aparcce 
delineado sino en retrospectiva, porque las ideas, como la historia, son una 
posibilidad que se cultiva, no un determinismo meeanieo. A esta distancia, la 
auiopoiesis ocupa en mi opinion un lugar privilegiado porhaberanunciadode 
manera clara y expli'cita una tendencia que hoy es ya una configuracion de 
fuer/as en muchos dominios del quehaccr cultural. 

La tendencia a la que hago referencia, dicho rapidamente, es la desapari- 
cion del espacio intelectual y social que hace del conocer una representacion 
mentalista y del hombre un agenlc racional. Es la desaparieion de lo que 
Heidegger llama la cpoca dc la imagen del mundo y que puede tambien 
designarse como cartesianismo. Si la auiopoiesis ha tenido inlluencia es 
porque supo alinearse con otro proyecto cuyo centra de interns es la capacidod 
interpretative del ser vivo que concibe al hombre no como un agenie que 
"descubre" el mundo, sino que lo constituye. Es lo que podemos llamar el giro 
ontologico dc la modernidad, que hacia el fin siglo xx se perfila como un nuevo 
espacio dc vida social y de pensamiento que ciertamcntc esta cambiando 
progresivamente el rostro de la ciencia. 

A lo largo es estas paginas intentarc un mayor desarrollo de lo que acabo 
de cxpresar. Son ideas que debemos tener como faros frente a nosotros. par 3 
hacer posible una lectura dc los origenes, la gestacion y maduracion de la id £a 



34 



aiitopoiesis. Dicho dc otra manera, la auiopoiesis ocupa un lugar en una 
trama bastante mas amplia que la dc la biologia, en la que aparcce hoy en una 
posicion privilegiada. Esa sintonfa con una tendencia historica, intuida mas 
que sabida. constituye el fundamento central de este libro y es su trayectoria 
la que me propongo trazar. 

Dejar una firma en un texto, mas que una posesion personal, es un hito en 
un camino. Las ideas aparecen como movimientos de redes historicas en que 
los individuos son formados, m&s que ellos a las ideas. Asi\ Darwin tenia ya a 
Wallace que lo esperaba. y a la Inglaterra victoriana como sustrato; Einstein 
solitario en su oficina de patentes suiza, dialogaba con Lorentz, y lo sostenfa 
el mundo de la ffsica germanica de fin de siglo; Crick conocfa ya las ideas de 
Rose y Pauling al encontrar a Watson,- y su estado de animo era propio del 
Cambridge dc los anos 50. Haciendo las diferencias y guardando las distancias 
que cabe, la historia de la autopoiesis tambien tiene sus antecedentes de 
resultados de donde surge y un sustrato peculiar que la nutre. en particular en 
las ideas de Maturana en los anos 60. Pero mas alia, fue Chile entero que jttgo 
unrol fundamental en esta historia. Los nuevos cienti'ficos de Chile y America 
Latina tienen aquf material para la reflexion. 

Escribir este prefacio es, insisto, un pliegue de la historia donde los 
hombres y las ideas viven porque somos mas puntos de acumulacion de las 
redes sociales en las que habilamos que voluniades o genius individuales. No 
se puede pretender agluiinar la densidad de acciones y conversaciones que nos 
constituyen en un relato personal neccsariamenle unidimensional. Nopretendo 
que lo que digo aqui es una narrati\ a pretendidamente objetiva. Lo que ofrez.co 
es. por primera vez, mi lectura. tentativa y abicrta. de como surgici la nocion 
de autopoiesis, y cual ha sido su importancia y devenir. Cada una de las cosas 
que digo la he madurado largamente, y la creo honesta hasta donde puedo 
juzgar cn mi conciencia como responsable dc scr uno de los actores directos 
de esta creacidn. pero consciente de que no puedo considerarme poseedor de 
•a verdad. 

Para poder iluminar los temas de fondo necesilo comenzar por lo que 
fueron las rafces de esta historia desde mi perspective personal. Paradojica- 
roente, solo a traves de rcscatar como los temas de fondo aparecieron en la 
^pecificidad de mi perspectiva cs que puedo comunicar al lector la manera 
00,110 es( a invenci6n encuentra un lugar en un horizon tc mas amplio. 



35 



LOS ANOS DE INCUBACION 



Pertenezco a una generaci6n de cientfficos chilenos que tuyimos el privilegio 
de ser jovenes en Lino de los momentos mas creativos de la comunidad 
cientitica chilena en la decada de los anos sesenta. Como adolescents, tuve 
una vocation temprana por el trabajo intelectual y las ciencias biologicas trie 
pareci'an sin dudas como mi norte. Al egresar de secundaria en 1 963 opte por 
la Universidad Catolica que anunciaba un innovativo programa de "Licencia- 
tura en Ciencias Bioldgicas" consecutivo al tercer ano de Medicina. Como 
alumno de medicina. conoci asi a los primeros invesiigadores que me parecie- 
ron faseinantes. personajes como Luis Izquierdo. Juan Vial, Hector Croxaio y 
sobre todo Joaquin Luco. quien me contagio definitivamente con la pasion de 
la neurobiologi'a. A poco andar en mi primer ario, pedi a Vial que me udmitiera 
como aprendiz en su laboratorio de Biologi'a Celular. Me dio la Have de una 
pcquena puerla de su laboiaioriu que daba a calle Maicoleta. donde iba en 
horas libres a hater cones de nervios con tincidn de mielina. 

Juan Vial me dio lambien buenos consejos, incluyendo el de cambiarme 
a continuar mi formacion en 1965 a la rccien abierla Facultad de Ciencias de 
la Universidad dc Chile. Fue un paso crucial, porque sail del universo de las 
carreras tradicionalcs para enlrar de llcno en cl universo dc la formacion 
cicnti'fica cxclusiva. hasta cntonccs desconocida cn Chile. En unas salas 
prestadas en el ultimo piso dc la Escuela de Ingenien'a de Beaucheff encontre 
mi caldo de cultivo: un pequeno grupo de jovencs entusiasmados por la 
investigation en ciencias puras, y profesores-investigadores que ensenaban a 
los futuros cienti'ficos con pasion. 

Aprendiz de ne.uiobi6los>o 

El ultimo de los consejos de Vial fue que intentara trabajar con Humberio 
Maturana. quien acababa de cambiarse de la Escuela dc Medicina de la U. de 
Chile a la nueva Facultad de Ciencias. Un buen dfa dc abril de 1966 fui a verlo 
a su laboratorio en el subterraneo de uno de los "dientcs" de la nueva escuela 
en calle Independencia. Me pregunto que era lo que me intercsaba y en m> 
entusiasmo de los veinte le dije sin vaeilacidn: ";E1 siquismo en el universo! ■ 
Humherto sonrio y di jo: "IVluchacho. has llegado al lugar adecuado...'*. Fue un 
di'a memorable y el comien/o de una relacion que tendria consecuencias para 



36 



gmbos- Maturana era ya un investigador de estatura en aquella epoca. conocido 
por sus trabajos de la fisiologi'a de la vision en varios papers clasieos que habi'a 
rea li za do en Harvard y MIT antes de volver a Chile 1 . En Chile continuaba 
trabai an d° en ii s '°'°g ia y anatonu'a de la retina de vertebrados. 

Para continuar con mi aprendizaje en el oficio, Humberto me pidio que 
repitiera experimentos de rcgistro electrico en el tectum dptico de la rana, lo 
que me llevd a profundizar los problemas de visidn mas a fondo de lo que 
nunca lo habfa hecho con ningiin lema cientffico. Cuando dejc cl laboratorio 
de Independencia para partir a (iti.uu. dos anos despues. habi'a dcsan-ollado la 
capacidad de generar mis primeras ideas de investigacidn. Se tralaba de una 
hipotesis sobre el rol del tiempo en la forma de operar de la retina, que Uevaba 
a unas predicciones experimentalcs que dieron origen a mi primer arlfculo 
cientffico". 

La influencia de Maturana fue uno de los pilares que me dio los anos de 
aprendizaje en Chile, y sobre la cual tendre mas que decir. Pero es importante 
que esboce como hubo al menos otras dos corrientes de influencia que tuvieron 
y han seguido teniendo un enorme peso en mi historia intelectual. La primcra, 
fue la filosofia y haber encontrado ciertas lcciuras claves en esos anos de 
formacion. La segunda. fue el descubrir el niundo de la cibernetica y la biologfa 
tedrica. 



La reflexion filosofiea 

En los anos de liceo mis lecturas filosoficas cran tan apasionadas como 
azarosas, mezclando Aristoteles (en esas bellas ediciones de la Revista de 
Occidente), Ortega y Gasset, Sartre y Papini. En la Escuela de Medicina, un 
encuentro frucn'fero con Arturo Gacle me guid en una lectura disciplinada dc 
Teilhard de Chardin. En la biisqueda de una formacion mas sistematica, al 
Ci »mbiarme a la Facultad de Ciencias en 1966, me inscribi tambicn cn la 
Licenciatura en Filosofia en el antiguo Instituto Pedagogico de la calle Macul 
y comence a participar regularmente en las lecturas guiadas por Roberto 
°rreti en el Centra de Estudios Humanfsticos de la Escuela de Ingenien'a. Las 
Sondes polemicas ideoldgicas del Pedagogico no me interesaron tanto como 
o que pude deseribir gracias a las clases de Francisco Soler que resonaban con 

bibr rtnaCl6!1 alemana de Torreti - y 1 ue se P'asmaban en las colecciones de la 
'oteca del Centra. Encontre asi'la fenomenologia europea, y comence una 



37 



lectura, que se conu'nua hasta hoy, de Husserl, Heidegger, y Merleau-Ponty 
Por primera vez me parecfa enconirar en estos autores una preocupacion por 
el tematizar la experiencia vivida que considero fundamental, 

El segundo y fulgurante descubrimiento de estos anqs fue la naturaleza 
social de la ciencia. Le debo a Felix Schwartzman cl haberme introducido 
tcmprano a todo esc mundo. En su curso de la Facultad de Ciencias conoct | u 
que hasta entonces era el saber de una minorfa cn Chile, los trabajos de la 
escuela francesa de hisioria y filosofi'a de las ciencias.: Alexandre Koyre (sobre 
todo). Georges Canguilhem. y Gaston Bachelard. En todos estos autores se 
expresa la conviccidn no intuitiva de que las ideas cienti'ficas se hacen y 
cambian de manera abrupta y no por una suerte de acumulacion de ' evidencia 
puramente cmpi'rica". que se sustentan de imagenes e ideas que no son dadas 
e inmutables y que cada epoca es ciega a los fundamentos de lo que toma por 
cierto y evidentc. El gran publico se liizo consciente de todo esto gracias al 
famoso libro de Thomas Kuhn\ que es imposible sin los antecedentes de la 
escuela francesa a la que Kuhn cita con reverencia. Para mis cortos 19 arios, 
estas lecturas guiadas de Schwartzman sobre el quehacer cientffico me sacaron 
para sicmpre de la position de ingenuo aprendiz a ser tanibien un critico de lo 
que yo rccibfa cn mi formacion profcsional. 



Cerebro, mdquinas y matemdlicas 

La Facultad de Ciencias en aquella epoca pionera. haci'a pocas concesiones en 
el nivel dc formacion matematica. En mi primer di'a de clases, sin decir una 
palabra, cl profesor comenzo a escribir: "Sea E un espacio vectorial; los 
axiomas de E son:...". Despues del primer shock para ponerse a nivel, descubn 
en las matcmaticas un lenguaje y una manera de pensar que me fascinaron. Al 
mismo ticmpo descubn gracias a Heinz von Foerster, el mundo de la ciberne- 
tica, los modelos y la reflexion sistemica. Heinz es uno de los fundadores de 
todo ese universo dc discurso y aunque no lo conoci en persona sino en 1 968, 
se transformo en un personaje de gran importancia para mi. En sus papers, que 
circulaban por el laboraiorio de calle Independencia. aparecfan titulos que tn 
maravillaban. tales como Historia natural de las redes neuirales u otros m*" 
intraducibles como A circuity of clues for p la tonic ideation . Encontre en estafi 
ideas un instrumento para expresar las propiedades de los fenomenos bioWg 1 
cos, mas alia de sus parlicularidades materiales. 



38 



Era una manera de pensar que habfa s61o aparecido en los aflos cincuenta. 

claramente con la publicacidn del libro Cybernetics de Norbert Wiener 
(1962) y l>£»jo ' a influenciade otro gran personaje de mit. Warren Mc Culloch , 
quien Humbcrto habfa conocido en 1959-60 cuando trabajaba en mit. Wiener, 
fylcCulloch y von Foerster fucron pioneros de la conjuncion de la reflexion 
epistemologica, la investigation experimental y la modelizacion matematica. 
Entre otras cosas, apareci'a aquf expresado de manera contagiosa que la 
metafora del computador no era lo tinico que habfa a la mano para pensar en 
el operar del sistema nervioso. 



Entrada en la epistemologta experimental 



El aprendizaje del oficio de neurobiologo no era lo unico que pasaba en el 

subterraneo de Independencia. Humberto habfa entrado francamente en un 

penodo de cuestionamiento dc ciertas ideas dominantes en neurobiologfa, y la 

discusion, la lectura y cl debate cran cotidianos, fomentados por la presencia 

de Gabriela Uribe. medico dc clara inclinacion epistemologica que trabajaba 

con Maturana en esa 6poca. Eran tiempos de bdsqueda y discusion para poner 

en foco lo que apareci'a como una insatisfaccion y una anomalia. La insatis- 

faccion principal apuntaba al hecho de que la nocion de informacion, supues- 

tamente clave para entender del cerebro y el conocimiento, no apareci'a jugando 

un papel explfcito en el proceso biologico. Humberto i ntui'a que los seres vivos 

son, como decfa en aquella epoca. 'auto referidos'. y que de alguna manera el 

sistetna nervioso es capaz de generar sus propias condiciones de referenda. 

Se trataba de hacer una reformulation que condujera a una "epistemologfa 

experimental", un feliz termino introducido por McCulloch. Gabriela y Hum- 

^ito habfan comenzado un estudio de ciertos efectos cromaticos similares a 

los descritos por E. Land en 1 964, y que se transformaron en el topico alrededor 

del cual se realizaba un primer intcnto de reformular la perception visual como 

no-representacional. 

El tiempo de mi formation en Chile terminaba. El Departamento de 

^lologfa de la Facultad de Ciencias me ofrecio apoyo para obtener una beca 

e la Universidad de Harvard para hacer un doctorado (aunque solo habfa 
c °mplei ado 4 

anos de universidad. dos en Medicina y dos en la Facultad). 
P^e a cerrar mi vida de estudiante en Chile, consciente de partir con un 



39 



centro dc intcrcs claro en la epistemologi'a experimental, y con sus ires pilares 
vivos en mi imagination. 

Harvard y la crisis del 68 

Parti a Harvard un di'a 2 de cncro dc 1968, en un avion de Braniff. y leyendo 
un texto de Koyre sobre Plalon. Llegue a Cambridge con una gran tormenta 
de nieve, sin casa. lejos de hablar ingles fluidamente. y con la espada de 
Damocles sobre mi: si no rendia en todo con 'A' la beca serfa suspendida. 
Fueron unos primeros meses duros, pero una vez instalado, sabiendo ya 
moverme en este nuevo reino, me lance de lleno a escuchar cursos y seminaries 
de todo tipo: en antropologi'a (los estudios sobre la etologi'a natural de primates 
comenzaba), en evolution (S. Gould acababa de llegar a Harvard y contrastaba 
ton E. Mayr, cl clasico), en matemalicas ( la teorfa de sisiemas dinamicos no 
lineales se descubria en esa epoca), y en filosofia y lingiiistica (Chomsky era 
la figura dominante junto a Putnam y Quine). Encontre en Cambridge biblio- 
tecas hasta entonccs de fabula, bien provislas y abiertas a toda hora. Tenia la 
impresion de habcr saltado de galaxia, y no recuerdo un solo dia en que no 
sintiera las ganas de absorber como heliogabalo todo lo que tenia a la mano. 

Muy luego me di cuenta, con gran sorpresa, que respecto a mis companeros 
de generacion en los estudios doctorales. mi vision de laciencia y mis intereses 
eran francamente mas heterodojos y maduros que la mayon'a. Es mas, me di 
cuenta que ponerse a hablar con mis profesores de problemas epistemologicos 
como estaba habiluado a hacerlo en Santiago, era mal visto. Lo mismo ocurrio 
cuando intcntc buscar cultivar mis intereses en biologia teorica. Lo que habia 
sido la escucla de mit, en 1 968 habi'a ya desaparecido, con Mc Culloch jubilado 
y sin nadic que tomara su lugar. Mi unico punto de referencia coniinuaria 
siendo von Foerster a quien visite varias veces en el Biological Computer 
Laboratory en la Universidad dc Illinois en Urbana, un activo y productive) 
centro que el dirigi'a en esos afios. Fue facil concluir que mi busqueda 
intelcctual tendn'a que ser cn dos ticmpos: cl oficial y cl privado. 

Oficialmente me hice alumno de Keith Porter, en cuyo Iaboratorio aprendi 
a trabajar en biologia celular, y de Torsten Wiesel, quien poco despues recibin* 
el Premio Nobel por sus trabajos sobre el "procesamiento de information" e0 
la corteza visual. Oriente mi interes a aspectos comparativos de la vision y ro e 
puse a trabajar en la estructura funciona] dc los ojos dc los inseclos, que sen* 



10 




de mi Tesis. Para comienzos de 1970 habi'a ya publicado cuatro 
aitfculos en el tenia, y aprobe mi Tesis en abril de 1970. 

puera del Iaboratorio y extraoficialmente. por primera vez mc movi'a en 
un mundo enormemente mas vasto que el de Santiago, con jovenes de otra 
cultura, donde se mezclaban las nacionalidades y las razas. El azar quiso que 
esos anos portaran los mi'ticos eventos que marcaron a toda mi generacion. Lo 
que comenzara en Paris la noche del 10 de mayo de 1968 correspondia con el 
frfovemen! norteamericano, nucleado por la oposicion a la guerra de Vietnam. 
A los muertos en Kent Slate siguieron las primeras huelgas estudiantiles a las 
que me unf, con momcntos dramaiicos como la noche en que la policia nos 
sac6 a palos de Harvard Yard. Los afios en Cambridge fueron para mi el 
descubrimiento de mi insertion social ciudadana y de la posibilidad de hacerme 
responsablc de cambios en mi entorno social, Fuc unreecuentro, a la distancia. 
con mis rafces en America Latina a traves de mis amigos del Movement que 
exaltaban la revolution cubana. No solo era la ciencia lo que me ocupaba. era 
tambien el sueflo de pensar cn una America Latina nueva. propia de nuestra 
generacion. 

El haberme descubierto como animal social y politico, acentuo la neeesi- 
dad de guardar silencio en publico sobre mis vcrdadcros intereses en los 
circulos oficiales. Fiel a la idea de ciencia como acti vidad que sc hacc y se crca 
a saltos y por innovaciones atrevidas, cultive con mis camaradas de generacion 
la intention de volver a Chile a hacer una ciencia discinta. dondc las anomalias 
que ya habi'a presentido en Chile y que se acentuaban en kk.uu.. pudicran ser 
transformadas en practica cientftica. Hacer ciencia original y propia paretia lo 
mismo que el compromiso con mi historia y mis origenes. 

Me gradue de doctor cn Biologia en junio dc 1 970. Contra cl rcclamo dc 
mis profesores, decline un cargo como investigador dc Harvard y olro como 
Profesor Asistente en otra universidad americana. Decidf accpiar el cargo que 
me ofrecfa la Faculiad de Ciencias. jusiamente deseosa de recupcrar el esfuer- 
zo que se habt'a puesto en mi formation. Volvf a Chile el 2 de sepiiembre de 
'970, y la election de Allende dos dias mas tarde me parecio mi segunda y 
v erdadera graduation. Por fin el trabajo podia comenzar en plcno. con proble- 
ms claves bien delimitados, con la seguridad dc ser tan preparado y compe- 
te me como el que mas en la escena cicnti'fica mundial, y con el contexlo de 
frabajar en una insertion en la que habia un futuro por consiruir. Esta conver- 
Sencia de ckcunstancias fue absolutamente decisiva. Es con todos estos 



41 



ingredientes de la situation a septicmbre de 1970 que puedo ahora volver a | a 
especificidad dc la notion de auiopoiesis y su gestacitin. 

LA GESTACION DE LA IDEA 
Cerniendo el problema 

El antecedente directo de la gestaci6n de la auiopoiesis es el texto de Maturana 
escrito hacia mediados de 1969 originalmcnte titulado Neurophysiology of 
cognition. Humberto habia continuado su propio camino de interrogacion 
sobre lo inadecuado de la idea de information y representation para entender 
el sistema biologico. Paso a visitarme cn varias ocasiones a Cambridge y, como 
en Santiago, tuvimos largas conversaciones. En el semestre de primavera de 
1 969. Heinz von Foerster lo invito" por algunos meses al Biological Computer 
Laboratory, ocasion que coincidio con una reunion international de la Wenner 
Green Foundation hajo el tenia "Cognition: A multiple view", un ti'tulo 
visionario a la luz del desarrollo enorme de las hoy llamadas ciencias cogniti- 
vas, pero hasta entonces no formuladas como campo de investigation cientf- 
fico. 

Humbeito prepare para esa reunion el lexto mencionado, dando pot 
primera vez expresidn clara atractiva a sus ideas maduradas hasta entonces. 
para poner mas en claro lo que hasta entonces aludi'a como el caracter 
autorreferido de los seres vivos, y para definitivamente identifiear la notion 
de representation como cl pi vole cpistemologico que habia que cambiar. En 
su lugar era ncccsario poncr al cenlro de atencion la concatenation interna de 
los procesos neuronales, y describir al sistema nervioso como un sistema 
"cerrado" como dice el tcxto. Este articulo marca un salto importantc. y todavfl 
hoy creo que inicia dc manera indiscutible un giro en una nueva direction. 
Recuerdo haber ido a visitar a Humberto a Illinois y habcr discutido varias 
partes diffciles del texto mientras el parto se conclufa. El texto aparecio poco 
despucs 6 , y el articulo se abre con un parrafo dc agradecimiento a las muchas 
conversaciones ton Heinz y conmigo. Poco despues Humberto retrabajo este 
texto a uno mas definitivo que paso a Uamarse Biology of cognition. 

En este texto se toca sumariamente una idea que me verria intrigando desde 
antes, y que como ayudante del curso de biologfa celular que cnsefiabafl 
George Wald y James Watson en Harvard me habia aparecido como no niu) 



42 



como una anomalfa: se hablaba de la constitution molecular de latelula. 
usaban ttiminos tomo auto mantencion. pero nadie, ni aun los dos prcmios 
es reunidos. sabi'an lo que se queria decir con ello. Lo que es peor. cuando 
e[n p U j a ba yo la discusion a la hora del almuerzo, la reaction habitual era un 
ripico "Francisco, siempre metiendose en filosofia". Mis notas de aquella 
epoca incluyen varios intentos de cernir la autonomi'a basica del proceso 
celular como base dc laauionomi'a dc loviviente. Hacia fines de 1969 aparecio 
en el escaparate de ShocnholT s Forcing Books cn Cambridge, el opus magnum 
de Jean Pieaget titulado Biologie et connaissance 1 .donde seapuntaclaramente 
a una necesidad dc revisar la biologfa en la direction de "I'autonomie du 
vivant", pero el lenguajc dc Piaget y sus idiosincrasias me dejaban insatisfe- 
cho. 

En su articulo. Humberto hacfa cl vfneulo cntre el caracter circular de los 
procesos neuronales y cl hecho que el organismo es tarn bi en un proceso 
circular de cambios metabcjlicos. como se ilustraba con referenda a un articulo 
reciente de Commoner aparecido en Science que discutfa los nuevos avances 
de la bioqufmica del metabolismo y su evolution. La pregunta que se cernfa 
entonces era esta: ^si dejamos de lado por el momento la organization del 
sistema nervioso y centramos la pregunta sobre la autonomi'a de lo vivo en su 
forma celular, que podemos decir? Esta reflexion sobre la naturaleza circular 
del metabolismo en los seres vivos y su relation con el operar cognitivo, 
aunque ocupa una corta pagina en la version definitiva de Biology of cognition. 
seria un punto focal desde donde arrancan'a el desarrollo de la notion de 
auiopoiesis. 

Estos eran los mcses finales de 1970. Estabayodevuelta en Chile, ya que 
el Departamcnto dc Biologfa me habia pedido que me hiciera cargo del curso 
introductorio de Biologfa Celular para nuestros nuevos alumnos. Con Matu- 
rana eramos ahora colegas cn el Departamento de Biologfa. vecinos de oficina 
en ' as barracas "transitorias" (pero todavi'a utilizadas) del nuevo campus de la 
Pacultad de Ciencias en la calle Las Palmeras. en Macul. Estaba todo en su 
' u gar para lanzarse a cxplorar la pregunta sobre la naturaleza de la organization 
"tfnima de lo vivo, y no perdimos ticmpo. En mis notas los primcros csbozos 
nfc maduros aparecen ya a fines de 1970, y hatia fines de abril de 1971 
a Parecen mas detalles junto con un modelo trn'nimo que serfa mds tarde 
s 'mulado en el computador. En mayo de 1 97 1 el termino auiopoiesis figura en 
_ notas como resultado de la inspiration de miestro amigo Jose M. Bulnes. 
^ Ule n acababa de publicar una tesis sobre el Quijote donde se utilizaba la 



43 



distincidn enlre praxis y pocsis. Una nueva palabra nos convem'a porqu c 
querfamos designar algo nuevo. Pero la palabra solo adquirid poder asocial 
al contenido que nuestro texto le asigna; su resonancia ya mas alia del m Cro 
cncanto de un neologismo. 

Fueron meses de discusion y trabajo casi permanentes. Algunas ideas las 
probaba con mis estudianles del curso dc Biologia Celular. otras con colegas 
en Chile. Era claro que nos embarcabamos en una tarea que era consciente- 
mente revolucionaria y antiortodoja, y que ese coraje tenia todo que ver con 
el estado de animo de Chile donde las posibilidades se abrian a una creatividad 
colectiva. Los meses que llevaron a la configuration de la autopoiesis no son 
separables del Chile de entonces. 

En el invierno de 1971 sabi'amos que temamos un concepto importante 
entre las manos y decidimos cscribirlo. Un amigo nos presto su casa en la playa 
de Cachagua. Fuimos en dos ocasiones entre junio y diciembre. Los di'as en la 
playa se di vidian en largas caminatas. y sobre todo un ritmo monastico de 
escritura que normalmente iniciaba Humherto y retomaba yo. Al mismq 
tiempo i nieiaba yo una primera version (que revisaba Humbeito) de un arti'culo 
mas breve que expondn'a las ideas principales eon la ayuda de la simulation 
dc un modelo mi'nimo (que llamamos "Protobio". como detallo mas adclanle). 
Hacia el 15 de diciembre (otra vez scgun mis notas de 1971). tenfamos una 
version completade un texto en ingles Uaimdo: Autopoiesis: the organization 
of living systems. En su version dactilograftada eran 76 paginas, de las cuales 
se hicieron algunas docenas de copias cn el antiguo metodo de roneo en tinta 
azul. Aunque hubo algunas modificaciones ulteriores, cse texto es lo que el 
lector tiene entre sus manos en su traduction espanola. 

Como ha ocurrido a menudo en la historia de la ciencia. la dinamica 
creativa entre Maturana y yo fue una resonancia en espiral ascendente. en la 
que participaba un interlocutor ya maduro que aportaba su bagaje de experien- 
cia y pensamiento previo, y un joven cicntiTico que aportaba ideas y perspec- 
tives trescas. Como es evidente dadas las circunstancias, las ideas no surgieroB 
en una conversation ni en dos, ni era una simple cuestion de hacer explicit 0 
lo que estaba ya dicho antes. Lo que cstaba en el trasfondo debid ser configu- 
rado en un salto cualitativo. Tales transiciones no son nunca simples, ni & 
posible rciralar como ocurrieron de manera exacta. porque es siempre on* 
mezcla de pasado y presente. de talentos y debilidades. de imagination e 
inspiration. La nocidn madura de autopoiesis tenfa, como hemos visto. claros 
antecedentes, pero entre los antecedentes y una idea madura hay un salto que 



1 1 




c rucial. Y asf como Franklin no cs la doble lielice de Watson & Crick, ni 
Lorentz es la relatividad especial, los antecedentes claves de la autopoiesis no 
son reducibles a la expresidn madura de la idea, como es facil ver comparando 
los textos pubheados. Es un ejemplo h'mpido de lo que habi'a ya aprendido eon 
^is rnacstros iraneeses: que la ciencia liene discontinuidades, que no funciona 
por acuniulacion empfrica progresiva, y que es inseparable de su contexto 
historico social. 

Dejemos por el momento la filigrana historica e identifiquemos cual es, 
mas precisamente. la especificidad del concepto y como se constituye como 
un salto cualitativo. 

•'. 

La especificidad de la autopoiesis 



iQae era lo que habfamos logrado en esos meses de intensa production? ^Por 
que el concepto habrfa de tener una resonancia mas alia de las barracas de la 
Facultad de Ciencias? Para poder responder. necesito la paciencia del lector 
para poder decir que es la autopoiesis y difereneiarla de lo que no es. Esto por 
dos razoncs. La primera porque lo que este dicho en el texto de este libro ha 
tenido una maduracidn en las dos decadas que lo siguieron que lo aclaran y lo 
hacen ma's terso que cuando fuera escrito por primera vez. Segundo. porque 
es sobre la base de mi comprensidn actual que hablo aqui sobre su historia y 
su devenir. 

Lo que demarca el trabajo hecho en este texto es que por primera vez se 
articulan exphcitamente las ideas siguicntes: 



0- El problema de la autonomia de lo vivo es central y hay que cernirlo en su 

forma minima, en la caracterizacidn de la unidad viviente. 
• La caracterizacidn de la unidad viva minima no puede hacerse solamente 
sobre la base de componentes materiales. La description de la organiza- 

^ cion de lo vivo como eonfiguraeion o pattern es igualmente eseneial. 
La organizacion dc lo vivo es, en lo fundamental, un mccanismo de 
constitution dc su identidad como entidad material. 

proceso de constitucidn de ideruidad es circular, una red de produccio- 
n es metabdlicas que, entre otras cosas. producen una membrana que hace 
Posible la existencia misma de la red. Esta circulandad fundamental es por 



lo tanlo una autoproduccion unica de la unidad vivientc a nivel celular. g| 
termino autopoiesis designa esta organization minima de lo vivo. 

4. Toda interaction de la identidad autopoietica ocurre. no solo en iei"min 0s 
de su estructura fTsico-quimica, sinoque tambien en tanto unidad organ;, 
zada, esto es, en referenda a su identidad autoproducida. Aparece <j e 
manera explfcita un punto de referenda en las interacctones y por tanto lj 
emergencia de un nuevo nivel de fenomenos: la constitucion de significg, 
dos. Los sistemas autopoietieos inauguran en la naturaleza el fenomeno 
interpretative 

5. La identidad autopoietica hace posible la evolucion a traves de series 
reproductivas con variation estructura] con conservation de la identidad, 
La constitucion identitaria de un individuo precede, empirica y logicamen- 
tc, cl proccso dc evolucion. 

Estos cinco puntos entrelazados expresan la especificidad de la autopoiesis corao 
nocidn, su ruptura con concepciones anteriores y, en mi opinidn, el fundament*) 
de por que ha encontrado lesonancia en estas dos decadas. En efecto. la idea 
condensa de una manera compacta y casi holografica tres conceptos que cstinaj 
centro de las preocupaciones de varias disciplinas cientificas actuales: la neuro- 
biologia y la biologia evolutiva. las ciencias cognitivas y la inteligencia artificial, 
las ciencias sociales y de la comunicacion: 

• Hay cn la naturaleza propiedades radicalmcntc emergences, que surgen tie 
sus componentcs dc base, pcro que no sc rcduccn a ellos. La vida celular 
cs un casocjcmplardc una tal propiedad emcrgentc, y sobrc csta base puede 
definirse lo vivo de una manera precisa y aiin formalizable. 

• Toda scric evolutiva cs secundaria a la individuation dc los miembros de 
la serie. El proceso de individuation contiene capacidades emergentes o 
internas que hacen que la serie evolutiva no se explica sdlo sobre la base 
de una selection externa, sino requiere tambien de las propiedades intrel 
secas de la autonomist de los individuos que la constituyen. 

• El fenomeno interpretative/ es una clave central de todos los fenomeno? 
cognitivos naturales. incluyendo la vida social. La signification surge e" 
referencia a una identidad bien definida, y no se explica por una capUK'° n 
de information a partir de una cxterioridad. 

Lo que esta idea no evoca es la deriva historica de sistemas celulares terrestre s - 
tal como los conocemos hoy en su expresion minima bacteriana. En particuN 



46 



la au ,0 P°* esls csta ^' ece ' as condiciones necesarias para una serie evolutiva 
r que determina un tipo de individuos, pero no sc pronuncia sobre la manera 
o esos individuos adquieren cambios estructuralcs que les permiten una 
(jeriva evolutiva rica y di versa. Es aquf donde entran a jugar un rol clave los 
acidos nucleicos (ADN, ARN) y las protei'nas (las llamadas moleculas con 
information) en tanto soporte de la herencia celular, lo que probablemente 
comenzo con cl mundo del arn. La discusion sobrc cl origen de la vida 
itualmente se centra sobre esta serie de cambios estructurales 8 . En contras- 
I i a autopoiesis solo pretende establecer la clase de individuos con la que esa 
serie evolutiva comienza y se origina: se trata del criterio de demarcation entre 
los primeros seres vivos y la sopa primordial que los precede, ni mas ni menos. 
Mantener estas distinciones a la vista- permite evitar muchas discusiones 
esteriles. 



Una idea y dos textos 

Loque acabo de perfilar no era evidente, insisto. en 197 1 . Como es inevitable, 
la comprension sc desenvuelve a lo largo del tiempo y en la medida dc sus 
efectos. No sorprendc cntonccs cl que el texto que concluimos hacia fines dc 
1971 no tuvo una aceptacion inmcdiala. De hecho fue enviado al menos acinco 
editores y revistas, y todos sin excepcion lo consideraron impublicable. 
Recuerdo que en enero de 1972. mi ex profesor Potter me invito de visita al 
nuevo Departamento de Biologia de la Universidad de Boulder, donde con 
entusiasmo di una charla titulada: "Cells as autopoietic machines". La rcccp 
cion fue fria y dislante, como la fuc tambien la de colegas de Berkeley que 
visite por la misma epoca. 

Las dificultades dc publicacidn, afiadidas al momento politico por el que 
pasaba Chile hacia fines de 1972. me hact'an sentirme. alienado del mundo 
cientffico internacional . Por lo mismo, la ocasional reception entusiasta de 
Ci ertas personas a quienes yo respetaba fue de un enorme valor. El primero en 
ten er una perception clara de las posibilidades dc la idea fue naturalmcntc 
nu estro amigo Heinz en ee.uu, con quien habia comunicacion constante y 
^len vino a Chile durante esos aflos. Otro cibemetico y sistemista ya eelebre 
^ue tuvo una reaction positiva fue Stafford Beer que vem'a regularmente a 
1 e. En efecto, Fernando Florcs lo habia contratado a nombre del gobierno 
a echar a andar un sistema revoluctonario dc comunicacion y regulation 



47 



de la economfa chilena inspirado del sistema nervioso, que pas6 a llamarse 
Proyecto Cinco. Beer respondid con tal entusiasmo a lo que el texto planieaba 
que decidimos pedirle un Prefacio que el accedid a escribir inmediatamente. 
En enero dc 1972, con una copia lodavi'a fresca del manuscrito fui invitadoa 
Mexico por Ivan Illich a su centro CIDOC en Cuernavaca. El dfa de la llegada, 
le di el manuscrito y a la maiiana siguiente me quedo grabada su reaccion: "Es 
un te\lo clasico. Ustedes han logrado poner la autonomia al centro de la 
ciencia". A traves de Illich. el texto llegC a manos del famoso sicdlogo Erich 
Fromm. quien me invito a su casa-retiro a discutir del nucvo concepto. que el 
incorpord de inmediato al libro que escribfa por enlonces y . En Chile mismo, 
Fernando Flores y otros colegas del Proyecto Cinco fueron tambien un publico 
atcnto a nuestra manera dc pensar. Trabamos con Flores lo que habria de scr 
una fructffera amistad, y muchos aiios mas tardc la autopoiesis figuraria entre 
los conceptos importantes que el utilizarfa para desarrollar sus propias ideas. 
Es difi'cil imaginai todo lo que signified para ml en esa epoca el encontrar 
receptividad en personas de esta calidad. 

Entretanto el lexto segui'a haciendose rechazar por una lista creciente de 
editores extranjeros. Era natural entonces dirigirse a la Editorial de nuestra 
Universidad. y a fines de 1972 firmumos un contrato que inclufa la traducciori 
del texto por dona Carmen Cienfuegos. De mdquinas y seres vivos: una teoria 
sobre la organizacidn biol6gica se imprimioen abril de 1973. El texto original 
en ingles no aparccena sino hasta 1980. cuando la idea habi'a ya adquirido una 
cierta popularidad. en la prestigiosa seric "Boston studies on Ihc philosophy 
of science", con una Introduccion firmada por Maturana. el texto Biology of 
cognition, el prefacio dc Beer, y el texto en Question Autopoiesis: the organi- 
zation of living systems 11 *. Segun me informa cl editor, este libro ha sido el best 
seller de la colecci6n. 

El destine del breve artfeulo eserito en paralelo a esie texto sufrid una 
historia similar. Como meneione antes, ademasde una presentation sucintade 
la notion de autopoiesis, la intencidn del artfeulo era de ayudar a la claridad 
cxpositiva a traves de un caso mi'nimo de autopoiesis. Ya hacia fines de 1 970 
habi'amos llegado a la conclusion de que un caso simple de auto production 
rcqueriria dos reacciones: una de polimerizacidn dc elementos de membrane 
la otra de generation "metabcMica" de monomeros. Esta ultima debia ser uffl 
reaccion catalizada por un tercer elemento preexistente en la sopa de reacci , 
Concebido este esquema de reaccion, pareci'a evidente probaruna simulaci°| 
de este caso mi'nimo (que pronto pasd a llamarse Protobio en nuestra convef 



-18 



saC ion) utilizando autdmatas celulares (o de lesetacion. como se decia enton- 
^5), un titil de modelizacidn introducida en los anos 50 especialmente por 
John von Neuman. Con la colaboracion de Ricardo Uribe de la Escuela de 
Ingcnieria, las simulaciones dieron rapidamente los resultados que la intuition 
n os hacfa esperar: la emergencia espontanea en este mundo bidimensional 
| de unidades que se auto distingufan a traves de la formacidn de una 
ua, y que mostraban una capacidad dc auto reparation. El paper fue 
enviado a varias revistas incluyendo Science y Nature, con resultados seme- 
jantes al texto del libro: rechazo completo. Heinz vino a Chile de visita en el 
invierno de 1973, y nos ayudo a reescribirel texto de manera significativa. Se 
lo Ucvo a ee.uu. bajo el brazo y lo envid al editor de la revista Biosy stems dc 
la cual era miembro del comitc editor. El paper sufrio algunos comentarios 
duros de los revisores, pew poco despues fuc aceptado y finalmente aparecio 
a mediados de 1 974 ' 1 . Este am'culo es importarite de mencionar aquf porque 
fue la primera publicacidn de la idea de autopoiesis en ingles en el mundo 
intemacional, lo que llevd a la comunidad internacional a hacerse cargo dc la 
idea, y porque anticipo en 20 anos lo que habria de devenir cl cxplosivo campo 
hoy Uamado de la vida artificial y los autdmatas celulares. como explico mas 
adelante. 

La visita de Heinz en julio de 1973 tuvo lugar en el medio de la tormcnta 
que se avecinaba y que nos sumfa a todos en una atmosfcra de crisis perma- 
nente con desesperados intentos por estabilizar un pais que se dividi'a en dos. 
Como militante comprometido con el gobierno del Presidente Allende. a partir 
del 11 de septiembre me encontre amcnazado. Inteligencia militar vino a la 
Facultad con listas de ex partidarios, y en dos ocasiones patrullas nocturnas 
wraeron a buscaime a mi domicilio donde ya no acudfa a dormir. Fui exone- 
rado de mi cargo universitario por drdenes •superiores". Con mi familia 
decidimos vender todo y partir. La mayor parte de mis colegas de la Facultad 

e Ciencias se dispersaban tambien por el mundo. Con la diaspora de los 
c 'entificos de la Facultad, se acababa una epoca dc la ciencia en Chile, una 
^ Pa importante de mi vida personal, y con ella el contexto que dio origen a 

a idea de autopoiesis. Pero naturalmente la idea habria de tener nuevos 
at ares, sobre todo fuera de Chile. 



49 



EXPANSION Y CONTINUIDAD DE UNA IDEA 



Devenir de la autopoiesis en sentido estricto 

l,Cua\ fue el devenir de la idea de autopoiesis al interior de las ciencias? p^ 
despues de la aparicidn del artfculo en Biosystems en 1 974, la idea empezo u h acQ . 
su camino con cieria incrcia en los medios cientfficos. No viene al caso hacer auuf 
una historia deiallada, quicro solo dar dc modo indicativo algunos hitos. 

Aquellos que se ocupaban de teorfa de sistemas fueron los primeros en 
reaccionar, y ya en 1 976 en la reunion internacional de sistemicaen New York 
habi'a una sesion especial llamada Autopoiesis (en la que fui conferenciante 
invitado). til primer libro dedicado exclusivamente a la idea aparecid poco 
despues 12 . Habn'an de haber muchos otros libros y articulos en anos posterio- 
res. Mas itnportante para mi, fue que la idea empezo a suscitar interes entre 
los bidlogos, muy especialmente a traves de Lynn Margulis. destacada inves- 
ligadora del origen de la vida y la evolucidn celular. A partir de comienzosde 
los anos 80 Margulis adopta la autopoiesis como el criterio para definirel 
origen de los seres vivos y difundid la idea a muchos otros cientfficos activos 
en el area. Bajo Margulis, Gail Fleischaker escogid el tenia para su lesis 
doctoral y publicarfa mas tarde una serie de articulos originalcs sobre el tema. 

Aunque a partir de entonccs, a nivel tcdrico y biologico la idea de 
autopoiesis se encamaba en el discurso cientffico, por muchos anos tenia yo 
la esperanza de que pudiera servir de gufa para la sfntcsis de sistemas prece- 
lulares. Estos desarrollos habn'an de esperar los anos 90 cuando Luigi Luisiy 
su grupo en Zurich decidieron lanzarse al desaffo dc la construction de 
sistemas autopoieticos sinteticos sobre la base dc miccllas lipi'dicas. haciendo 
uso de un know-how experimental considerable 13 . Los resultudos muestraa 
claramente que la circularidad aulopoietica puedc implementarse en un siste- 
ma quimico real, sometido a restricciones similares a las dc los primeros 
sistemas celulares. Como senalaba el editorial de Nature, comentando ufl 
artfeulo de Luisi que apareci'a en el mismo numero, la sfntesis de sistemas 
autopoieticos artificiales representa "'el haber completado una etapa mas V i!i 
resoh-ercl mistcrio del origen de la vida" . 

Estos ultimos anos han sido tambien testigos de una nucva corriente | 
investigation interdisciplinaria llamada Vida artificial, continuation nat 
de la cibernetica de los anos 50. uno de cuyos objetivos es la simulate" 1 j 
realization de sistemas vivos a varios niveles. desde el celular hasta 

5(1 




hdtico'" • Uno de los postulados mas repetidos de esta corriente. hoy en dfa muy 
rjljcitada en medios periodisticos. es que es una organization lo que permite 
definir la v ' < ^ a ' v n0 ' os com P onentes - P or muv sofisticadas que sean sus propie- 
<jades enzimaticas o replicativas. Esa es, por cierto. una intuicidn que guiaba 
uestra biisqueda en '97 1 . Mas aun, los autdmatas celulares que usaramos en el 
pjotobio. sc transformaron cn las manos de la vida artificial, en la herramienta 
ptdilec' 3 de simulation de toda clasc dc propiedades bioldgicas. 



la autopoiesis como metonimia 

No puedo omitir aquf un comentario sobre otra dimension de la expansion de 
la idea de autopoiesis mas alia de la biologi'a hacia las ciencias humanas, donde 
ha suscitado un interes inusitado. Pienso que en estos casos la autopoiesis 
aparece jugando un rol metafdrico, o mas precisamente, metonimico. Esta 
tendencia ya se planteaba en el prefacio que Stafford Beer cscribiera en 1 972, 
donde afirma que es "e vidente'* que la idea puede extendcrsc para caracterizar 
un sistema social. Ya cn esa cpoca tenia yo una position csccplica al respecto, 
como lo senala cl mismo Beer. 

En los aiios que siguieron, cste uso metonimico tomb fuerza en dominios 
tandiversos como la sociologfa. en los escritos del famoso socidlogo aleman 
Niklas Luhrnan' 6 , lateorfajun'dica' 7 . la teorfa literaria 18 , asf como unaextensa 
literatura en el campo de la terapia familiar sistemica 1 '. Toda esta profusion 
de interes ha sido para mf fuente de sorpresa. Despues de aiios dc cscuchar los 
argumentos y los usos de la idea cn \ arios de estos campos, he llegado a algunas 
conclusiones generales de las que quicro dejar constancia brcvemente. 

Quiero distinguir en esta literatura secundaria dos modos de transposition 
de la idea original: (I) una utilizacidn literal o estricta dc la idea, (2) una 
"ulizacion por continuidad. Con el primer modo me refiero al hecho que ha 

wlo intentos repetidos de caracterizar, por ejemplo, una familia como un 
^'sterna autopoietico, de manera que la notion se apliquc en este caso estric- 
k e| We. Estos intentos se fundan, en mi opinion, en un abuso de lenguaje. En 
^idea de autopoiesis las nociones dc red de producciones y de frontera tiene 
ti"dns entKlC> ° menos P reciso - Cu a n do la idea de una red de procesos se 
f orm Cn "' n,eracciones entre personas", y la membrana celular se trans- 
^ a en el "borde" de un grupo humano, se incurre en un uso abusivo, como 
ex Prese en un comentario crftico que he publicado al respecto 20 . 



51 



El uso de la autopoiesis por continuidad es otro: se trata de tomar en 
el hccho de que la autopoiesis busca poner la autonomfa del ser vivo a] ce^ 0 
de la caracterizacion de la biologfa. y abre al mismo, tiempo la posibj] 'ri ° 
considerar los seres vivos como dotados de capacidades interpretativas des<j 
su mismo origen. Es decir permite ver que el fenomeno interpretativo 
continue desde cl origen hasta su manifestation humana. En lo fundaments] 
yo estoy dc acuerdo con este uso y esta extension posible. En el panorama^ 
ideas actuales es quiza una de las facctas mas originales de este trabajo Sj n 
embargo, pienso que darle una argumentation y una expresion rigurosa a esta 
articulation requiere trabajo serio. Entre los ejemplos que me parecen convin 
centes destacan el que hace J. P. Dupuy cn su analisis de los sistcmas socia- 
les" , Winnograd & Flores en su analisis sobre la comunicacion ~, \ el texto 
mas evocativo dc W.I. Thompson" . Por desgracia, a menudo la idea de 
autopoiesis se la cita en este tipo de literatura de manera mucho mas superfi- 
cial. 

En breve, creo que queda claro para el lector que. en lo fundamental, tcngo 
un gran escepticismo sobre la extension del concepto mas alia del area para la 
que fue pensado, es deeir la caracterizacion dc organization dc los sistemas 
vivos en su expresion minima. Aunque no hay una razdn a priori, despucs de 
lodos estos afios mi conclusion es que una extension a niveles "superiores" no 
es fructifera y que debc ser dejada de lado. aun para caracterizar u n organism) 

~>4 

multicelular . Por el contrario, el ligar la autopoiesis como una option 
epistemologica mas alia de la vida celular, al operar del sistema nerviosoy los 
fundamentos de la comunicacion humana. cs daramente fructffero 23 . 



MAS ALLA DE LA A UTOPOIESIS 

Quiero terminar con un breve comentario sobre lo que ha sido mi carnm 0 
intelectual despucs de 1973. independientemente de los avatarcs tcmpranos 0 
tardi'os, de la autopoiesis. Lo hago sobre lodo porque quisicra aprovechar esP 
Prefacio para dejar en claro que a mis ojos la autopoiesis fue una e ta P 3 
importante y util, pero tan solo una pieza del puzzle mas grande para enter*** 
labiologi'adel conocerde una manera nueva. Ciertamente mi manera de P eIlS ^ 
hoy no queda earaeterizada como "la teon'a autopoietica", contrariamente a 
que a veccs se dice; es otro uso metommicc que sen'a mejor cvitar. 



52 



motivation para esbozar aqui estos hilos de mi propio desarrollo 
qu es que despucs de los afios de trabajo conjunto con Maturana en 
n 73 y un breve interludio de nucvas colaboraciones en mi segundo mlento 
vuelt 3 a Chile en 1980-83. nuestros caminos intelectuales han divergido de 
^ . | . maneras tanto en contenido, como en enfoque, como en estilo. Esto no 
(jebesorprender; somos dos individuos difcrcntes y viviendo casi todo cl tiempo 
en lugar 66 distintos. Es importante, entonces, aclarar que nuestra colaboracion en 
la creation de la autopoiesis no implica el que compartamos hoy una vision comun 
en una supuesta "teon'a autopoietica" unificada. Por cierto hay algiin terreno 
comparti^ 0 y q ue hemos cxpresado en un libro destinado al gran publico, El arbol 
del conocimiento 16 , que rcdactamos entre 1982-83 y que ha tenido un exito 
significativo en los doce idiornas a que ha sido traducido. Por el contrario, el 
corpus de investigaciones que menciono a continuation representa trabajo cien- 
tffico original, y cuya responsabilidad me incumbe. 



Auto referenda y clausura 

L&autopoiesis reposa sobre una conception circular y auto referencial de los 
procesos. Sin embargo por muchos afios la auto referencia recibid una atencidn 
marginal y mas bien negativa. Una de las cosas que me han ocupado por 
penodos desde 1974 (y sobre todo trabajando con mi amigo y colega el 
matematico Jorge Soto-Andrade). es la de esclarecer la nocion de auto refe- 
renda como concepto formal y logico bien fundado 27 . 

Junto con la busqueda de un fundamento mas claro a la circularidad, se 
me hizo claro tambien que la nocion de autopoiesis es un caso particular de 
"na clasc o familia de organizations con caracterfsticas propias. Lo que tiene 
en ^mun es que todas el las dan al sistema en cuestidn una dimension 
au 'onoma. La base de esta conclusion fue sobre todo el repensar desde este 
nu evo angulo las dos redes biologicas cognilivas mas evidentes: el sistema 
^rvioso (expresado en mi traba jo experi mental de varias maneras) y el sistema 
^ uruta rio (que comenzo a ocuparme desde 1976). La idea es simple: solo 
c ^ Clrc "' ar 'dad del tipo de la autopoiesis puede ser la base de una organiza- 
que aUt6noma - La caracterizacion de la clasc de organizacidn pertinente es lo 
c lau°° mCnC ^ a ^' amar e ' P nnci P 10 cle clausura aperaeional. La palabra 
tr ansf I ' a ^ US ° a ^ U ' en SU sent ' c ' n ^ e °P erac '6n al interior de un cspacio de 
°nriaciones, como es habitual en matemalicas, y no, por cierto, como 



53 



sindnimo de cerrazdn o ausencia de interaccidn, lo que serfa absurdo. LoqJ 
interesa es caracterizar una nueva forma dc interaction mediado por la aui 0 
norma del sistema. Todas estas observaciones y conclusiones las resumj ,„ 
ex.ten.so en un libra titulado Principles de autonomia bioldgica que aparecjis 
en 1979 28 . Ese libro continua siendo la si'ntesis mas completa del desarrolhj 
de los fundamentos, las aplicaciones y los intentos dc formalizacidn de l a 
nocion dc autonomia 29 . 



Identidad somdtica y sistema inmunitario 

A un nivel menos programatico y mas aplicado. una direccion dc trabajoqni 
ha sido dc enorme fertilidad es un extensa reformulacidn del sistema inmuni- 
tario bajo los principios de organization autonoma. Este tema se abrio para mi 
al conocer cn 1976 a Nelson Vaz en EE.UU. i0 . Sin embargo, no fue sino haste 
mi instalacibn en Pan's en 1986 y mi colaboracidn intensa con Antonio 
Coutinho del Instiluto Pasteur, que esas inslituciones han dado sus frutos. En 
pocas palabras, la idea central es lasiguiente. Lainmunologia tradicional tiene 
como metafora central lu defensa contra los anti'gcnos externos invasorcs, Esta 
es una transposicidn isomdrfica de las ideas dominantes representacionistas 
en el sistema nervioso: los antt'genos juegan el rol de inputs conteniendo 
informacidn. la respuesta inmunitaria juega el rol de output. Nueslra pro- 
posicidn es en cambio: el sistema inmunitario es sobre todo una clausura 
operacional propia a los linfocitos y las regiones V-variables de las inmuno- 
globulinas. que pcrmilen una identidad somaiica al organismo multicelular. 
Solo secundariamcnte esta red desarrolla en cl curso dc la evolucidn capaci- 
dades defensivas tipo respuesta inmunitaria a infecciones masivas. Pero el 
corazdn del funcionamiento del sistema es constitutivo de la identidad soma- 
tica mediantc la provision de una red de inter comunicaciones al interior d6» 
paisaje celular y molecular del organismo. y no una serie de respuestas de 
anticucrpos dirigida al exterior. Se trata, por decirlo brevemcntc. de un 
vcrdadcro sistema cognitivo del cuerpo. 

Estas ideas las hemos expresado en numerosos trabajos. y han tcnido un 
itnpacio en el mundo de la inmunologia tradicional 1 . Ma's interesante tal 
es que el paso entrc la revision del fendmeno inmunitario y su expresion « n 
resultados experimentales nuevos e inesperados ha sido muy rapido. Asi P°J 
ejemplo. nuestro enfoque llevd a poner en evidencia por primera vez que 



54 




terna como un todo liene una rica dinamica temporal cn la composicidn de 
'^moglobulinas que expresa. entre otras cosas. la diferencia entre normali- 
y gnfermedades auto inmunitarias^". 



Evolucidn y deriva natural 

Tjn tercer paralelo cn'tico al que he llegado naturalmente en estos afios es que para 
poder dar sentido a un sistema autdnomo. el pensamiento evolutivo debc dejar 
atras una vision neo darwinisia que entiende la seleccidn como fuenle instmctiva 
de modificaciones histdricas. La nueva vision que emerge en consonancia con 
todo un movimiento renovador en bidogi'a evolutiva se hacc cargo de las 
capacidades auto organkativas intn'nsecas del organismo a nivel genotipico (el 
genoma es una red compleja) y durante el desarrollo embrioldgico (cl dcsarrollo 
es una transformacidn iniegrada. y no la expresion de caractcrcs). Ademas. el 
acoplamiento estructural con el medio se realiza, no solo a nivel del individuo. 
sinotambien a varios ou'os niveles. tanto celular como poblacional, y sobre la base 
de ciclos completos dc vida. El enfasis en la constitucidn interna y los multiples 
niveles de imbricacidn del ciclo de vida de todo organismo llevan a cambiar la 
vision de la seleccidn natural clasica a una que puede designarse como deriva 
natural. En la evolucidn como deriva natural, la seleccidn aparece como condi- 
ciones de borde que deben ser satisfechas. pero al interior de las cuales el camino 
genotipico y fenoti'pico de tin organismo se funda cn su clausura operacional. Las 
consecuencias de todo esto son, por cierto muy importantes, pero no es este el 
togar para entrar cn detalles 33 . 



ion y cognicidn 



Una de las cn'ticas que debe hacerse a esta obra (asi como a mi libro del 79), 
es que la critica de la representacidn como gui'a del fendmeno cognitivo es 
^ernplazada por una alternativa debil: lo cxterno como mera perturbucidn dc 
actividad gencrada por la clausura operacional. que cl organismo interpreia 
y a sea a nivel celular. inmunitario o neuronal. Reemplazar la nocion de 
'^Put-output por la de acoplamiento estructural fue un paso importante en la 
Ue na direccion porquc evita la trampa del lenguaje clasico de hacer del 
Or ganismo un sistema de procesamicnto de informacidn. Pero es una formu- 




55 



lacion debil porque no propone una alternativa constructiva al dejai la interac. 
cion en la bruma de una mera perturbation. A menudo se ha hccho la crfticj 
que la autopoiesis, tal y como esta cxpuesta en este libro, Ucva a una posicioc 
solipsista. Por lo que acabo de decir. yo pieiiso que esta es una critica que iien e 
un cieno mento. La tentacidn de una leciura solipsista de estas ideas deriva 
de que la notion de perturbacion en el acoplamiento estructural no toma 
adecuadamente en cuenta las regularidades emergentes de una historia de 
interaction en donde el dominio cognitivo no se constituye ni internamenie 
(de un modo que lleva efectivamcnlc al solipsismo), ni externamente (como 
lo quicrc cl pensamiento representacionista traditional). En estos ultimos anos 
he desarrollado una alternativa explfcila que evita estos dos escollos. hacienda 
de la reciprocidad historica la clave de una codefinicion entre un sistema 
autonomo y su entorno. Es lo que propongo llamar el punto dc vista de la 
enaction en la biologia y ciencias cognitivas"' 4 . Enaccidn es un neologismo, 
inspirado del ingles corriente en vez del griego como lo es la autopoiesis. 
Corrientcmcnte enaction se usa cn cl sentido de traei a la mano o hacer 
emerger, que cs lo que me interesa destacar. La prueba de fuego de este punto 
de vista es que ha permitido una reconstilucion detallada y meticulosa de un 
fenomeno que puede verse como caso ejemplar: la vision de colored" . 



Conciencia y fenomenologia 

La ultima picza del puzzle a considerar aquf es la relation de estas ideas sobre 
el ser vivo en sus varias dimensiones y el fenomeno de lo mental y la 
conciencia, entendida como experiencia vivida. De hecho el problema de la 
conciencia vuelve a estar a la orden del dia hoy: no se puede hacer neurocien- 
cias sin dur una respuesta, aunquc sea implfcita, a esta cuestion. Dcsde rni 
punto de vista, la critica del conocimiento que acompana a la autopoiesis y 
que se continua al poner en evidencia el rol central dc la interpretacidn y de la 
autonomfa de los seres vivos, es clave. Sin embargo ese nuevo aniilisw 
biOldgico requiere un complemento de una disciplina fenomenologica de la 
experiencia. Esta exigencia de una disciplina adecuada es un punto eiego e" 
nuestro discurso cientifico que se contenta con suponer que la vida mental 
aparece como algo evidente y accesible a los humanos, lo que es un error 
radical. Esta critica se aplica a la cuasi totalidad de los escritos actuales sobre 
la conciencia y aun a lo que decimos en el Arbol del conocimiento, donde se 



56 



lama un rol para la experiencia (es el comienzo y el fin del camino del 
itinerari° conceptual que cl libro rccorre), pero no se ve mas alia en cl esfuer/o 
por buscai una metodologia exph'cita para poder tematizar esa experiencia. En 
^je sentido he vueko a rccobrar mi aniiguo interes cn la fenomenologia 
europea, y en particular en Merleau-Ponty, como el antecedente mas cercano 
a mi position enactiva. aunque aiiado a esa tradition europea, un sostenido 
interes en una disciplina de la experiencia que encarna la tradicion dc medita- 
cionbudista a lo largo dc 20 siglos. Esta circulation nccesaria entre experien- 
cia y ciencias cognitivas es el tenia de mi libro mds recicnte, quiza el cscrito 
que mas me ha exigido en un esfuerzo de sintesis. para lograr poner lado a lado 
la enaction y la experiencia entendida como una disciplina rigurosa 36 . Mi 
interes actual esta centrado sobre todo en csla reciprocidad: externalidad de la 
operation cognitiva y fenomenologia de la experiencia vivida. En el laborato- 
rio, las nuevas tecnicas de imagenes ccrcbrales permitcn explorar todo csto de 
manera empfrica y prccisa. Es el comienzo de una nueva ciencia bio-fenyme- 
16gica donde falta casi todo por hacer. 



CODA 

Como se ve, desde mi perspectiva de 1994, la autopoiesis no encarna sola una 
nueva vision de la vida y el conocimiento. A su lado apareccn olras nociones 
igualmente importantes, tales como la clausura operational, la enaccidn, la 
deriva natural y la mclodologi'a fenomenologica. Los referenles empiricos se 
extienden consecuentemente en nuevos programas de investigation detalla- 
dos, sean las redes dc linfocitos, la marcha de los insectos, o las imagenes 
cerebrales. Se trata de un edificio de nuevas concepcioncs cpistemologicas y 
de resultados empfricos que tiene gran amplitud y se sosticne con rigor. Han 
sido 20 anos productivos cn los que la etapa dc lbrmulaci6n de la autopoiesis 
TOarca, en retrospecti\a, un Into imporiante como deberia ser evidente para el 
ector que ha tenido la paciencia de scguirme hasta aquf. Este Prefacio es 
'en para mi la ocasidn de agradecerle publicamente una vez mas a 
y ^ mbert0 Maturana el haber sido mi primer maestro en el jucgo de la ciencia, 
^ ^ Ue go colega en la aventura de lo nuevo. Pocos son los que tienen su coraje 
te . , ? como pensador; si nuestros encuentros no hubieran sido, mi vida 
"a una dimension de menos. 

p ero si esta construction lenta y sostenida. llena de corsi y ricorsi como 



CI "eaci6n intelcctual, tiene hoy dfa viabilidad cientffica, es porque 



se 



inserta en una sensibilidad historica que la autopoiesis intufa ya en 19^ 
Como decia al comienzo de este Prefacio, no hay creacinnes persona] - 
desprovisias de una insercion: el que una idea tenga un.impacto es un hech 0 
historico y no una aventura personal o un asunto de "tener razon". La q UIo 
poiesis siguc siendo un buen ejemplo dc alineamicnto con algo que s o ] 0 
aparece mas claramente conl'igurado en varios dominios del quehaeer cultural 
humano y que indicaba yo con el nombre de un giro ontologico. Es deeirun a 
progresiva mutacidn del pcnsamiento que termina con la larga dominancia del 
cspacio social del cartesianismo y que se abre a la conciencia aguda de qu ee ] 
hombre y la vida son las condiciones de posibilidad de la significacion y de 
los mundos en los que vivimos. Que conoccr, hacer y vivir no son cosas 
separables y que la rcalidad y nucstra identidad Iransitoria son partners de una 
danza constructiva. Esa tendencia que designo como un giro ontologico noes 
una moda de fildsofos. sino que se refleja en la vida de todos. Entramos en una 
nueva epoca de fluidez y flexibilidad que trae detras la necesidad de una 
reflexion acerca de la manera de como los hombres hacen los mundos donde 
viven, y no los encuenlran ya hechos como una referenda permanente. 

Las consecuencias clicas de este darse cuenta son importantcs. y en todo 
caso suficicntemente actuales para que merezcan una discusidn mas extensa 
que la que puedo hacer aquf" 7 . Pero insisto sobre este punto porque la ocasion 
de escribir este prefacio que celebra estos 20 afios sen'a iristemente dilapidada 
si no llegara a comunicar al lector la importancia de expandir el horizonte para 
considerar cl caracter profundamente social y estetico de donde esta idea se 
inserta, mas alia de la ciencia y la biologfa, y mas alia de las personas que 
figuran como autores. En ese sentido este pequeno libro no ha perdido vigeneia 
y todavi'a puede leerse con provecho. En definiti va una invention cientt'fica en 
cualquier campo requiere actores que sean sensibles a las anomali'as que 
siempre nos rodean. Esas anomali'as deben ser mantenidas en un estado tic 
suspension y cultivo mientras se es capaz de encontrar una expresion alterna- 
tiva que reformule la anomali'a como un problema central, tal y como la 
autopoiesis pone la autonomia al centro del problema de la vida y el conocer 
Quiza el caso de la autopoiesis, en el que me ha tocado la fortuna de set 
parti'cipe, pueda servir para ilustraresta dinamica de la innovacitfn y contrib u ' r 
asf a que el futuro de la ciencia cn Chile sea responsable de culthar su s 
sensibilidades propias y no sea un eco de tendencias de otras latitudes. 



Paris, enero de 1994. 



58 



NOTAS 



go particular vease el "clasico": Mati rana. H.; Lettvin, J.; McCui.i.loch. W.; 
' prrrs. W. "Anatomy and physiology of vision in the frog"", en J. General 
Physiology. 1960.43: 129-175. 

2 Varela, F.: Maturaw. H.. Time course of excitation and inhibition in the 
vertebrate retina'", cn Exp. Neurol, 1970. 26: 53-59. 

3 Kuhn. T.. The structure of scientific revolutions. Harvard University Press. 1970. 

4 Para una scleccion de estos y otros arti'culos vease: von Foerstbr, H.. Observing 
systems: selected papers. Interscience, California, 1979. 

5 Una selecckin de sus trabajos mas impoitantes aparccio rccicn en 1975: Mc: 
Culloch, W.S., Embodiments of mind. MIT Press. 

6. Garvin, P. (ed.). Cognition; a multiple view. Spartan Books. Washington. 1970. 

7. Piagkt, J.. Biologic ei connaissance. Gallimard. Pan's. 1969; traduction espanola 
apareci<5 en cl s. xxi. Buenos Aires cn 1972. 

8. Sobre estos trabajos \ease Deamkr, D.; Flesciiaker, G. (Eds.). The origins of life: 
the central concepts. Jonathan Cape. Boston. 1994. 

9. Se trata de su libro The anatomy of agression. 

10. Maturana, II.; Varela, F.J., Autopoiesis and cognition: the realization of the 
living, bsps. vol. 42. D. Reidel. Boston. 1980. 

11. Varela. F.; Mailrana. H.: Uribe, R.. ' Autopoiesis: the organization of living 
systems, its characteri7ation and a model", en Biosystems, 1974. 5: 187-196. 

12. Zeleny, M (ed.). Autopoiesis: a theory of the living organization. N. Hoi land. 
New York. Vease tambien Benseler. F.: Hkii., P.; Kock. W.. Autopoietic 
systems. Campus Verlag. Frankfurt. 1980. y los numeros especialesdcdicados 
a la autopoiesis de: Irish J. Psychology. 1988. Cybernetics 1985. Int. J. Gen 
systems. 1992. 

'3. Luisi, L.; Varela. K. "'Self-rcplicaiing micelles as a chemical version of a minimal 
autopoietic system'", en Origins of Life, 1989. 19: 633-643: Bachman et al., 
"Autocatalyiic self-replicating micelles and models for prebiotic structures", en 
Nature, 1992. 357: 57. 

14 Nature 354: 351, 1991. 

15 Vease Langton. C. (cd.). Artificial life I, Addison Wesley, New Jersey: Varela, 

Bourgink, P. (cds.). The practice of autonomous systems: the first europeun 
conference on artificial life, mi i press/Bradford Books. Cambridge. 1 992: para una 
introduction en espanol vease Fkrnandfz, J.; Morp.no. A., La vida artificial. 
Editorial Eudema. Madrid, 1992. 
• Kuhmam, N.. Soziale sysleme. Suhrkamp, Frankfurt. 1984. 

G.. Law as an autopoietic system, Blackwell, Oxford. 1993. 



18. Paulson, W„ The noiseas culture. Cornell Univ. Press. Ithaca, 1988. 

19. Vease corno un ejemplo Elkaim. M., Si tu ne in 'aimes pas, Seuil, Pans, 1993 

20. Varela. F., "On the circulation of concepts from a biology of cognition ^ 
systemic family therapy", en Fam. Process, 28: 15-24. 1989. 

21. Duply, J.P., Ordres etdesordres, Seuil, 1989. 

22. WlNNOGRAD, T.; Flores, F., Understanding computers and cognition, Addj si0n 
Wesley, New Jersey, 1987. 

23. Thompson. W.I.. Imaginary landscapes. St. Martin Press. New York, 1989. 

24. Vease al rcspecto Varela, F.; Frknk, S., "The organ of form: towards a biological 
theory of shape", en J. Soc. Biol. Struct., 1987, 10: 73-83. 

25. Varela. F.. ''Organism: A meshwork of selfless selves", en Tauber. F.(ed) 
Organism and the origin of self, Kluwer Assoc., Dordrecht. 1991. pp. 79 107. 

26. Maturana, H.; Varela, F., El drool del conocimiento: las bases biologicas del 
entendimiento humane. Editorial Univcrsilaria, Santiago. 1984. 

27. Varela, F., "A calculus for self-reference", en Int. J. gen. sytems, 1975, 2: 5 24; 
Varela, F.; Coclem, J., "The arilmelhic of closure", cn /. Cybernetics, 1978, 8: 
291-324: Varela, F., "The extended calculus of indications interpreted as a 
three-valued logic", en Notre Dame J. Formal Logic. 1979, 20: 141-146: Kauf- 
man, I,.; Varela, F., "Form dynamics", en J. Soc. Biol. Struct.. 1980. 3: 1 71-206; 
Soto Andrade. J.: Varela. F. . "Sclf-rcfcrcnce and fixed points", en Acta Applic. 
Matem.. 1984. 2: 1-19. 

28. Varela, F.. Principles of biological autonomy , North-Holland, New York. 1979. 

29. Algunas de las formalizaeioncs algebraicas que propongo allf, no me parecen 
hoy dfa tan utiles como entonces. Peto fueron un paso en la direccion adecuada, 
como lo muesiran hoy los recientes trabajos de Walter Fontana cn el Santa Fe 
Institute i|ue retoma la nocion de clausula y punto fijo en el contexto del a 
calculo de Church. 

30. Vaz, N.; Varela. F., "Self and non-sense: an organism centered approach 10 
inmunology", en Medical Hypothesis. 1978. 4: 231-267. 

31. Vease en particular Varela. F.; Coutiniio, A.: Dupire. B.; Vaz, N.. "Cognitive 
networks: immune, neural, and otherwise", cn Perelson, A.(ed.), Theoretical 
Immunology. Part 11 (sfi Series on the Science of Complexity), Addison Wesley. 
New Jersey, 1 988, pp. 359-375; Stewart, J.: Varela. F.. "Exploring the connec- 
tivity of the immune network", en Immunol, Reviews n" 110, 1989, pp- 37-61- 
Varela. F.; Coutiniio, A., "Second generation immune networks", en Immit" 0 
Today. 1991, 12: 159-167: Stewart. J.; Varela, F., "Morphogenesis in shap" 
space: elementary meta-dynamics of immune networks", en J Theoret. " >0 m 
1 991. 1 53: 477-498; Bersini, H.; Varela. F.. "[.earning and the immune network 
Reinforcement, recruitment and iheir applications", en Patton, G.(cd ). 
Biologically Inspired Compulation. Chapman and Hill, London (in press). 



60 



jlygr/. F.: Jacqi'hmart. P.: Pi-Sa-Rossi. C: Varela. F.; Coutinho, A.. "Autoim- 
^ munity ; the moving boundaries between physiology and pathology", eny. Autoim- 
munity. 1988. 1: 507-518; Stewart, J.. Varela, F.; Coutinho, A.. "The 
relationship between connectivity and tolerance as revealed by computer simula- 
tion of the immune network: some lessons for an understanding of autoimmunity", 
en J- Autoimm ., 1989. 2 (Supplement): 15-23; Lundqvist, I.; Coutinho, A.; 
VaREI-A. F.: Hoi.mbf.ro. D„ "Evidence for (he functional dynamics in an antibody 
network", en Proc. Natl. Acad. ScL. ee.uu. 1989, 86: 5074-5078: Varkla. P., 
Andersen, A.; Dietrich, G.; Sundblad, A.: Holmbero. D.: Kazatchkine. M.: 
Coutinho, A., "The population dynamics of natural antibodies in normal and 
autoimmune individuals'", en Proc. Natl. Acad. ScL. kk.uu., 199 1 . 88: 591 7 592 1 ; 
DitmicH, G., Varela, F.; Kazatciiktme, M„ "Manipulating the human immune 
network with igG". en Europa .l.lmmumfl, 1993, 23: 2945 2950. 
33. Eltcrmino deriva natural aparece por primera ve/ en FX drbol del conocimiento, 
op. cit., capi'lulo 7. Para un desarrollo mas extenso vease Varela, F.: Thompson. 

E. ; Rosch, E., 1992. The embodied mind. \nr Press, Cambridge. 1 99I . chap. 9. 
Varela, F., Conocer: las ciencias cognitivas. Gedisa. Barcelona, 1990. Varela, 

F. , "Organ ism: A meshwork of selfless selves", en Tuber, F. (ed.). Organism and 
the Origin of Self , Kluwer Assoc.. Dordrecht, 1991. pp. 79-107. 
Thompson, E.; Palacios. A.; Varela, F., "Ways of coloring: comparative color 
vision as a case study in cognitive science", en Beh. Brain Scien, 1991. 15: 1-75. 

36. Varela. F.: Thompson. K.: Rosch. h.: The embodied mmd: cognitive science and 
human experience, mit Press. Cambridge. 1992. Hay traduccion espanola en 
Editorial Gedisa, Barcelona. 

37. Varela, F„ Un know-how per l etica. The Italian Lectures 3, Fditrice La Terza, 
Roma, 1992. 




INTRODUCTION 



Cuando un espacio se divide en dos, nace un universo: se define una unidad. 
La description, la invencion y la manipulation de unidades estan en la base 
de toda indagacion cientifica. 

En nuestra experiencia comun encontramos los sistemas vivos como 
unidades autonomas. asombrosamcnte diversas, dotadas de la capacidad de 
reproducirse. En estos encuenlros. la autonomi'a es tan obviamenie un rasgo 
esencial de los sistemas vivos, que siempre que uno observa algo que parece 
autonomo, la reaccion esponlanea es considerarlo viviente. Pero. aunque 
revelada de continuo en la capacidad homeostatiea de los sistemas vivos de 
conservar su identidad a (raves de la compensation activa de las dcformacio- 
nes, la autonomi'a parece hasta ahora ser la mas huidiza dc sus propiedades. 

Autonomi'a y divcrsidad. conservacion de la identidad y origen de la 
variacion en el modo como se conserva dicha identidad, son los principales 
desafios lanzados por lafenomenologi'a de los sistemas vivientes a los que los 
hombres han dirigido durante siglos su curiosidad accrca de la vida. 

En su tentativa de dar cuenta de la autonomfa. el pensamiento clasico, 
dominado por Aristoteles, creo el vitalismo. asignandolcs a los sistemas vivos 
un elemento rector inmaterial finalista que adquiria expresidn mediante la 
materialization de sus formas. Despues de Aristoteles y como variaciones de 
sus conceptos fundamentales, la hisloria de la biologfa registra muchas teorias 
lue de un modo u otro intcntan abarcar toda la fenomenologia de los sistemas 
vivientes bajo alguna fuerza organizadora peculiar. No obstante, mientras mas 
buscaban la formulation expli'cita de una u otra dc csas fucrzas organizadoras 
es Peciales, mas dccepcionados qucdaban los biologos al hallar solamente lo 
m,Smo que en cualquiera otra pane del mundo fi'sico: moleculas. potenciales 
v ciegas interacciones materiales gobernadas por leyes fisicas carentes de 
^jetwo. De ahi'que. bajo la presion inevitable de la experiencia y el impulso 
Cl sivo del pensamiento cartcsiano, emergiera un enfoque distinto, y que el 
ne canismo ganara paulatinamente el mundo biologico, al insistir en que los 



"•ticos factores operantes en la organization de los sistemas vivos son los 



factores ffsicos y negar la neccsidad de alguna fuerza inmaterial organization 
dc lo vivo. En efecto, ahora parece evidente que. una vez que se lo ha definid 
adecuadamente. cualquier fendmeno biologico puede describirse como suroj 
do de la interaction de procesos ffsico-qufmicos cuyas relacioncs son espe c j 
ficadas por el contexto de su definition. 

La divcrsidad dejo de ser una fuente de perplejidad en la comprensionde 
la fenomenologi'a de los sistemas vivientes por obra del pcnsamienio darwi. 
niano y de la geneiica particulada, que consiguieron explicar la diversidad \ 
su origen sin recurrir a ninguna fuerza directriz peculiar. Sin embargo, u 
influencia dc estas noeiones en la elucidacidn del cambio evolutivo. fue mas 
alia de la mera explication de la diversidad y ha trasladado por complctoel 
entasis en la evaluation de la fenomenologi'a biologica del individuo a la 
especie. dc la unidad al origen de sus partes, dc su organizacion presente asu 
determination ancestral. 

Hoy las dos corrientes de pensamiento represeniadas por la explication 
fisico-qurmica y por la explication evolutiva cslan entrelazadas. HI analisis 
molecular parece permitir entender la reproduction y el cambio: el analisis 
evolutivo parece explicar como pueden habersc iniciado estos procesos. Al 
pareccr. estamos en un punto de la historia dc la biologi'a en que se han 
climinado las dificultades fundamentales. Sin embargo, los bidlogos se bienten 
desalenlados cuando procuran mirar como un lodo la fenomenologi'a de los 
sistemas vivos. Muchos manifiestan eslc dcsaliento rehusando contestar la 
prcgunia ;,que es un sistema viviente? Otros tratan de encerrar las ideas 
actuates en teon'as amplias regidas por noeiones organizadoras como los 
prineipios ciberneticos, que imph'citamente exigen a los biologos la compren- 
sion fenomenologica que se quiere obtener con ellas. La pregunta siernpre 
presente es: ;.Qu6 ticnen en comun todos los sistemas vivos que nos permite 
calificarlos de tales ?, si no es una fuerza vital, si no es alguna clase de ptincipi" 
organi7ativo. <,que es entonces? Para tomar solamente un notable ejenipl 0 
reciente. mencionemos el libro he hasard et la necessite, de J. Monod. El u" ata 
de respondcr esta pregunta, pero — cediendo a la influencia del evolucionis* 
mo — postula una organizacion teleonomica dc naturaleza molecular, esto eS 
la subordination de la organizacion individual a un plan definido por la espe cie 
en el cual es determinante la invariancia de la reproduction. Pero las nocion ■ 
teleonomicas dejan inlocada en lo esencial la cuestidn de la organizacion 
la unidad viva. 



64 




Nuestro intenio es senalar la naturaleza de la organizacion de los sistemas 
vivos. En nuesiro enfoque tomamos como punto de partida el canicter unilario 
j e un sistema vivicnic. y sostenemos que. poniendo enfasis en la diversidad, 
la reproduction y la especie para explicar la dinamica del cambio. el evolucio- 
nisrno hizo menos notoria la necesidad de considerar la autonomi'a de las 
unidades vivas para comprender la fenomenologi'a biologica. Pcnsamos que la 
conservation dc la idcniidad y la invariancia de las relaciones definitorias de 
las unidades vivienies estan en la base dc la toda posible transformation 
ontogenetica y evolutiva de los sistemas biologicos, y nos proponcmos explo- 
esto en detalle De modo que nuestro proposito es: comprender la organi- 

de los sistemas vivos en relation con su caracter de unidades. 
Nuestro enfoque sera mccanicista: no-se aduciran fuerzas ni prineipios que 
no se encuentrcn en el univcrso fisico. No obstante, nuestro problcma es la 
organizacion de lo vivo y, por ende. lo que nos interesa no son las propiedades 
desus componentes. sino los procesos. y relacioncs entre procesos. realizados 
por medio de los componentes. Que esto se entienda claramente. Una explica- 
tion es siernpre la reformulation de un fenomeno de manera tal que sus 
elementos aparezcan casual menle relacionados en su genesis. Mas aun, una 
explieacion la damos siernpre en nuestra calidaddc observadores, y es primor- 
dial distinguir cn ella lo propio del sistema, como conslitutivo de su fenome- 
nologi'a, de los que pertenece a nuesiro dominio descriptive y. enconsecuencia, 
f nuestras interacciones con el, con sus componentes y con el contexto cn que 
selo observa. Como nuestro ilominio descriptive) resulta de que contemplamos 
ismo tieinpo la unidad y sus interacciones en el campo de observation, 
noeiones que surgen en el dominio de la description no forman parte de 
r 8<*nizaci6n constitutiva de la unidad (el fendmeno) por explicar. Por oiro 
una explication puede asumir diferentes formas. segun la naturaleza del 
nomeno explicado. Asf. para explicar el movimiento de un cuerpo que cae, 
"no recurre a propiedades de la materia y a leyes que describen el comporta- 
^ento de los cuerpos de acucrdo con esas propiedades (leyes cinctieas y 
^itacionales), mientras que para explicar la organizacion de un cquipo de 
^ntrol uno recurre a relaciones y a leyes que describen el comportamiento de 
s relaciones. En el primer caso, los elementos del paradigma causal son los 
terne P ° S * ^ P ro P ieda(:lcs,; en el segundo caso. son las relaciones independicn- 
caso" 16 d ° ^ naluraleza de los cuer POS que las satisfacen. Como en este ultimo 
' ' en nuestras explicaciones de la organizacion de los sistemas vivos, nos 
Paremos de las relaciones que los componentes ffsicos reales deben satis- 



facer para consiiluir uno de estos sistemas, no de identificar estos component 
ffsicos. Nuestra hipotesis es que existe una organizacion comun a todos lo s 
sistemas vivos, cualquiera sea la naturaleza de sus componentes. Dado q Ue 
nuestro tenia es esta organizacion, y no las diversas formas en que puede 
hacerse efectiva, no haremos disiingos enire lipos de sistemas vivientes. 

Esta manera de pensar no es nueva, y se relaciona explfcitamente eon el 
propio nombre de mecanismo. Nosotros sostenemos que los sistemas vivos 
son maquinas; al hacerlo, estamos apuntando a varias nociones que debiuran 
ponerse en claro. Primero, implicamos un criterio no-animista que deberia ser 
innecesario comentar mayormcntc. Scgundo, estamos subrayando que a un 
sistema vivo lo define su organizacion y, por lo tanto, que es posible explicarlo 
como se explica cualquiera organizaci6n. vale decir, en terminos de relaeiones 
no de propiedades de los componentes. Por ultimo, senalamos el dinamismo 
ostensible en los sistemas vivos connotado por la palabra maquina. 

Estamos, pues, formulando una pregunta fundamental: ^.Cual es la orga- 
nizacion de los sistemas vivientes, que clasc de maquinas son ellos y como su 
fenomenologi'a, incluidas la reproduction y la evolution, queda determinadj 
por su organizacion? 



Capitulo I 



de m Aquinas vivientes 
y de las otras 



I. MAQUINAS 

Las maquinas se consideran comunmente como sistemas materiales definidos 
por la naturaleza de sus componentes y por el objetivo que cumplcn en su 
operar como artefactos de fabrication humana. Sin embargo, esta manera dc 
verlas es obviamente mgenua, ya que nada dice de como estan constituidas. 
Que las maquinas son unidades. es evidente; tambien loes que estan formadas 
de componentes caracterizados por ciertas propiedades capaces de satisfacer 
ciertas relaeiones que dctcrminan en la unidad las interacciones y transforma- 
ciones de esos mismos componentes. No es tan evidente. sin embargo, el que 
la naturaleza efectiva dc los componentes no tiene importancia, y que las 
propiedades particulares que ellos poseen. aparte de las que intervienen en las 
transformaciones e interacciones dentro del sistema, pueden ser cualesquiera. 
propiedades significativas de los componentes se consideran tales referi- 
~ las relaeiones, como trama dc las interacciones y transformaciones, en 
eden entrar los componentes al funcionar la maquina que ellos inlegran. 

relaeiones que determinan, en el espacio en que estan definidos. la 
ca de interacciones y transformaciones de los componentes y, con ello, 
e stados posibles de la maquina como unidad constituyen su organizacion. 
Aunque estas relaeiones no son arbitrarias — ya que sus posibilidades quedan 
c nrunadas por las propiedades dc los componentes — , la maquina cn cuanto 
^sterna bien puede serlo, porque es posible escoger numcrosos componentes 
Rentes que satisfagan el conjunto de relaeiones que definen la organizacibn 
a deterniinada maquina. Luego, una maquina — cualquier maquina — es 
que puede materializarse mediantc muchas cstructuras diferentes 



y cuya organization defmitoria no depende dc las propiedades de los comp 0 
nentes. A la inversa, para dar cuenta de una maquina cspcci'fica concreta 
ncccsano tomar en cuenta las propiedades de los componentes reales quee 
sus interacciones nos permilen inducii las relaciones definiiorias de la nrt> a ni 
zacion de la maquina. 

El uso que el hombre le de a la maquina no es un rasgo de la organizaci(S|] 
de esta. sino que cs del dominio en que ella opera, y entra en nue^tr a 
descripcion dc la maquina dentro de un contexto mas amplio que la maquina 
misma. Este cs un conccpto importante. Todas las maquinas que el hombre 
fabrica, las hace con algun objetivo, praclieo o no — aunque solo sea el de 
entretener — . que el cspccifica. Ese objetivo se manifiesta en general, perono 
necesariamenle. en loque la maquina produce. No obstante, al referirnos a las 
maquinas empleamos la nocion dc objetivo porque pone en juego la imagina- 
cion del lector y facilita la tarca cxplicativa para darle a conoccr la organiza- 
tion de una maqui na dada. I .o inducimos a inventar la maquina de que estamos 
hablando. Esto no debe, sin embargo, hacentos creer que objetivo. finalidad o 
funcidn son propiedades de la maquina. No porque pertenezca al dominio del 
observador puede. pues, el objetivo usarsc para caracterizar un tipo dadode 
organization mecanica. Sin embargo, cl produeto de las operaciones de una 
maquina puede utilizarse con tal fin. de un modo no trivial, en el dominio 
descriptivo del observador. 



2. MAQUINAS VIVfENTES 

El hecho de que los sistemas vivos son maquinas no puede demostrarse 
apelando a sus componentes. Mas bicn sc debe mostrar su organi/acion 
mecanisista de manera tal. que sea obvio como todas sus propiedades surgen 
de ella. Para hacer esto, describiremos primero la clase de maquinas que son 
los sistemas vivicntcs. y en seguida indicaremos como las propiedades pe cU ' 
Mares que los caracterizan pucden surgir como consecucncia de la orgaoiz* 
cion dc csta clase de maquinas. 

a. Maquinas autopoieticas 

Entre las maquinas, las hay que manlienen algunas de sus variables constants 
o dentro de un tango limitado de valores. En la organizacidn de esas maquii 135- 



68 



s to debe expresarse de tal modo que el proceso se defina como verificado 
, nte granientc dentro de los h'mites que la misma organization de la maquina 
6S pecifica. Tales maquinas son homcostaticas, y toda retroalimentacion es 
interior a ellas. Si uno dice que hay una maquina M con retroalimentacion a 
naves del medio circundante. tal que los efectos de su salida alectan su entrada. 
e n realidad esta hablando de una maquina mas grande. M", que en su organi- 
zation definitoria incluye al medio circundante y al eircuito de retroalimenta- 
cion. 

Las maquinas autopoieticas son maquinas homeostiiticus. Pero su peeu- 
liaridad no reside en esto sino en la variable fundamental que manlienen 
constante. Una maquina autopoietica es una maquina organizada como un 
sistema de procesos de production de componentes concatenados de. ta! 
manera que producer/ componentes que: i) generan los procesos ( relaciones) 
de production que los producer! a troves de sus continuas interacciones y 
transformaciones, y ii) constituyen a la maquina como una unidad en el 
espacio fisic.o. Por consiguiente. una maquina autopoietica coniinuamcntc 
especifica y produce su piopia organization a naves dc la production dc sus 
propios componentes. bajo condicioncs dc coniinua perturbation y compen- 
sation de esas perturbaciones (production de componentes). Podemos decir 
entonces que una maquina autopoietica es un sistema homeostatico que tiene 
usupropia organizacion como la variable que mantiene constante. Esto debe 
entenderse claramcnlc. Toda unidad ticne una organizacion cspccificable en 
terminos de relaciones cstaticas o dinamicas, relaciones entre elementos o 
relaciones entre procesos o ambos. Entre cstos casos posiblcs. las maquinas 
autopoieticas son unidades cuya organizacion qucda definida por una conca- 
tenation particular de procesos (relaciones) de prodticcion dc componentes, 
la concatenation autopoietica, y no por los componentes mismos o sus 
relaciones estaticas. Puesto cjue las relaciones dc produccidn de componentes 
Misten solo como procesos. si estos se detienen, las relaciones dc production 
desaparecen; en consecucncia, para que una maquina sea autopoietica es 
ne cesano que las relaciones de produccidn que la definen scan continuamente 
re generadas por los componentes que producen. Mas aun, para que estos 
P r °cesos constituyan una maquina, deben concatenate para constituir una 
"lidatl, y esto es posible solo en la medida que los componentes que cllus 
P r °ducen se concalenan y especifican una unidad en el espacio fi'sico. I. a 
0ri Catenaci6n autopoietica dc procesos en una unidad fi'sica, entonces, clistin- 
^ Ue a maquinas autopoieticas dc lodo otro tipo de unidad. En el'ecto: i) en 



69 



una miquina hecha por el hombre. como un automovil. hay una organizacio,, 
dada en terminos de procesos. Sin embargo estos no son procesos de produ c . 
cion de componenlcs que especifiquen al automovil como una unidad. ya qu e 
aquellos son producidos por otros procesos que no participan en la definici 0l) 
de la organizaeion del automovil. Maquinas de este tipo son sistcmas dinarni- 
cos no autopoieticos. ii) En una unidad natural como un cristal. las relaciones 
espaciales entre los componentes especifican una organizaeion reticular qu e 
lo define como miembro de una clase (un cristal de una especie particular), en 
tanto que los tipos de componentes que lo constituyen lo especifican como un 
caso particular en esa clase. Lucgo, en un cristal la organizaeion queda 
especificada por las relaciones espaciales que definen las posiciones relativas 
de los componentes, en tanto que los componentes mismos especifican el 
earacter unitario del cristal. No ocurrc asfcun las nidquinas autopoieticas. En 
efecto. aunque encontramos relaciones espaciales entre sus componentes cada 
vez que la fijamos, real o conceptualmcnic. para su observacion, las relaciones 
espaciales observadas no la definen ni podrian definirla como autopoietiea. 
Esto se debe a que las relaciones espaciales entre los componentes de una 
maquina autopoietiea quedan especificadas por la red de relaciones de produc- 
cion que constituyen su organizaeion y estan por consiguiente en un cambio 
continuo. La organization de un cristal, por lo tanto. esta en un dominio 
difercntc al de la organizaeion autopoietiea: un dominio de relaciones entre 
componentes, y no de relaciones de produccidn de componentes. un dominio 
de procesos. no de concatenacion de procesos. En general reeonocemos esto 
al decir que los cristales son cstaticos. 

Es importante comprender que al definir una maquina autopoietiea no 
estamos usando la nocioii de organizaeion cn un sentido mistico o trascenden- 
tal, pretendiendo que tiene un valor explicative de por sf. La estamos usando 
para referirnos a las relaciones especi'ficas que definen un sistema autopoi^"- 
co. La organizaeion autopoietiea significa simplemente procesos concatena- 
dos de una mancra especi'fica tal que los procesos concatenados producen los 
componentes que constituyen y especifican al sistema como una unidad Es 
por esta razdn que podemos decir que cada vez que esta organizaeion se 
concreta en un sistema real, el dominio dc deformaciones que este sistema 
puede compensar sin perder su identidad deviene en dominio de cambios e n 
el cual el sistema, mienlras cxiste, mantiene constante su organizaeion- 
adecuado condensar esta description diciendo que los sistemas autopoieli c ° s 



70 



ip sistemas homeostaticos que tienen a su propia organizaeion como la 
variable que mantienen constante. 

Las consecuencias de esta organizaeion son importanti'simas: 

j) Las maquinas autopoieticas son autonomas; es decir. subordinan todos sus 
cambios a la conservacion dc su propia organizaeion. independientementc 
de cuan profundas sean las demas transformaciones que puedan sufrir 
durante el proceso. Otras maquinas. llamadas en lo sueesivo alopoieticas. 
producen con su funcionamienlo algo distinto de ellas mismas — como en 
el caso del automovil. Estas maquinas no son autonomas, ya que los 
cambios que experimenten cslan necesariamente supeditados a la produc- 
tion de un producto distinto dc cllas. 

ii) Las maquinas autopoieticas poseen individualidad; esto es, por medio de 
la mantencion invariantc de su organizaeion eonservan activamente una 
identidad que no depende dc sus interacciones con un observador. Las 
maquinas alopoieticas ticnen una identidad que depende del observador y 
que no se determina en su opcrar porque el producto de este es diferente 
desu organizaeion. 

iii) Las maquinas autopoieticas son definidas como unidades por, y solo por. 
su organizaeion autopoietiea: sus operaciones establecen sus propios 
h'mites cn el proceso dc autopoiesis. No ocurre asf con las maquinas 
alopoieticas, cuyos lfmites los fija el observador que, especificando las 
superficies de entrada y de salida determina lo que es pertinente a su 
funcionamiento. 

,v ) Las maquinas autopoieticas no ticnen entradas ni salidas. Pueden ser 
perturbadas por hechos externos, y experimental- cambios internos que 
compensan esas perturbaciones. Si estas se repiten, la maquina puede 
pasar por series reiteradas de cambios internos. que pueden ser o no los 
mismos. Sin embargo, cualquier serie de cambios internos que se produzca 
est a siempre subordinada a la conservacidn de la organizaeion de la 
maquina, siendo esta condition definitoria de las maquinas autopoieticas. 
As(, toda relacion entre dichos cambios y la serie de perturbaciones que 
P°damos sefialar, pertenecc al dominio en que se observa la maquina, y 
no a su organizaeion. Luego, aunque una maquina autopoietiea puede 




tratarse como maquina alopoi6tica, esio no revela su organizacion en 
cuanto maquina autopoietica. 

Una organizacion puede permanecer constante siendo estatica, o manteniendo 
constantes sus componentes. o bien manteniendo constantes las relaciones 
entre componentes que por otra parte estan en continuo flujo o cambio. Las 
maquinas autopoieticas son organizaciones de esta ultima clase. Ellas rnantie- 
nen constantes las relaciones que las definen como autopoieticas. La forma 
real en que una organizacion asf puede concreiarsc cfectivamente. varia segun 
la naturalcza (las propiedades) de los elementos ffsicos que la materializan, 
En consecuencia, puede haber muchas clases distintas de maquinas autopoie- 
ticas; no obstante, todas ellas seran talcs que cualquier interferencia ffsica con 
su funcionamiento fuera de su campo dc compensaciones dara por resultado 
su dcsinicgraci6n: la perdida de su auiopoiesis. Mas atin, la forma real en que 
sc materializa la organizacion autopoietica de estas maquinas determina que 
alteraciones pueden sufrir sin desintcgrarsc y, por ende, el dominio de interac- 
ciones en que es posible observarlas. Estos rasgos de la materializacion de las 
maquinas autopoieticas eoncrcladas en sistemas ffsicos nos permiten referir- 
nos a casos particulares de ellas. situarlas en nuestro campo de manipulation 
y description y, por consiguiente, observarlas en el contexto de un dominio dc 
interacciones exterior a su organizacion. Esto tiene dos clases de conse- 
cuencias fundamentales: 

i) Podemos describir las maquinas autopoieticas, y tambicn manejarlas, 
como partes de un sistema mas amplio que determina los hechos extenores 
que pueden perturbarlas. Asf, segun ya dijimos, podemos considcrar esos 
hechos perturbadores como entradas, y considerar como salidas los cam- 
bios de la maquina destinados a neutralizar esas perturbaciones. Esto 
cquivale a tratar como alopoietica una maquina autopoietica. En efecto. 
si los hechos exteriores que la perturban son de una cierta regularidad. una 
maquina autopoietica puede incorporate a un sistema mas ampli° en 
calidad de componente alopoietico. sin que su organizacion autopoieWl 
vane en nada. 

ii) Podemos analizar una maquina autopoietica en sus partes raatcnal ^ eS 
tratar como maquinas alopoieticas cualquiera de sus mecanismos pare' 
homeostaticos y reguladores, definiendo sus superficies de entrada y 



72 



salida; esto es posible con independencia de la organizacion autopoietica 
del sistema que integran porque podemos definir un contexto difcrente 
para nuestra observacion. Hstas submaquinas, por lo tanto, no son necesa- 
riamente componentes de la maquina autopoietica que integran. porque 
estos componentes quedan definidos por relaciones que el los satisfacen al 
determinar la organizacion de la maquina autopoietica. 
El que podamos dividir las maquinas autopoieticas en paries, no revela la 
naturaleza del campo de interacciones determinado por ellas en su calidad 
de entidades concretas operantes en cl universo ti'sico. 



b. Sistemas vivientes 

Es trivialmente obvio que, si son maquinas, los sistemas vivos son maquinas 
autopoi6licas: uansforman la materia en ellos mismos, de tal manera. que su 
producto es su propia organizacion. Consideramos tambien verdadera la 
aiirmacion inversa: si un sistema es autopoietico, es viviente. Enotras palabras, 
sostenemos que la notion de auiopoiesis es necesaria y sujiciente para 
caracterizar la organization de los sistemas vivos. Esta cquivalencia puede 
no parecer obvia. por razones que no pertenecen al dominio de la organizacion 
delas maquimis autopoieticas. sino que son del dominio de la descripcidn y 
cvaluacidn por parte del observador y expresan un rechazo aprioristico. He 
aqui'algunas de esas razones: 

i) Rn general, las maquinas sc consideran artefactos hechos por el hombre, 
con propiedades deterministicas que las hacen perfectamente predecibles. 
al mcnos conccptualmente. Los sistemas vivos se consideran autonomos, 
~ ultima instancia impredecibles, de comportamiento intencional similar 
■slro. Si los sistemas vivientes fueran maquinas. podria labricarlos el 
ombre, y parece incrcfble que el hombre pueda hacer un sistema vivo. 
Opinion facil de descaUlicar porque implica, o que los sistemas vivientes 
no pueden entenderse por ser demasiado complejos para nuestro pobre 
Uitelecto, o que dcrivan dc prineipios todavi'a desconocidos, o que los 
Pnneipios que los generan son decididamente incognoscibles — juicios 
'°dos apriorfsticos, sin la debida demostracidn. Parece temersc que la 
Paravilla de lo vivo y lo animado. desaparccerfa si el hombre pudiese no 
solo reproducir. sino disenar. un sistema vivo. 



73 



ii) En la medida cn que se ignora la naturaleza de la organisation viva, no 
posible reconocer cuando se esla ante un sistema que la exhibe. ya c Oni0 
smtesis material, ya como description. Uno no puede saber que organic 
cion es viviente. a menos que uno sepa cual es la organizacion de lo vi Vo 
En la practica, se acepta que son vivos las plantas y los animales, pero Se 
los caracteriza como tales enumerando sus propicdadcs. Entre estas 
figuran como determinantes la reproduction y la evolution; a la posesion 
de dichas propicdades se suboidina la condition de viviente. No obstante 
cuando estas propiedades aparecen en un sistema. concreto o conceptual 
hecho por el hombre. se senalan como importantes otras propiedades, y 
ningun sistema sintetico se acepta como vivo. 

iii) Con mucha frecuencia, se suponc que la observation y la experimentation 
deben'an revelar la naturaleza de los sistemas vivienies, y no se cree 
necesario para caracterizar el organismo vivo ningun analisis teorico. 
Serfa muy largo exponer por que discrepamos de este empirismo extre- 
mado. Diremos simplemente que argumentos epistemoldgicos e historicos 
justifican con creces la opinion contraria: ningun experimcnto ni observa- 
tion son significativos a menos que se hagan e interprcten dentro de un 
marco teorico explfcito. 

Nuestro intento fue presentar una caracterizacidn de los sistemas vivientes 
tal que de ella pudiera derivarsc toda su fenomenologfa. Hemos tratado de 
hacerlo indicando la autopoiesis como condition necesaria y suficienre 
para que un sistema sea vivo. 

No siempre es facil saber si se ha alcanzado una meta dada. En el ease- 
presente. la unica indication posible de su logro es el reconocimiento del 
lector de que toda la fenomenologfa de los sistemas vivientes, incluidas la 
reproduction y la evolution, en efecto requiere la autopoiesis y depend! 
dc ella. A esto estan dedicados los capftulos siguientes. 



Capitulo II 



TELEONOMIA UN CONCEPTO 
PRESCTNDTBLE 



Teologfay teleonomia son nociones empleadas en la description y explication 
de los sistemas vivos, y aunque se aduce que no intervienen necesariamente 
en su funcionamiento como factores causales, se afirma que son rasgos 
indispensables para definir su organizacion. Lo que nos proponemos ahora es 
demostrar que, a la I117 del capftulo precedente, estas nociones son innecesarias 
para comprender la organizacion de lo vivo. 




V SEN CIA DE FIN ALIDAD 



Comdnmente se senala como el rasgo mas notorio de los sistemas vivientes el 
poseer una organizacion orientada a un fin o, lo que es equivalents dotada de 
u n plan interno reflcjado y realizado por su estructura. Asf, la ontogenia se 
considera generalmente un proceso integral dc dcsarrollo hacia un cstado 
adulto, mediante el cual sc alcanzan ciertas formas estructuralcs que le permi- 
te n al organismo desempefiar ciertas funciones en concordancia con el plan 
■nnato que lo delimita con rcspeclo al medio circundante. Por otra parte, se 
c onsidera la filogenia como una historia de transformaciones adaptativas a 
fraves de procesos reproductivos. tendiente a llevar a cabo el plan de la especie 
c °n una total subordination del individuo a ese fin. Mas aun: hay organismo* 
lue incluso pueden mostrarsc capaces de especificar por anticipado (como los 
Stores de esle libro) algun objetivo, y que coordinan lodas sus actividades 
Para conseguirlo (heieropoiesh). Ese elemento dc aparente proposito o pose- 
S1 °n de u n proyecto o programa. que ha sido llamado teleonomia sin implicar 



75 



ninguna connotation vitalista, se considera a menudo un rasgo definitori 0 
necesario, si no suficienie, de los sistemas vivos. 

Sin embargo, como vieramos en el primer capftulo, finalidad u objetivg 
no son rasgos de la organizacion de ninguna maquina (alo o autopoietica) 
Estas nociones quedan en el terreno del comentario dc nuestras accion.es, vale 
decir, pertenecen al dominio de las descripciones y. cuando se las aplica a una 
maquina o a cualquier sistema exterior a nosotros, expresan que estamos 
considerandolo dentro de algiin coniexto mas amplio. En general, el observa- 
dor le da algiin uso a la maquina. mental o concreto. determinando asi'cl 
conjunto de circunstaneias en que esta opera, asi como el dominio de sus 
estados que el considera sus salidas. Kl nexo entre estas salidas, las correspon- 
dientcs entradas y la relacion de unas y otras con el contexto en que las incluye 
el obscrvador. eonstituyc lo que Uamamos objetivo o finalidad de la maquina 
que esta situado, neccsariamente, en el dominio del observador, quien decide 
el contexto y establece los nexos. Analogamente. la nocion de funcion surge 
cuando cl observador describe los componentes de una maquina o de un 
sistema refiriendolos a una unidad mas amplia — que puede ser la maquina en 
su totalidad o parte de ella — cuyos estados constiluyen el objetivo ul que han 
de conducir los cambios de los componentes. Dc nuevo aqui', no importacuan 
directo sea el nexo causal entrc cl cambio de estado de los componentes y el 
cstado del sistema en total a que ellos dan origen con sus transformaciones; la 
connotaci6n de diseno a que aludc la nocion de funcion, es establecida por el 
observador y no pertenece al dominio de la maquina misma. 

La organizacion de una maquina, auto o alopoictica. solo enuncia relacio- 
nes entre componentes y leyes que rigen sus interaccioncs y transformaciones. 
Es decir, solamcnte espeeifica las condiciones en que surgen los divcrsos 
estados dc la maquina, los cualcs aparecen como resultado necesario cada vez 
que se prescntan esas condiciones. Luego. las nociones de finalidad y funcion 
no tienen ningun valor explicative* cn el campo fenomenologieo que pretenden 
eselarecer, porque no intervienen como faetores causales en la reforrmilacion 
de fenomeno alguno. Esto no impide que seun adecuadus para oricntar al lector 
hacia determinado dominio del pensamiento. Asimismo, la prcdiccion de u" 
estado futuro en una maquina solo consiste en la rapida captacion de ' ,uS 
estados sucesivos por el observador. y cualquier referenda a un estado previo 
para replicar otro ulterior en terminus funcionalcs o finalistas. es un subterf 0 ' 
gio descriptivo, basado en la observacion mental simultanea de ambos. 4 ue 
induce en la menle del lector una captation sinoptiea de la maquina. Pe rno 

76 




q U e cualquier maquina. parte de maquina o proceso de desarrollo predecible, 
puede describirlo un observador como dotado de plan, finalidad o funcion. si 
lotrata en debida forma eon respecto a un contexto mas amplio. 

En consecuencia, si los sistemas vivientes son maquinas autopoieticas, la 
teleononu'a pasa a ser solamcnte un artificio para dcscribirlos que no rcvcla 
rasgo alguno de su organizacion. sino lo consistente que es su funeionamiento 
e n el campo donde se los observa. Como maquinas autopoieticas. los sistemas 
v j v os carecen. pues, de finalidad. 



2. INDIVID U ALIDAD 

La eliminacion dc la nocion dc tcleononria como rasgo definilorio de los 
sistemas vivientes. cambia por completo el caracter del problema y nos obliga 
aconsiderar la organizacion de la unidad como cuestion central para compren- 
derla organizacion de los sistemas vivos, 

En efecto. un sistema viviente puede senalarsc como unidad de interne 
ciones, y como individuo, cn virtud dc su organizacion autopoietica. que 
determina que todo cambio en el se produ/ca subordinado a su conservation, 
fijando asi los h'miies que determinan lo que le pertenece y lo que no 1c 
pertenecc en su material izacion concreta. Si en un sistema vivo no se cumpliera 
(directa o indirectamente) la subordinacion de todo cambio a la conservacion 
de su organizacion autopoietica. dieho sistema perdena ese aspecto de su 
organizacion que lo define como unidad y. por endc. sc desintcgrarfa. Por 
supuesto, como quiera que se la defina. para loda unidad es cierto que la 
perdida de su rasgo definitorio redunda en su desintegracidn; lo peculiar de 
los sistemas vivientes no es su posibilidad de desintcgrarsc. sino cl hecho dc 
que se desintegran siempre que pierden su organizacion autopoietica. Conse- 
cuencia de esto es que. en cada sistema vivo, todo cambio debe producirse sin 
■nterferir eon su funeionamiento como unidad. en una historia dc cambios a 
traves de la cual su organizacion autopoietica permanentc invariantc. Luego. 
laontogenia es expresion lanto de la individualidad de los sistemas vivos como 
e 'a forma en que esa individualidad se concreta. En cuanto proceso la 
0lM ogenia no represcnta. pues. el paso de un estado incompleto (embrionario) 
^°tro aids completo o definitivo (adulto). sino la manifestacion del devenir 
Un sistema que es en cada instante la unidad en su totalidad. 



77 



La notion de desarrollo. como la de finalidad, surge en el contexto de l a 
observacion, de modo que pertenece a un dominio que no es el de la orgam. 
zaeion autopoietica del sistema vivo. Analogamente. el comportamiento qu e 
un observador puede prescnciar cn una maquina autopoietica, es el rcflejo de 
la sucesion de cambios que ella experimenta mientras mantiene constantes las 
variables afectadas por periurbaciones y mientras establcce los valores en cuya 
vecindad se mantienen en todo momento esas variables. Como la maquina 
autopoietica no tiene entradas ni salidas, toda correlation que el obsenador 
pretende revelar entre hechos externos que la perturban periddicamente y l a 
transition de un estado a otro resultante de esas perturbacioncs, pertenece a la 
historia de la maquina en el contexto de la observacion, y no al funcionamieato 
de su organization autopoietica. 



Capitulo III 



MATERIALIZACIONES 
DE LA AUTOPOIESIS 



Laafirmacion de que los sistemas autopoieticos son sistemas vivientes exige 
demostrar que toda la fenomenologfa de un sistema vivo puede reducirse o 
subordinarse a su auiopoiesis. Es obvio que esta demostracion no puede 
consistir en enumerar todos los fenomenos biologicos y presentar casos de 
sistemas autopoieticos que los exhiben. Mas bien debe consistir en probarque 
l&autopoiesis, o constiiuye todos los fenomenos biologicos, 0 bien es necesaria 
y suficiente para que sc produzcan. si las debidas condiciones no determinantes 
estan dadas. 



/. NOCIONES DESCRIPTIVAS Y CAUSALES 



Un sistema aulopoitiico es definido como unidad por su organization auto- 
poietica. Para que esta organizacion se materialice en un sistema ffsico, se 
fequieren componentes definidos por su papel en h\ auiopoiesis y descriptibles 
solamente en relacion con ella. Ademas, esos componentes solo pueden 
concretarse en elementos materiales capaces de exhibir las propiedades nece- 
sanas en las condiciones cspccificadas por la organizacion autopoietica, y 
febert ser producidos en la debida relacion topoldgica dentro del sistema 
a «topoictico concreto que ellos integran. Por consiguiente, una organizacion 
au topoietica constituyc un dominio cerrado de relaciones especificadas sola- 
"tente con respecto a la organizacion autopoietica que ellas componen, deter- 
"tonando asi un espacio donde puede materializarse esta organizacion como 
^tema concreto, espacio cuyas dimensiones son las relaciones de production 
los componentes que lo constituyen: 



79 



i) Relaciones constitutivas, que determinan que los componenles producidos 
constituyan la topologfa en que se materializa la autopoiesis. 

ii) Relaciones de especificidad, que determinan que los componentes produ- 
cidos sean precisamente aquellos componentes definidos por su partici-. 
pacion en la autopoiesis. 

iii) Relaciones de orden, que determinan que la concatenation de los compo- 
nentes en sus relaciones dc especificidad, constitutivas y dc orden sean las 
especificadas por la autopoiesis. 

La forma en que estas relaciones dc production se concreten cn un sistcma 
material depende por supuesto, de como sc materialice la autopoiesis. Sin 
embargo, hay ciertas nociones gcncrales. aplicubles a cualquicr sistema auto- 
poietico concrelo, que debemos mencionai desde luego: 

i) Aunque el analisis de la constitution material de los componentes y la 
descripcion dc sus propiedades. en un campo tal de interacciones que 
cumplan los requisites para su participacion en un sistema autopoietico, 
ineluin'a necesariumcnte conceptos dc energetics y termodinamica, estos 
conceptos no cntran en la caracterizacion del sistema autopoietico. Si los 
componentes pucden materializarse, la organization puede materializar- 
se; queda implfcito el cumplimiento de todas las relaciones termodinami- 
cas y energcticas. Asf, por ejemplo, en cl caso concrete de la celula — que 
consideraremos en la section siguiente — . las relaciones encrgetieas que 
posibilitan ciertas reacciones con participacion del ATP, no son constitu- 
tivas dc la organization autopoietica. Sin embargo, si cs constitutive) de 
la organization autopoietica el hecho de que determinadas moleculas 
tengan entrc sus propiedades la posibilidad de cierta interaction, porque 
en cl contexto de esa interaccion mantienen las debidas relaciones ener- 
gcticas. 

ii) Las nociones tales como especificidad y orden. son referenciales: es deeffi 
carecen de significado fuera del contexto en que son definidas. Asf, cuando 
hablamos de relaciones de especificidad. nos referimos a la especificacKW 
de los componentes en el contexto dc aquello que define al sistema com" 
autopoietico. Damos por subentendido cualquicr otro posible factor * 



SO 



especificidad, por muy ncccsario que sea para que los componentes sean 
factibles, pero que no este definido por la organization autopoietica. Algo 
parecido ocurre con la nocidn de orden. Las relaciones de orden se refieren 
al establecimiento de procesos que ascguran la presencia de los compo- 
nentes en la eoncatenaeidn cuyo resultado es la autopoiesis. No se connota 
ninguna otra referencia, por concebiblc que sea para otros aspectos de la 
descripcion. 

Una organization autopoitiica adquiere unidad topologica mediante su 
materialization en un sistema autopoietico concreto que conserva su 
identidad rnientras siguc siendo autopoietico. Ademas, el espacio deter- 
minado por dicho sistema cs complete en si y no puede describirse usando 
dimensiones que definan otro aspecto. No obstante, cuando nos referimos 
a nuestras interacciones con un sistema autopoietico concreto, proyecta- 
mos ese sislcma sobre cl espacio en que efectuamos nuestras manipula- 
ciones. y hacemos una description de esta proyeccidn. Podemos hacer esto 
porque interactuamos con los componentes del sistema autopoietico a 
traves de aquellas propiedades de sus elementos constitutivos que no 
quedan en el espacio autopoietico, y modificamos el sistema autopoietico 
modificando sus componentes. Pero nuestra descripcion sigue al consi- 
guiente cambio dc la proyeccidn del sistema autopoietico en el espacio 
describimos. no cn el espacio autopoietico. 

.s nociones talcs como codification y transmision de informaciones no 
entran en la determination de un sistema autopoietico concreto, porque 
no constituyen en cl elementos causales. Asf, la notion dc especificidad 
no implica codification, information ni instrucciones; solamente describe 
ciertas relaciones determinadas dependientes de la organizacidn auiopoid- 
tica, que dan por resultado la production de los componentes espeefficos. 
La dimension correcta es la de las relaciones de especilicidad. Decir que 
el sistema, o parte de el, codifica la especificidad, no es solo una mala 
designation, sino lambien induce a error: y este, porque esa expresion 
representa la aplicacion de un proceso que ocurre cn el espacio de la 
autopoiesis a un proceso que ocurre en el espacio del discno humano 
(heteropoiesis), y no una reformulation del fendmeno. La notion de 
codification es una nocidn cognoscitiva que representa las interacciones 
1 observador, y no un fendmeno operativo en el dominio fi'sico. Lo 



81 



tnismo rige para la nocion de regulation. Esta notion es valida en el campo 
de description de la heteropoiesis, y refleja la observacibn y description 
simultaneas. por el disenador (o su equivalents, de transitioned interde- 
pendientes del sistema que ocurren en un orden preestahlecido y a ve] 0 . 
cidades especificadas, La dimension correspondiente en un sibienia 
autopoietico es la de produccion de orden: pero otra vez aqui en el contexto 
dc laaulopoiesis,y nodeningun estado particular del sistemaque aparezca 
proyectado en nuesiro campo de descripeiones. La nocion de regulation 
puede, pues, entrar cn la descripcion. pero no consiiaiye un elcmento 
causal de la organizacion autopoietica. 



2. MATER1ALIZACION MOLECULAR 

Que una celula cs un sistema autopoietico, cs trivialmente visible en su ciclo 
vital. Lo que no es trivial es como la celula es una materialization molecular 
de la autopoiesis. Estoes aparente al analizarla en terminosde las dimensiones 
de su espacio autopoietico: 

1 ) Produccion de las relaciones constitutivas (vease lamina dc p. 6). 

Las relaciones constitutivas son relaciones que determinan la topologi'a de 
la organizacion autopoietica y. por ende. sus li'mites lisicos. La produccion 
de relaciones constitutivas mediante la produccion de los components 
que mantienen esas relaciones, es una de las dimensiones definitorias de 
un sistema autopoietico. En la celula, tales relaciones constitutivas se 
producen por medio de la produccion de moleculas (protci'nas. lipidos, 
carbohidraios y acidos nucleicos) que determinan la topologi'a de las 
relaciones de produccion en general; vale decir. de moleculas que deter- 
minan las condiciones de proximidad fisica necesaria para que los com- 
ponentes manlengan las relaciones que los definen. La celula detennina 
sus li'mites fisicos mediante su dimension de produccion de las relaciones 
constitutivas que especifican su topologi'a. En la celula no hay ninguna 
especificacion de lo que ella no es. 

2) Produccion de relaciones de especificidad (v6ase lamina de p. 6). 

Las relaciones de especificidad son relaciones que determinan la identida 
(las propiedades) de los componentes de la organizacidn autopoieiica 5a 



X2 



por lo tanto. su factibilidad material. La produccion de relaciones de 
especificidad mediante la produccion de componentes que puedan man- 
teneresas relaciones. cs otra de las dimensiones definitorias de un sistema 
autopoietico. En la celula, las relaciones de especificidad se producen 
principalmente por medio de la produccion dc acidos nucleicos y protci'nas 
que determinan la identidad dc las relaciones de produccion en general. 
Es ostensible que en la celula esto se obiiene, por una parte, mediante 
relaciones dc especificidad cnlre el AUN, el ARN y las protefnas y. por otra 
parte, mediante relaciones de especificidad enlre las enzimas y los subs- 
trates. Tal produccion de relaciones de especificidad vale solamente 
dentro del substrato topologico determinado por la produccion de relacio- 
nes constitutivas. En la celula cn cuanto sistema autopoietico. no hay 
produccion de relaciones de especificidad que no scan definitorias. 

3) Produccion de relaciones de orden (vease lamina dc p. 6). 

Las relaciones de orden son aquellas que determinan la dinamica de la 
organization autopoietica determinando la concatenation dc las relacio- 
, nes constitutivas, de especificidad y de orden y, por consiguicnlc, su 
realization efectiva. El establecimiento de relaciones de orden mediante 
la produccion de componentes que controlan la produccidn de relaciones 
(constitutivas. dc especificidad y de orden). representa la tercera dimen- 
sion del espacio autopoietico. En la celula, estas relaciones se producen 
principalmente por medio de la produccion de componentes (metabolites, 
acidos nucleicos y proiemas) que controlan la velocidad de produccion 
(smtesis y transformation) de todos los componentes requeridos por la 
produccion de relaciones constitutivas. de especificidad y dc orden. Las 
relaciones de orden forman. pues. una trama de relaciones paralelas 
I constitutivas. de especificidad y de orden — que consfituyen la celula. 
e n cuanto sistema en el cual se manticne constante la relation dc produc- 
tion que deter mi na csta trama. como unidad material topologica y dinami- 
ca. No hay, por parte de la organizacion autopoietica dc la celula. ninguna 
°rdenacion dc procesos que no le pertenccen. 

Se examina la lamina, es notorio que: 

El Ar\v, 

Prot - e0lra en ' : ' es P ec ' 1icaci " n de ,os pol'peptidos y, por lo tanto, de las 
inas — enzimaticas y estructurales — que intervienen especi'ficamente en 



la production de protidos, acidos nucleicos, h'pidos, glucidos y metabolit 0s 
Los metabolites (que incluyen todas las moleculas pequenas, monomericas 0 
no. producidas en la celula) participan en la determinacion.de las velocidades 
de los di versos procesos y reacciones. en paralelo y secuenciales que consti- 
tuyen la celula, estableciendo, ya por delimitation ya por participacion cons- 
tituliva. una red de velocidades interdependientes tal. que toda reaction es una 
funcidn del estado total de la red que ellos integran. Todos los procesos ocuiTen 
ligados a una topologia determinada por la participacion de los mismos en las 
relaciones constitutivas. 

Como observadores, nosotros podemos proyectar todos los procesos ce- 
lulares sobre un sistema de tres coordenadas ortogonales y decir legi'lima- 
mcnte, con validez para la proyeccion, que la especificacion es primordial- 
mente producida por acidos nucleicos. la constitution por protemas y el orden 
(regulation) por mctabolitos. Sin embargo, el espacio autopoietico es curvoy 
cerrado en el senlido de que es detcrminado enteramcnte por el mismo, y tal 
proyeccion reprcsenta nuestra relacidn cognoscitiva con el. pero no su cons- 
titution. En el la especificacion ticne lugar en todos los puntos donde su 
organisation detennina un proccso especi'fico (smtcsis de protemas. accion 
enzimatica. pcrmeabilidad selectiva); la ordenacion tiene lugar en todos los 
puntos dondc dos o mas procesos se entrecruzan (cambios de velocidad u de 
sucesion, cfectos aloestencos, inhibition compctuiva y no competitiva, acti- 
vation, desactivacion, etc.) delerminados por la organizacion; la constitution 
se efectua en lodas las partes donde la organization determina relaciones de 
proximidad fisica (mcmbranas, parlfculas, sitio activo de las enzimas). Lo que 
hace de este sistema una unitlad con identidad e individualidad. es que todas 
las relaciones la produccion estan organizadas cn un todo descriptible como 
sistema homeostalico. que tiene su propia unicidad por variable que mantiene 
eonstante a traves dc la produccion de sus componentes. En un sistema asi. 
cualquier deformation en cualquier lugar no se compensa retrotrayendo e 1 
sistema a un estado identico en sus componentes, como el que se describm" 
proyectandolo sobre un espacio cartesiano tridimensional. Se compensa retro 
trayendolo a la misma organizacion definida como la relacion cntre la> 
relaciones de produccion de relaciones constitutivas, de especificidad > - 
orden que es la autopoiesis. En otras palabras, es condition constitutiva de 
sistema cl que toda compensation lo mantiene en el espacio autopoietico. 

Hemos sciialado como todos los rasgos biologicos de la celula en cuan jj 
unidad son delerminados por su autopoiesis. En efecto, lo unico que defin 



84 



| aC elulatomo unidad (como individuo) cs su autopoiesis, y la unica restriction 
jjjjpuesta a la e\istencia de una celula es la conservation dc la autopoiesis. 
p u ede variar todo lo demas: pueden variar las relaciones de lopologia. de 
especificidad y de orden. siempre que constituyan una trama en un espacio 
autopoietico. 



I ORIGEN 

ji produccion de relaciones de constitution, de especificidad y de orden, no 
ivativade los sistemas autopoieticos: es inhercntc a las interacciones entre 
jnidades cn general, y a las interacciones- moleculares en particular, y depende 
de las propiedades dc las unidades (moleculas o no) expresadas en las relacio- 
nes geomcuicas y energetieas que ellas adopten. Asf, las propiedades gcomc- 
tricas de las moleculas detenmnan un dominio dc proximidades ffsicas o de 
relaciones espaciales en que pucden cntrar. o sea las relaciones de constitution. 
Las propiedades qufrnico-energelicas de las moleculas determinan las interac- 
ciones en que pueden panicipar y, por ende. sus relaciones de especificidad 
como dimension ortogonal respcclo de las relaciones constitutivas. Juntas, 
unas y otras dctcrminan la sucesion y concatcnacion de las interacciones 
moleculares, o sea, las relaciones de orden. Por lo tanto, en un sistema 
molecular puede surgir la autopoiesis si las relaciones de production estan 
concatenadas de tal mancra, que producen componentes que hacen del sistema 
una unidad que genera continuamente su caracter unitario. Esto equivale a 
decir que la autopoiesis surge cuando la relacion que concatena dichas rela- 
ciones se produce y se mantiene eonstante a traves dc la produccion de los 
componentes moleculares que forman el sistema mcdianteesta concatenation. 
De modo que, cn general, la cuestion del origen dc un sistema autopoietico es 
Una cuestion acerca de las condiciones que deben cumplirse para el estableci- 
°iiento de un espacio autopoietico. No es, pues. un problcma quimico, en 
krminos de cuales moleculas tomaron o pueden tomar parte en cl proccso. sino 
e ' problema general de que relaciones deben satisfacer las moleculas, o 
c ualesquiera unidades constitutivas, para generar una unidad cn dicho espacio, 
c °mentario: 

Un sistema autopoietico es definido como una unidad por y a traves de 
su organization autopoietica. y tiene existencia topologica en el espacio 



en que sus componentes tienen existencia como entidades que puedc n 
interactuar. Para los seres vivos tal espacio es el espacio fi'sico. Sin unidad 
topologica en un espacio determinado. un sistema no existe en ese espacj 0 
y, por consiguiente, solo puede ser un sistema en el dominio dc nucstra 
descripcion, donde su unidad se estipula conceptualmcntc pcro carece de 
la dinamica de las relaeiones de production que lo constituirfan cotno 
sistema operante. 

) El establecimiento de un sistema autopoietico no puede ser un proceso 
gradual: el sistema autopoietico o esta ahi, o no esta. En efecio, su 
establecimiento no puede ser un proceso gradual porquc un sistema 
autopoietico es definido como sistema — vale decir, como unidad topolo- 
gica — por su organization. Luego, una unidad topologica o esta confor- 
mada por su organizacidn autopoietica y el sistema autopoietico existe y 
permanece, o bien no hay una unidad topologica, o la hay conformada de 
distinta manera, y no existe un sistema autopoietico. sino alguna otracosa 
En consccucnciu. no hay ni puede haber sistemas intermedios. Podemos 
describir un sistema y hablar de el como si pudiera, con poca transforms 
cion, converlirse en sistema autopoietico, porque podemos imaginar sis- 
temas difercntcs con los cuales lo comparamos: pero un sistema asi serfa 
intermedio solamcntc en nuestra descripcion. y en ningiin sentido una 
organization intermedia. 

i) Los procesos autocatalfticos no son sistemas autopoieticos; cntre otras 
cosas, ellos no determinan su propia topologfa. Su topologi'a es determi- 
nada por un envase que es parte de la especificacion del sistema pero ajeno 
a la operation de autocatalisis. En el espacio fi'sico abundan los procesos 
de esta clase o similares. Tambien es corricnte el acoplamiento de procesos 
independientes para formar sistemas mas extensos; estos pueden o no ser 
unidades definidas por las circunstancias dc su formation en un espacio 
dado, fi'sico o de otra clase. Pero ellos no constituiran, ni participaran en 
la constitution de un sistema autopoietico, a menos que el sistema q ue 
forman llegue a definirse como unidad topologica en un espacio dado p° r 
su organization autopoietica. Una unidad sc. define mediante una ope* 3 ' 
cion de distinction: en un sistema autopoietico. la autopoiesis consUtuyj 
la operation de distinction que lo define, y su origen es coincidente 
establecimiento de dicha operation. 

86 



El problema del origen de los sistemas autopoieticos tiene dos aspectos: 
uno se refiere a su factibilidad y el otro. a su posibilidad dc aparicion 
espontanea. Cabe formular el primer aspecto de la mancra sigmente: el 
surgimiento de cualquier sistema depende de la presencia de los compo- 
nentes que lo integran y de las clases de intcracciones en que pueden entrar; 
luego, dados los componentes apropiados y la debida concatenation de 
sus inleracciones. el sistema se hace real. La cuestion concreta relativa a 
la factibilidad de un sistema autopoietico molecular es. pucs. la cuestion 
de las condiciones en que pueden concatcnarse di versos procesos quimicos 
para formar unidades lopologicas que constituyen redes en el espacio 
autopoietico. El segundo aspecto se puede enunciar asf: dadas la factibili 
dad de los sistemas autopoieticos' y la existencia de sistemas auto- 
poieticos terrestrcs. <,hay condiciones naturales en los que estos pueden 
generarse espontaneamente? Concretando, la cuesti6n serfa: ^.cuales fue- 
ron o son las condiciones naturales en que surgieron o surgen esponta- 
neamente en la Tierra componentes cuyas propiedades hacen factihles 
algunos sistemas autopoieticos? Esta pregunta no puede contestarse inde- 
pendicntemente de la forma como se responda la cuestion de la factibili- 
dad, cspccialmcntc cn lo que se refiere a la factibilidad de una o varias 
> clases distintas de sistemas autopoieticos moleculares. La actual presencia 
en la Tierra de una modalidad de organization autopoietica (el sistema 
acido nucleico-protefna) no se puede interpretar en el sentido de que la 
cuestion de la factibilidad tiene una sola respuesta. 

Las nociones que hemos comentado son validas para el origen (la formation) 
de los sistemas autopoieticos en cualquier nivel de materialization, molecular 
0 supramolecular. No nos detendremos en las circunstancias particulares de 
itnguna de esas matcrializaciones. Dejaremos este asunto hasta aquf . y 
tomaremos la existencia de los sistemas vivientes como prueba existential de 
'a factibilidad de la organizacidn autopoietica. Lo que consideraremos en 
seguida es la importancia de la unidad topologica para la diversidad de los 
sistemas autopoieticos. 



Capitulo IV 



DIVERS1DAD DE LA 

A UTOPOIESIS 



Los sistemas vivientes son sistemas autopoicticos. La diversidad dc los 
sistemas vivientes cs obvia. Tambien es obvio que csta diversidad depende de 
la reproduction y de la evolucidn. Sin embargo, la reproduction y la evolution 
no entran en la caractcrizacion de la organization viva, y los sistemas vivientes 
son definidos como unidades por su autopoiesis. Esto cs significativo porque 
hace que la fenomenologia de los sistemas vivos dependa solo de su condition 
de unidades autopoieticas. En efeeto, la reproduccidn requicrc la existencia de 
una unidad que rcproducir, y esta necesariamente subordinada al surgimiento 
de tal unidad; la evolution requiere reproduccibn y posibilidad de cambio 
mediante la reproduccidn dc lo que evoluciona, y esta necesariamente subor- 
dinada al surgimiento dc la reproduction. Se deduce que la evaluation correcta 
de la fenomenologia de los sistemas vivientes. ineluidas la reproduction y la 
evolucion, requiere su comprension como unidades autopoieticas. 



/. SUBORDINACIONA LA CONDICION DE UNIDAD 



La unidad (posibilidad de distinguirse de un fondo y, por lo tanto. de otras 
unidades) es la sola condition necesaria para tener existencia en cualqulflP 
dominio dado. En efeeto, la naturaleza dc una unidad y el dominio en que ella 
cxistc son especificados solo por la operation de distincion que la seiiala. sea 
esta conceptual — cuando un observador define una unidad distinguiendola en 
su campo de expresidn o description — , sea esta material — cuando se esta- 
blece una unidad poniendo efectivamcnte en accidn sus propicdades definite 
rias mediante su funcionamiento real en el espacio li'sico. En consecuenci* 




s distintas de unidades necesariamente difieren en el dominio en que se 
establecen y. teniendo dominios de existencia diferentes. pueden interactuar 0 
UO segiin que esos dominios se intersecten o no. La distincion de una unidad 
no es, pues, una notion abstracta, con validez puramente conceptual para fines 
descriptivos o analfticos, sino una notion operantc relativa al proccso por 
medio del cual llcga una unidad a constituirse o definirse: las condiciones que 
determinan una unidad definen su fenomenologia. En los sistemas vivientes, 
estas condiciones son determi nadas por su organization autopoietica. En efeeto. 
autopoiesis implica subordination de todo cambio en el sistema autopoielico 
a la mantencion de su organization autopoietica y, como esta organization lo 
define como unidad, subordination de toda la fenomenologia del sistema a la 
conservation de su unidad. Esta subordination tiene las siguientes consccucn- 



El surgimiento de una unidad determina el dominio de su fenomenologia. 
pero el modo como esta constituida la unidad determina la tlasc dc 
fenomenologia que ella genera en ese dominio. De lo cual resulta que la 
forma particular adoptada por la fenomenologia dc cada unidad (biologi- 
ca) autopoietica depende de la forma particular en que se concrcta su 
autopoiesis individual, y que el dominio de cambios ontogenicos (incluida 
la conducta) de cada individuo es el dominio de las trayectorias homeos- 
por medio de las cuales puede el conservar su autopoiesis. 







Toda la fenomenologia biologica es necesariamente determinada y rcali 
zada por individuos (es detir, por unidades autopoieticas en el espacio 
fisico), y consiste en todas las series de transformaciones que ellos pueden 
experimental' como sistemas homeostaticos. aisladamente o en grupos. en 
el proceso de mantencr constantes sus relaciones definitorias individuates. 
Que en el proeeso de sus interacciones las unidades autopoieticas consti- 
tuyan o no unidades adicionalcs, carcce de importancia para la subordina- 
tion de la fenomenologia biologica a la conservation de la identidad de 
los individuos. En efeeto, si se produce una nueva unidad que no es 
autopoietica, su fenomenologia — que necesariamente dependent de su 
organization — sera biologica o no segiin su dependencia respecto de la 
autopoiesis de sus componentes, y de acuerdo con eso dependera o no de 
la mantencion de esos componentes en calidad de unidades autopoieticas. 
Si la nueva unidad es autopoietica, su fenomenologia cs dire 



89 




bioLdgica y obviamente dcpende de la conservation de su autopoiesis, ] a 
que a su vez puede depender o no de la autopoiesis de sus componerite s 

iii) La identidad de una unidad autopoietica se mantiene mientras ella sio Ue 
siendo autopoietica. vale decir, mientras ella, en cuanto unidad en el 
espacio fi'sico. sigue siendo una unidad en el espacio autopoietico. sin qn e 
importe cuanto sc transforme en otros aspectos en el proceso de mantener 
su autopoiesis. 

iv) Solamente despues que una unidad se ha constituido en unidad autopoie- 
tica, puede la reproduccidn (individual) lener lugar como fenomcno 
bioldgico. 



2. PLASTIC I DAD DE LA ONTOCENIA 



La ontogenia es la historia de la transformacidn de una unidad. Por consiguien- 
te, la ontogenia de un sistema vivo es la historia dc la conservacion dc su 
identidad a traves de su autopoiesis continuada en cl espacio ffsico. El simple 
hecho de que un sistema autopoietico es un sistema dinamico hecho realidad 
mediante relacion.es de production que implican interacciones y transforma- 
ciones ffsicas concretas, implica que la ontogenia de un sistema vivo deba 
efectuarse en cl espacio ffsico. Ksta concept' ion de la ontogenia da lugar a 
varias considcraciones: 



i) Como cl modo de mantener su identidad de un sistema autopoietico 
depende de su modalidad particular de autopoiesis, distintas clases de 
sistemas autopoieticos tienen difcrcnies clases de ontogenia. 

ii) Como un sistema autopoietico no tiene entradas ni salidas, todos los 
cambios que el experimente sin perder su identidad y, por lo tanto. 
manteniendo sus relaciones definitorias, son necesariamcnte determine 
dos por su organizacidn homeostatica. Luego. la fcnomcnologfa de un 
sistema autopoietico necesarianiente esta siempre en correspondencia e° 
las pcriurbaciones o deformaciones que el sufre sin perder su identidad, >' 
con el ambiente deformador en que esta situado: de no ser asf. se desim e 
grana. 



90 




Como consecuencia dc la naturaleza homeostatica de la organizacidn 
autopoietica. la forma en que la autopoiesis realiza en cualquiera unidad 
dada puede variar durante su ontogenia, con la sola restriction de que esto 
debc realizarse sin perdida de la identidad, es decir, a traves de una 
autopoiesis ininterrumpida. 



iv) Aunque los cambios que un sistema autopoietico puede experimental' sin 
perder su identidad. mientras compensa las periurbaciones o las deforma- 
ciones causadas por sus interacciones. son determinados por su organiza- 
cidn, el ortlen sucesivo de tales cambios es detcrminado por el orden 
sucesivo de esas deformaciones. Dos son las fuentcs de deformaciones de 

I un sistema autopoietico percibidas por un obscrvador: una la constituye el 
ambiente, con sus sucesos independientes en el sentido de que ellos no son 
determinados por la organizacidn del sistema; la oira la constituye el 

I sistema mismo. con sus estados resultantes de la compensacion dc defor- 
maciones, eslados que puetlen ser, por su parte, deformaciones que dan 
origen a nuevos cambios compensatorios. En la fenomenologi'a de la 

I organizacidn autopoietica, cstas dos fuentes de perturbacidn son indisccr- 
nibles, y cn todo sistema autopoietico se entrelazan para configurar una 
sola ontogenia. Lucgo. aunque en un sistema autopoietico todos los 
cambios son determinados internamente para un observador su ontogenia 
refleja en parte la historia dc sus interacciones con un ambiente indepen- 
diente. En consecuencia, dos sistemas autopoieticos equivalentes en otros 
aspectos pueden tener oniogenias distintas. 

v ) Un observador que contempla un sistema autopoietico como unidad en un 
contexto que tambi£n observa y describe como medio circundante del 
sistema puede disiinguir en el perturbaciones de origen interno y de origen 
externo, aim cuando ellas sean intrinsecamente indiscernible* para el 
sistema autopoietico mismo. El observador puede utilizar esta distincidn 
para hacer afirmaciones acerca de la historia del sistema autopoietico que 
el observa. y usar esa historia para describir un ambiente que el infiere ser 
e l dominio en que existe el sistema. Sin embargo, dc la correspondencia 
°bservada entre la ontogenia del sistema y el ambiente que dicha ontogenia 
describe, o el medio circundante en que lo ve. no puede infenr una 
re Presentacidn constitutiva de este en la organizacidn del sistema auto- 
P°'6tico. La continua correspondencia entre la conducta y el ambiente 

91 



revelada durante la ontogenia, es el rcsullado de la naturaleza horn eost j • 
de la organization autopoietica y no de la cxistcncia en el la de ni ll( . ' Cj 



una 



representation del ambiente; ni es necesario cn lp mas rnininio qi 
sistema autopoietico deba obtener o desarrollar tal representation ^ 
subsistir en un ambiente cambiante. Hablar se una re presentaci6n^ 
ambiente, o del medio circundante, en la organizacion de un sistema v 
pucdc que sea util como metafora, pero es inadecuado para revelar u 
organizacion de un sistema autopoietico. 

vi) Los cambios compensatorios que experimenta un sistema autopoietico 
conservando su identidad, pueden ser de dos clascs segun la forma en que 
se realiza su autopoiesis: cambios eonservadorcs. los cualcs solo implican 
compensacioncs que no requieren cambios en las variables mantenidas 
constantes a traves de sus procesos homeostalicos componentes; y cam- 
bios innovadorcs. que implican cambios en la calidad de csas variables. 
En el primer caso, las interacciones (interna? o cxternas) causantes dc las 
deformaciones no condueen a ninguna variation en la forma de realizarse 
la autopoiesis, y el sistema permanece en el mismo punto del espacio 
autopoietico: cn cambio, cnel segundo caso las intcracciones condueen a 
una variation cn cl niodo de realizarse la autopoiesis y, por ende, a un 
desplazamiento del sislcma en el espacio autopoietico. En consecuencia. 
mientras el primer caso implica una ontogenia conservadora. el segundo 
impliea una ontogenia que es ademas un proeeso de especificacion de una 
autopoiesis particular cuya determinacion necesariamente depende tanto 
de las limitaciones organizativas del sistema como dc su historia de 
intcracciones. 



3. LA REPROUUCCION, 

UNA COMPLlCAClON DE LA UN ID AD 

La reproduction requiere una unidad que se reproduzca; por esto es qu e ' 
reproduction es una operation posterior al establecimiento de la unida y 1 
puede entrar como rasgo definitorio en la organizacion de los sistemas vi 
tes. Ademas, como los sistemas vivos se caracterizan por su organiz /| 
autopoietica, la reproduction debe necesariamente haber surgido com" 
complication dc la autopoiesis y durante ella, y su origen ha de const 



92 





secundario e independiente del origen de la organizacion viva. La 
n( j enc ia de la reproduction respecto de la cxistencia de la unidad por 
*^j uc i r se. no es un problema trivial de precedencia, sino un problema 
rational en el origen del sistema reproducido y sus relaeioncs con el 
anismo reproductor. Por eonsiguiente, para entender la reproduecion y sus 
secuencias en los sistemas autopoieticos, debemos analizar el operar de 
^proeeso en relation con las auiopoiesis. 

j) Hay tres fenomenos que se deben distinguir en relation con el concepto 
de reproduecion: la replication, la copia y la autorreproduccion. 

Replication- Un sistema que genera sueesivamente unidades distintas a el pero 
en principio idtiiticas uaas a otras y con una organizacion que cl sistema 
determina mientras las produce, es un sistema rcplicador. La replication no 
es,pues,otracosa que reproduecion repetitiva.Cualquierdistincidncncreestos 
procesos surge en la description segun el enfasis que pone el observador sobre 
el origen dc la igual organizacion de las unidades producidas sueesivamente y 
segun la importance que cl asignc a esa igualdad en un dominio distinto de 
aquel en que se eieclua la produccion. Asi. aunque todas las molcculas son 
producidas por procesos moleculares y atomicos espetificos que pueden 
rcpetirse, solamenie se habla de replication cuando se producen ciertas clases 
espeeffieas dc molcculas (protemas y acidos nucleicos) en relation con las 
actividades celulares. Hn rigor, esa denomination se refiere exclusivamente a 
m contexto de observacion en que se estima nccesaria la identidad de las 
nioleculas producidas sueesivamente. y no a una cspecificidad exclusive de 
sintesis molecular particular. 

Copia. La copia tiene lugar cuando un objeto o fendmeno dado se mapea. 
P° r algiin prncedimiento sohre otro sistema. produciendose en este un objeto 
°fen6meno isomorlico. En la notion dc copia. cl entasis se pone en el proeeso 
•kntapeo, cualquiera que este sea. aunque esla operation la ejecute la propia 
"nidad modelo. 

, Autorreproduccion. La autorreproduccion tiene lugar cuando una unidad 
Produce otra con organizacion similar a la de ella misma. mediante un proeeso 
°Plado al proeeso dc su propia produccion. Es evidente que solo los sistemas 
°Poieticos pueden autorreproducirse porque ellos son los tinicos que se 
^^npor tin proeeso de autoproduccion (autopoiesis). 



0} 



) Para un obscrvudor, hay reproduction en estos tres procesos, porque exist 
una unidad, un mode lode organizacion que. por medio de ires mecanism 
diversos bien definidos, toma cuerpo en sistemas generados sucesivarneo 
te. No obstante, los tres procesos son intrinsecamente distintos. porq Ue S(J 
dinamica da origen a fenomenologias diferentes. Esto es visible con 
especial nitidez si se considera la red de sistemas generados en condition.^ 
de reproduction del modelo de organizacion encarnado sucesivaniente 
En la replicacion y en la copia el mecanismo de rcproduccion es necesa 
riamente exterior al modelo reproducido, mientras que en la autorre- 
produccion es neeesariainente identico a el. Ademas. solamente en la 
autocopia y en la autorreproduccion pueden los cambios producidos en las 
unidades que matcnalizan el modelo reproducido afectar al mecanismo 
reproductor. Las consccuencias de esto se trataran en la seccion siguiente. 
pero ahora debe quedar cn claro que las intereonexiones historicas esia- 
blccidas por la rcproduccion cnlrc unidades independientes varian segun 
el mecanismo a traves del cual sc realiza la reproduction. 

) En los sistemas vivos terrestres actualmente conocidos. la autopoiesis yM 
reproduccion estan directamente acopladas y. por lo tanto. estos siste- 
mas son autorreproductores. En efecto, en ellos la reproduccion es un 
momento en la autopoiesis, y el mis mo mecanismo que constituyc a la 
una constituyc a la otra. Las consecuencias de dicho acoplamiento son 
importantfsimas: a) La autorreproduccion debe tener lugar durante la 
autopoiesis; luego, la red de individuos asf producida es necesariamente 
completa en si, en el sentido de que para establecerse no requiere de otro 
mecanismo que la autopoiesis determinante de las unidades autorrepro- 
ductoras. No seria asf si la reproduccion se obtuviera por copia o aplicacion 
externa, b) La autorreproduccion es una forma de autopoiesis; luego, la 
variation y la constancia en cada etapa reproductiva no son independien- 
tes, y ambas deben presentarse como expresioncs de la autopoiesis. c) L a 
variation de una organizacion autopoietica a traves de la autorreproduc- 
cion solo pucde surgir durante la autopoiesis como modification de una 
organizacion autopoietica preexistente y operante; luego, la variacio" 
puede surgir solamente de pcrturbaciones que requieren nuevas compjj 
caciones homeostaticas para mantener constante la autopoiesis. La n ' s '|' 
ria de los sistemas autopoieticos conectados autorrepioductivamente, so 
puede scr una historia de continua complication de la autopoiesis. 



94 



iv) 



La clase de reproduccion depende de la naturaleza de la unidad. Igual cosa 
t . rige en cuanto a su origen. La replicacion ocurre independientcmcnte de 
la autopoiesis. La copia liene lugar solamente en la heteropoiesis, y se 
puede decir que ocurre en otras situaciones unicamente como description. 
La autorrelacion se asocia exclusivamente con la autopoiesis, y su origen 
es historicamente secundario al origen de esta. La razon de este vinculo 
se tratara en la seccion siguiente. 

Las nociones como codification, mensajes o information, no son aplica- 
bles al fendmeno de la autorreproduccion; su emplco en la descripcifjn de 
este fenomeno constituyc una tentativa de represeniarlo en el lenguaje del 
diseno heteropoietico. En efecto, las nociones de codificacion, mensaje y 
transmision de informacion son aplicables solamente a situaciones de 
reduction de incertidumbre en interacciones comunicativas entre unida- 
es independientes, cn condiciones en que el mensajcro no participa como 
omponente. Los acidos nucleicos son componentes constitutivos en el 
roceso de la autopoiesis y no enlaces arbitrarios en interacciones entre 
entidades intcrdependientes. En la autorreproduccion no hay transmision 
de informacion entre entidades independientes; las unidades reproducto- 
ras y las rcproducidas son entidades topologicamente independientes. 
producidas por medio de un proccso unicamente de autopoiesis en el cual 
todos los componentes paiticipun conslitutivamente. 

LA EVOLUCION, UNA RED HISTORIA 

Un fendmeno historico es un proccso de cambios en el cual cada uno de los 
estados sucesivos de un sistcma cambiante surge como modificacion dc un 
e stado previo en una transformation causal, y no de novo como hecho 
mdependiente. Por consiguiente. la notion de historia se puede usar. o para 
^ferirse a los antecedentes de un fenomeno dado como la sucesion de hechos 
lue le dan origen, o bien para caracterizarlo como proceso. Se siguc que. por 
dfrse una explication sicmpre en presente como reformulation del fenomeno 
P° r explicar cn el dominio de las interacciones de sus elementos componentes 
(° de elementos isomorfieos ), la historia de un fenomeno como description de 
su s antecedentes no puede contribuir a explicarlo, porque los antecedentes no 
componentes del fendmeno que preceden o generan. A la inversa, dado 




95 



e 



que la historia en cuanio fendmeno ha de explicarse en presenie corno re( | 
causal de hechos concatenados secuencialmente, en la cual cada hecho es u n 
estado de la red que aparece por transformacion del estadp anterior, sc infien. 
que la historia, aunque no contribuya a explicar ningun fenomeno, pued e 
pcrmitirlc a un observador explicar el origcn dc un fenomeno corno estado 
dentro de una red (historica) causal, porque el tiene acceso observational (o 
descriptive) independiente a los distintos estados del proceso historico. Es en 
este contexto dnnde se debe considerar la tenomenologfa de los sisternas 
autopoieticos, cuando se los examina en referenda a la evolucion. La evolu- 
tion biologica es un fenomeno historico y. eomo tal. debe explicarse en 
prcscntc. rcformulandola como red historica que se constituye a traves de las 
interacciones causales de hechos biologicos acoplados o indcpendientes 
Ademas, los hechos biologicos dependen de la auiopoiesis de los sisternas 
vivicntes: en consecuencia. nuestro objetivo es aquf comprender como es que 
la evolucion queda detinida como pnx'eso historico por la autopoiesis de las 
unidades biologicas. 

i) Si con el term i no evolucion nos referimos a lo que ha tenido lugar en la 
historia de transformaciones de los sistenias vivir tenestres, la evolucion 
en cuanto proceso es la historia del cambio de un modelo dc organization 
materializado en unidades independientes, generadas secuencialmente a 
traves de etapas autorreproductivas, en las cuales la organization defint- 
toria particular de cada unidad aparece como modification de la anterior, 
que constituyen asf su antcccdcntcs secuencial e historico. Por lo tanto. la 
evoluci6n requicre rcproducci6n secuencial y cambio en cada etapa repro- 
ducliva. Sin reproduction secuencial — proceso reproductive en que la 
organization definitoria de cada unidad de la seric constituye el antece- 
dente para la organization definitoria de la siguiente — , no hay histona, 
sin cambio en cada ctapa reproductiva de la serie. no hay evolution. En 
contraste, las transformaciones sucesivas de una unidad sin cambio* 
identidad constituyen su ontogenia, o sea, su historia individual si es una 
unidad autopoietica. 

ii) l.a reproduction, por replication o por copia. dc un solo modelo invariant 
implica un dcsacoplamiento intrinseco entre la organization de las utf 
des producidas y el mecanismo que las produce. Como consecuen<3 - 
cualquier cambio en cl modelo de organization reproducido — y mat cria 



96 



izado en las unidades producidas succsivamcnte mediante replication o 
;opia de un solo modelo — solamente puede reflejar las ontogenias de los 
sistenias reproductores o las distintas ontogenias de las unidades mismas. 
El resultado es que. en estos casos de reproduction no secuencial. un 
cambio en la organization de una unidad en ninguna circunstancia afecta 
a la organization de las otras todavi'a porproducir. Por tanto, independien- 
tcmente de que sean autopoieticas o no, estas unidades no constituyen una 
red historica. y no se produce ninguna evolucion; la coleccion de unidades 
asf producidas forman una coleccion de ontogenias independientes. Lo 
contrario rige en la reproduction secuencial, ya oeurra esta en sisternas 
autorreproductorcs que alcanzan la reproduction a traves de la autopoie- 
sis, o en aquellos sisternas copiadorcs en los cuales cada nueva unidad 
producida es el modelo para la siguiente. En estos casos, hay aspectos de 
la organization definitoria dc cada unidad que dctcrminan la organization 
de la siguiente mediante su acoplamiento directo con cl proceso reproduc- 
tive, que asf queda subordinado a ellos. En consecuencia, los cambios en 
estos aspectos de la organization de las unidades generadas secuencial- 
mente, que ocurren ya sea durante su propia nntogenia o en el proceso de 
su generation, llevan necesariamente a la produccion de una red historica 
en que las unidades producidas inevitablemente encarnan de manera 
sucesiva un modelo cambiante de organization en el cual cada estado 
surge como modification del anterior. En general, pues, la reproduction 
secuencial necesariamente conduce a la evolucion. y en particular en los 
sisternas autopoieticos. la evolucion es una consecuencia de la autorrepro- 
duccion. 

lu ) La ontogenia y la evolucion son fenomenos totalmente distintos. tanto en 
su operar como en sus consccuencias. En la ontogenia. como historia de 
la transformacion de una unidad, la identidad de la unidad — cualquiera 
sea el espacio en que exista — no se interrumpe jamas. En la evolucion, 
como proceso dc cambio historico, hay una sucesion de identidades 
generadas por reproduction secuencial que forman una red historica, y lo 
que varia (evoluciona) — el modelo organizativo de las unidades genera- 
das sucesivamente — cxiste en un dominio diferentc del de las unidades 
Que lo encarnan. Una coleccion de ontogenias sucesivas en cuyas organi- 
? aciones puede un observador ver relaciones de cambio constantes pero 
generadas por reproduction secuencial, no constituye un sistema 



97 



evolutive*, ni aunque reflejcn la transformation continua (ontogenia) d e ] 
sistema que las produjo. Es impropio hablar de evolution en la historia de 
cambios de una sola unidad, en cualquier espacio en que cxista- ) as 
unidades solo tiencn ontogenia. Lucgo, es impropio hablar de evolution 
del universo o de evolution qui'mica de la Tierra; be deberia hablar d e 
ontogenia del universo, o de historia qui'mica de la Tierra. Asimismo, hay 
evolucidn biologica solamente cuando hay reproduction secuencial dc los 
sistemas vivos; si antes de eso hubo sistemas aulopoieticos no reproduc- 
tores, ellos no evolucionaron, y solo hubo la historia de sus distintas 
ontogenias. 

v) La selection, en cuanto proceso en una poblacidn de unidades. es un 
proceso dc realization diferencial de ellas en un coniexto que determina 
las organizaciones unitarias que pueden realizarse. En una poblacion de 
unidades autopoieticas, la selection es un proceso de realization diferen- 
cial de la autopoiesis y, por lo tanto, si las unidades autopoieticas son 
autorreproductoras, la selection es un proceso de autorreproduccidn dife- 
rencial. Por consiguiente. si en cada etapa reproductiva cxisten reproduc- 
tion secuencial y posibilidad de cambio. la seleccidn puede hacer, de la 
transformation del modelo organizativo reproducible encarnado en cada 
unidad sucesiva, una funcidn recursiva del dominio de interacciones 
especificado por esa mis ma unidad autopoietica. Si todo sistema autopoie- 
tico que se concreta es necesariamente adaptado al dominio en que cxiste, 
y si la adaptation es el requisite para que cualquier sistema autopoietico 
pueda realizarse, la evolution tiene lugar solamente como proceso de 
continua adaptation de las unidades que encarnan al modelo organizativo 
en evolution. Por consiguiente, sistemas evolutivos distinlos diferiran no 
en cuanto a ser mas o menos adaptados, sino solo en cuanto al dominio en 
que se hace realidad el modelo organizativo en evolution y. por ende, en 
que se efectua la seleccidn. Luego, en los sistemas vivientes autorrepro- 
ductores que conservan su identidad en el espacio ffcico (mientras su 
organization autopoietica homeostatica cs compatible con las limitacio- 
nes del ambiente en que ellos existen), la evolucidn es necesariamente un 
proceso de adaptation continuada, porque solamente se reproducer de 
entre estos sistemas, aqueilos cuya autopoiesis puedc realizarse. sin c| ue 
importe cuanto varie en otros respectos, en cada etapa reproductiva. 1* 
forma de concretarse de su autopoiesis. 



9S 



para que la evolucidn tenga lugar como verdadera historia de cambios de 
modelo organizativo mediante su materialization en unidades genera- 
das sucesivamente, la reproduction debe permitir que cambie la organi- 
zation reproducida secuencialmente. En los sisicmas vivos actuates, la 
reproduction se efectua como modification de la autopoiesis. y esta ligada 
a ella. Esto era de esperar. Es probable que inicialmente se formaran 
muchas clases de unidades autopoieticas que compctfan entre cllas por los 
Irecur sores. Si una tiase de ellas tenia alguna posibilidad dc aulorrepro- 
duccidn. es evidente que de inmediato dcsplazaba, por seleccidn, a las 
otras formas no reproductoras. Estc proceso no tiecesita ser complejo: por 
ejemplo, en un sistema con autopoiesis distribuida (como se obtiene en la 
duplication del ADN bacteriano), la fragmentation mecanica es una forma 
de autorreproduccion. La evolution mediante seleccidn podn'a haber 
aparecido por la seleccidn preferential de aqueilos rasgos dc las unidades 
autopoieticas que facilitaban su fragmentation (y por lo tanto la regulari- 
dad y frecuencia de la autorreproduccion) hasta el punto de hacerla 
: ndependiente de fuerzas accidentales extcrnas. Una ve7 que en un sistema 
itopoietico tiene lugar el proceso autorreproductor mas simple, la evo- 
lution esta en marcha y la aulorreproduccidn puede iniciar una historia de 
cambios, con cl consiguiente desplazamiento total (por seleccidn natural i 
de cualcsquicra unidades autopoieticas no autorreproductoras coexisten- 
tes. De ahl la vinculacidn entre autopoiesis y reproduccidn. en los 
sistemas vivientes Icrrcstres. Por supuesto, no es posible decir ahora que 
ocurrid rcalmente al comienzo de la evolucidn biologica. pero ello no 
parece presentar una dificultad conceptual insuperable. El hecho es que, 
en los sistemas vivientes de hoy. lareproduccidn estadecisivamente ligada 
a los acidos nucleicos y a su papcl en la cspccificacidn dc protci'nas. Esto 
no podn'a ser asf si la asociacidn acidos nucleicos-protemas y variation 
no fuese una condition constitutiva inicial de los sistemas autopoieticos. 
En efecto. solo cambios innovadores, es decir. cambios no compensados 
que modifican el modo de realizacidn de la autopoiesis sin interrumpirla 
(como cambios estructurales del ADN de organismos actuales). permiten 
la generacion por autorreproduccion dc unidades reproductivamcnte co- 
nectadas en un proceso evolutivo. No sabemos si hubu en la historia de 
los sistemas vivos terrestrcs otros modos de organization autopoietica y 
otras fuentes de variacidn distinlos del sistema acidos nucleicos proteinas. 
En cualquier caso. una vez que la autorreproduccion aparece en la auto- 



99 



poiesis, toda perturbation innovadora resulla, necesariamente, en la 2e 
ration de linajes dc organismos con nuevas propiedades susceptibles (t 
selection; por lo tanto, todaperturbacion innovadora constituye una f uente 
de variacion genetica en la dinamica evolutiva. En consecueneia I 
fenomenologfa de la evolucion biologica depcnde de dos procesos: repr^ 
duccidn y variacion. Uno sc reficre a las formas posibles de complication 
de la autopoiesis; el otro. a los mecanismos de introduction de pertur- 
baciones innovadoras en la autopoiesis. Ambos sufren transformaciones 
histdricas que. aunque acopladas, no son equivalents. 

vi) De los dos mecanismos posibles capaces de darorigen a la reproduction 
secuencial, el unico accesible a los sistemas autopoieticos, en ausencia de 
un mecanismo copiador independicnte. es la autorreproduccidn, debido a 
la comcidcncia cntre el mecanismo reproductor y el de constitution de la 
unidad. Aciualmcnte, el proccso de copia solo se efectua asociado con cl 
funcionamiento de los sistemas vivos, en particular en el aprendizaje 
cultural: la evolucion cultural tiene lugar medianle copia secuencial dc un 
modelo cambiante, en el proceso de adoctrinamierito social, generation 
tras generation. 

vii) Una especie es una poblacion, o coleccion de poblaciones, de individuos 
interconectados reproductivamente que, de esta manera, son nodos en una 
red historica. Geneticamente, esos individuos comparten un patrimonii 
comiin de genes, es decir, un modelo esencialmentc equivalente dc orga- 
nization autopoictica en Iransformacion historica. Historicamente, una 
especie surge cuando una red reproductiva de este tipo da origen a otra red 
reproductiva como rama que. precisamcnte por constituirse en red histo- 
rica independiente (reproductivamente separada), tiene otra historia. Se 
dice que lo que evoluciona es la especie, y que los individuos estan, en su 
existencia historica. subordinados a esa evolucion. En un sentido descrip- 
tivo superficial, esto es aceptablc. porquc una especie dada, como colec- 
cion existente dc individuos, representa continuamente el estado dc una 
dcterminada red historica en su proccso de devenir y. al describirla com" 
estado de una red historica. una especie aparece necesariamente en proce- 
so de trans formation. No obstante, la especie solo existe como unidad en 
el dominio histdrico, mientras que los individuos que constituyen 1° 5 
nodos de la red historica existen en el espacio fi'sico. En rigor, por lo tanto- 



100 



en la medida cn que una red reproductiva queda definida como red 
historica por todos y cada uno de los individuos que constituyen sus nodos 
en su devenir histdrico. la especie como conjunto observable de nodos 
cotemporales de la red reproductiva. no evoluciona. solo tiene historia dc 
cambios. Lo que evoluciona es un modelo de organizacion autopoietica 
materializado en muchas variantcs particulars, en una coleccion de 
individuos transitorios que juntos definen una red historica reproductiva. 
Los individuos son. pues, indispcnsables, porque reprcsentan la unica 
existencia li'sica de la trama que ellos definen. La especie tiene un caraeter 
puramente descriptivo y. aunque representa un fenomeno histdrico, no 
constituye un component^ causal en la fenomenologfa evolutiva. 

5. SISTEMAS AUTOPOIETICOS DE MAYOR ORDEN 

Cada vez que el comportamienlo de una o mas unidades es tal que hay un 
dominio en que la conducta de cada una es funcion de la conducta de las demas, 
se dice que ellas estin acoplados cn ese dominio. El acoplamiento surge como 
resultado de las modificaciones mutuas que las unidades interactuantes sufren. 
sin perder su identidad, cn el transcurso de sus interacciones. Si durante la 
interaccion sc pierde la identidad de las unidades interactuantes. puede resultar 
de ello la generacion dc una nueva unidad. pero no se verifica acoplamiento. 
En general, sin embargo, el acoplamiento tambien puede conducir a la gene- 
raci6n de una nueva unidad. en un dominio que puede ser distinto de aqucl cn 
Que las unidades components (acopladas) conservan su identidad. La forma 
en que esto tiene lugar. como asimismo cl dominio cn que se constituye la 
nueva unidad, depcnde de las propiedades de las unidades componentes. En 
l°s sistemas vivos, el acoplamiento es un succso frecuente: los comcntarios 
Que siguen estan destinados a demostrar que la naturaleza de su acoplamiento 
•a determina su organizacion autopoietica. 



i) 




Los sistemas autopoieticos pueden interactuar cntrc sf, sin perder su 
identidad, mientras sus respectivas modalidades de autopoiesis constitu- 
yan fuentes dc pcrturbaciones mutuas compensables. Mis aim, debido a 
su organizacion homeostatica, los sistemas autopoieticos pueden acoplar- 
se de manera que sus respectivas autopoiesis se especifiquen durante el 
acoplamiento dentro de margenes de tolerancia y variacion determinados 

101 



durante el acoplamiento. El resultado es una unidad en que el inodo de 
acoplamiento dc sus componentes cambia durante su historia. Estas con- 
sideraciones tambi6n rigen para el acoplamiento de unidades autopoieticas 
y no autopoieticas, con las correcciones obvias en cuanto a conservation 
de su identidad por las segundas. En general, pues. el acoplamiento de 
sistemas autopoieticos con otras unidades. autopoieticas o no, sc realiza 
mediante su autopoiesis. Que cl acoplamiento puede facilitar la autopoie- 
sis, no necesita discutirse mas; y que esta facilitacidn puede tener lugar 
mediante la forma particular en que se realiza la autopoiesis de las 
unidades acopladas. ya se ha dicho. Se infiere que es posible la selection 
para el acoplamiento, y que por medio de la evolution bajo presion 
selectiva para acoplarse, puede desarrollarse (evolucionar) un sistema 
compuesto en que la autopoiesis individual dc cada uno de sus componen- 
tes autopoieticos esta supeditada a un ambiente determinado por la auto- 
poiesis de todos lo.s integrantes autopoitiicos de la unidad compucsta. Tal 
sistema compuesto sera necesariamente definido como unidad por las 
relacioncs de acoplamiento de los sistemas autopoieticos que lo intcgran. 
en un espacio especificado por la naturaleza del acoplamiento, y seguira 
siendo una unidad mientras los sistemas componentes conserven la auto- 
poiesis que les pcrmite entrar en esas relacioncs de acoplamiento. 
Un sistema gencrado por el acoplamiento de v arias unidades autopoieticas 
puede, a primera vista, parecer autopoietico en la mcdida en que mantiene 
constante su organization a traves de la actividad autopoieiica de sus 
componentes. Sin embargo, si tal sistema no queda constituido como 
unidad en cl espacio en cjue se lo senala por componentes que generan los 
mismos proccsos de production que los produccn, sino que por otros 
procesos o relaciones concatenados de otra manera, el sistema no es 
autopoitiico en dicho espacio. y el observador yerra porque la aparente 
autopoiesis del sistema es incidental a la autopoiesis de sus componentes. 
Por el contrario, un sistema generado por el acoplamiento de unidades 
autopoieticas y constituido como unidad en un espacio determinado por 
componentes producidos en dicho espacio por proccsos de production que 
ellos mismos generan, es un sistema autopoietico en dicho espacio, 
independienteinente de que estos componentes coincidan o no con las 
unidades autopoieticas que los generan en su acoplamiento. Un sistema 
autopoietico cuya autopoiesis implica la autopoiesis de las unidades 
autopoieticas que lo generan, es un sistema autopoietico de orden superior- 



102 



Si tal sistema es autopoietico en cl espacio ffsico, es un sistema vivo. 
En general, el reconocimiento efectivo de un sistema autopoietico ofrece 
diticultades cognoscilivas que tienen que ver con la capacidad del obser- 
vador para reconocer las relaciones que definen al sistema como unidad, 
y con su capacidad para distinguir los bordes que lo limitan en el espacio 
en que sc da, cualquicra que este sea. Mas aun, para senalar un sistema 
autopoietico cs condition necesaria que el observador realice una opera- 
tion de distincion que defina los limites del sistema en el mismo espacio 
(dominio fcnomenologico) en que este queda constituido como unidad. Si 
el observador no puede rcalizar tal operation de distincion, no puede 
observar al sistema autopoietico aunque pueda concebirlo. Asf, por ejem- 
plo, actual mente el reconocimiento dc una celula como unidad autopoie- 
tica en el espacio fisico no ofrccc ninguna dificultad, porque no solo 
podemos identificar su organizacitin autopoietica al nivel bioqufmico, sino 
quetambien podemos intcractuar con ella visual, meeanica y qufmicamen- 
te en la interfase que ella define con su autopoiesis en dicho espacio. Con 
otros sistemas no pasa lo mismo. Asf, por ejemplo. aiin no sabemos si hay 
un espacio social en que una sociedad constituya una unidad autopoietica, 
ni cuales scn'an sus componentes cn dicho espacio, aunque sabemos que 
toda sociedad tiene mecanismos de automatization. En sintesis. las difi- 
cultades de un observador para senalar un sistema autopoietico pueden ser 
de dos tipos: a) Por una parte el observador puede tratar al sistema como 
unidad haciendo una operation de distincion en un espacio o dominio 
fenomenologico distinto dc aquel en que el sistema es autopoietico. si no 
reconoce adecuadamcntc sus componentes ni las relaciones de production 
que ellos generan; en este caso el observador no reconoce las relaciones 
topolfjgicas que definen al sistema como unidad. b) Por otra parte, el 
observador. debido a su propia estrucrura cognoscitiva (modo particular 
de autopoiesis) puede ser incapaz de interactuar en el espacio en que el 
Sistema es autopoietico y, por lo tanto. incapaz de observarlo por no poder 
generar las dimensiones perceptuales adecuadas. En el primer caso, el 
observador hace una operation de distincion que no senala un sistema 
autopoietico sino que senala una unidad diferente con la cual opera: en el 
segundo caso ninguna operation dc distincion es posible y el observador 
a l no poder senalar ningiin sistema. no tiene sistema con que operar. En 
ambos casos la fenomenologfa del sistema autopoietico es un inobserva- 
ble. Por el contrario, si el sistema es identificado conceptualmente. aunque 



103 



su unidad no sea un observable, es posible inducir su fcnomenologf a a) 
rcconocer su organizacion. 

ii) Un sistema autopoietico puedc llegar a ser componenie de otro sisterr, 
si algun aspecto de su trayectoria de cambios autopoietica puede particip^ 
en la realizacion de ese otro sistema. Como se dijo, esto puede ocurrii en 
el presente, por medio de un acoplamiento que se valga de los recursos 
homeostaticos de los sistemas interactuantes; o a travcs de la evolution 
mediante el efecto recurrcnle de una presion seleetiva constante sobre el 
proceso de transformacidn de una red hist6rica reproductiva. lo cual da 
por resultado una subordination de las autopoiesis individuates compo- 
nentes (por medio de cambio histdrico en la modalidad de estas) a l 
ambiente de perturbaeiones mutuas especificado por ellas. Sea como 
fuere, un observador puede describir un integrante autopoietico de un 
sistema compuesto como reprcsentando un papcl alopoiciico en la reali- 
zacion del sistema mas grandc que ese componenie contribuye a realizar 
con su autopoiesis. En otras palabras, en el contexto del sistema compues- 
to la unidad autopoietica opera de un modo que el observador describing 
como alopoiciico. Esla funcion alopoietica es, empero, exclusivamenteun 
rasgo de la descripcion, y pertenece a un marco de referenda eslableeido 
por cl observador. Como lo describimos en el Capitulo I hay maquinas 
alopoieticas. cuya organizacion es intn'nsecamente distinta de la de las 
maquinas autopoieticas que, sin hacer referenda a su funcion. pueden 
describirse senalando que el producto de su operar es diferente de ellas 
mismas, En consecuencia, cuando se describe un sistema autopoietico 
como jugando un papel alopoietico en su calidad de componente de un 
sistema mas amplio. la descripcion se refierc solamente a su participation 
en la produccion de relaciones que adoptan la forma propia de un sistema 
alopoietico, pero no hay implicado nada acerca de funcion. la cual solo 
corresponde en el dominio heteropoietico del diseno humano. 

iii) Si las autopoiesis dc las unidades integrantes de un sistema autopoietico 
compuesto configuran papeles alopoieticos que definen un espacio auto- 
poietico mediante la produccion de relaciones constitutivas, de especDJ" 
cidad y de orden, el nuevo sisicma pasa a ser una unidad autopoietica de 
segundo orden. Esio ocurrio efectivamente en la Tierra, con la evoluciow 
de las cClulas para converiir.se en metazoos. En estos casos, los sistemas 



104 



autopoieticos componentes pasan necesariamente a quedar subordinados, 
en cuanto al modo de realizar su propia autopoiesis, a la conservation de 
la autopoiesis de la unidad autopoietica de orden superior que ellos, 
mediante su acoplamiento. definen topologicamente en el espacio flsico. 
Si el sistema autopoietico de orden superior experimenta autorreproduc- 
cion (por autorreproduccion de una de sus unidades autopoieticas inte- 
grantes, o por otro medio), se inicia un proceso evolutivo en el cual la 
evolucion del modelo organizativo de los sistemas autopoieticos compo- 
nentes esta necesariamente subordinada a la evolucion del modelo orga- 
nizativo de la unidad compuesta. Mas aun, es previsiblc que, dadas las 
circunstancias apropiadas, las unidades autopoieticas de orden superior se 
formaran por seleccion. En efcctOj si el acoplamiento surge como una 
manera de satisfacer la autopoiesis. una unidad de segundo orden formada 
a partir de sistemas autopoieticos antcriores, sera mas cstablc mientras mas 
estable sea el acoplamiento. Sin embargo, la condicidn mas estable de 
todas para el acoplamiento sc presenta si la organizacion de la unidad se 
acopla precisamente para mantener esa organizacion, vale decir. si la 
unidad se torna autopoietica. Hay, pues, una presion seleetiva siemprc 
presente para la conslitucion de sistemas autopoieticos de orden superior 
a base del acoplamiento dc unidades autopoieticas de orden inferior, que 
en la Tierra es visible en el origen de los organismos multicelularcs y, tal 
vez, en el origen dc la celula misma. Parece que la dnica limitacidn al 
proceso de formacion de unidades autopoieticas de orden superior es la 
impuesta por las condiciones en que una unidad puede definirse en un 
espacio determinado. 



Capitulo V 



PRESENCIA DE LA 
AUT0P0IES1S 



La autopoiesis es necesaria y suficiente para caracterizar la organizacion de 
los sistemas vivos. La reproduction y la evolution, tal como se observan en 
los sistemas vivicntes — y todos los fenomenos derivados de ellas — surgen 
como procesos secundarios, subordinados a la cxistencia y al funcionamiento 
de las unidades autopoieticas. Por lo tanto, la fcnomenologia biologica es la 
fenomenologia de los sistemas autopoieticos, y un fenomeno es fenomeno 
biologico solamente en la medida en que depende de un modo u otro. de la 
autopoiesis de una o mas unidades autopoieticas. 



/. IMPLICACfONES BIOLOGICAS 

Un sistema viviente es tal porque es un sistema autopoietico. y es una unidad 
en el espacio fisico porque cs definido como unidad en ese espacio por medio 
y a traves de su autopoiesis. Por consiguientc, toda transformation que un 
sistema vivo cxperimente conservando su identidad. debe tenet lugar de una 
manera deterniinada por suautopoiesis definitoria y subordinate a ella: luego, 
en un sistema viviente la perdida de su autopoiesis es su desintegracion como 
unidad y la perdida de su identidad, vale decir, muerte. 

i ) El espacio fi'sico esta definido por componentes que pueden determinarse 
mcdiante las operacioncs que los caractcrizan cn tcrminos dc propiedades 
— tales como masa, fuerza. aceleraci6n, distancia. campo, etc. — • 
propiedades a su vez quedan definidas por las interacciones de los com- 
ponentes que ellas caracterizan. En el espacio fi'sico pueden tener luga* 



106 



dos clases de fenomenologia. segun como participen los componentes cn 
su generation, a saber: estatica y mecam'stica. La fenomenologia estatica 
es una fenomenologia dc rclacioncs cntrc propiedades de los componentes; 
)a fenomenologia mecam'stica es una fenomenologia de relaciones entre 
procesos generados por las propiedades de los componentes. /Como hay 
que caracterizar la fenomenologia biologica. que es la fenomenologia de 
los sistemas autopoieticos y, como tal, tiene lugar en el espacio fisico? Por 
definirse la organizacion autopoietica en terminos de relaciones entre 
procesos. como concatenation de procesos de production dc componentes 
que determinan los procesos que los producen y una unidad cn cl espacio 
fisico. los fenomenos biologicos son necesariamente fenomcnos de rela- 
ciones entre procesos que satisfacenla autopoiesis de los sistemas auto- 
poieticos participantes. En consecuencia, un fenomeno biologico no se 
define en ninguna circunstancia por las propiedades de los elementos que 
participan cn el. sino que siempre es definido y constituido por una 
concatcnacion de procesos en relaciones subordinadas a la autopoiesis de 
por lo menos un sistema vivo. 

Asi. cl choque accidental de dos animales que van corriendo no es. como 
encuentro material entre sistemas vivos, un fenomeno biologico, aun 
cuando tenga consecuencias bioldgicas: pero si lo es el contacto corporal 
de dos animales en cortejo. Luego. aunquc los fenomenos biologicos y los 
fenomenos estaticos son fenomenos li'sicos porqucambos se realizan a 
traves de las propiedades de los compunentcs, hay una diferencia funda- 
mental, por cuanto los fenomenos estdticos son (como ya se definiera) 
fenomenos de relaciones entre propiedades de los componentes. mientras 
que los fenomenos biologicos son fenomenos de relaciones entre procesos. 
Por lo tanto, en su calidad de fenomenos de relaciones entre procesos, los 
fenomcnos biologicos son fenomenos mecam'sticos. pcro de una clase 
particular, porque las rclacioncs entre sus procesos constitutivos son 
determinadas por la participation autopoietica. La fenomenologia de los 
sistemas vivos es, pues. la fenomenologia mecam'stica de las maquinas 
autopoieticas. 

Como la fenomenologia mecam'stica de las maquinas autopoieticas, la 
fenomenologia biologica cs perfectamente defmida y, por ende, suscepti- 
ble de tratamiento teoi ico incdianlc la teon'a de la autopoiesis. En conse- 
cuencia. dicha teon'a en una forma maleniatica seni una teon'a de la 



107 



concatenation de los procesos de produccion que constituycn los sisteit^ 
autopoieticos. y no una teoria de las propiedadcs de los componentes d 
los sistemas vivos. Una biologfa teorica es posible como teoria de l a 
fenomenologfa bioldgica asi definida. y como aplicaeion de nocion es 
fisicas o qufmicas — que pcrtenecen a otro dominio fenomenologico— a j 
analtsis de los fenomenos biologicos. En efecto, ya dcbiera ser obvio que 
toda tentativa de explicar un fenomeno bioldgico en teiminos estaticos o 
meeanismos no autopoieticos, seria una tentativa do reformularlo en 
teiminos de relaciones entre propiedades dc componentes o de relaciones 
entre procesos que no producen una unidad autopoietica en el espacio 
ffsico que, necesariamente, no conseguirfa reformularlo. Como un feno- 
meno biologico tienc lugar mediante el funcionarniento dc los componen- 
tes, sicmpre es posible abstraer dc el procesos componentes que pueden 
describirse adecuadamente, ya sea en terminos estaticos. ya en terminos 
mecanfsticos no autopoieticos. porquc. en su calidad de procesos parciales. 
corresponden de hecho a fenomenos estaticos o mecam'sticos. En tal caso. 
todo nexo entre los procesos estaticos o mecam'sticos no autopoieticos y 
el fenomeno biologico integrado por ellos, lo proporciona el observadoi 
que los mira a ambos simultuneamcntc; el fenomeno biologico, sin em- 
bargo, no qucda representado en estas explicaciones que, necesariamente. 
siguen siendo intentos de refonnulacidn cn un dominio fenomenologico 
no autopoietico. Una explication biologica debe ser una reformulacion en 
teiminos de procesos subordinados a la autopoiesis de los organismos 
participantes, o sea, una reformulacion en el dominio fenomenologico 
bioldgico. 

) Una teoria acertada de los fenomenos biologicos posibilita el analisis dc 
la dinamica dc los componentes materiales de un sistema, para determinar 
si ellos pueden o no participar cn los procesos que intcgran un fenomeno 
biologico. En efecto, por mucho que creamos entender ahora los proble- 
mas biologicos. es evidente que sin una teoria adecuada de la autopoiesis 
no sera posible responder prcguntas tales como: Dado un sistema dinarni- 
co, i que relaciones debo observar entre sus componentes nialcrialcs. para 
determinar si ellos participan o no en los procesos que hacen de el an 
sistema vivientc? o bien: Dado un conjunto de componentes con propie* 
dades bien definidas. ;,en que procesos de produccion pueden ellos parti- 
cipar dc tal modo que puedan eoncatcnarse para fprmar un sistenia 



108 



autopoietico'.' I -a respuesta a estas prcguntas es esencial. si uno quiere 
resolver el problema del origen de los sistemas vivientes sobre la Tierra. 
Las mismas preguntas deben contestarse si uno quiere disenar un sistema 
vivo. En particular, debiera ser posible determinar. a partir de conside- 
raciones tedricas bioldgicas. que relaciones debe sausfacer cualquier 
conjunto de componentes. para que estos participen en procesos que 
constituyen una unidad autopoietica. Por supuesto. el que uno desee o no 
hacer un sistema autopoietico es una cueslion que pertenece al dominio 
etico. No obstante, si nuestra caracterizacion dc los sistemas vivos es 
adecuada, claro esta que ellos podrian fabricarsc a voluntad. Eo que qucda 
por ver es si el hombre ha fabricado ya. o no. uno de esos sistemas 
— aunque sin saberlo — . y con que" consecuencias. 

) La caracterizacion dc los sistemas vivientes como sistemas autopoieticos 
debe entenderse dotada de validez universal; es decir, la autopoiesis debe 
considcrarse como definitoria de los sistemas vivos en cualquier parte del 
univcrso ffsico, por muy diferentes que scan a los sistemas terrestres en 
otros respectos. Esto no debe entenderse como una limitacidn de nuestra 
imagination, ni una negacibn de que puedan existir sistemas complejos 
aun no imaginados. Es una afirrnaeion acerca de la naturaleza de la 
fenomenologfa biologica: la fenomenologfa biologica no es ni mas ni 
menos que la fenomenologfa de los sistemas autopoieticos en el espacio 
ffsico. 

MPLICA ClONES EPISTEMOLOGICAS 

La cuestion epistemoldgica fundamental en el campo de los problemas 
biologicos es la referentc a la validez de las afirmaciones hechas accrca 
dc los sistemas biologicos. Es obvio hoy dfa que las afirmaciones cienlf- 
ficas acerca del universo adquiercn su validez a traves de lo efectivo de su 
aplicaeion en cl dominio en que pretenden ser validas. Sin embargo, 
cualquier observacion — aun la que permite reconocer la validez efectiva 
de. una afirmacion cientffica — impliea una epistemologi'a, un cucrpo dc 
nociones conceptuales explfcitas o implfcitas que determina la perspective 
de la observacion y, por lo tanto. que se puede y que no se puede observar. 
que es y que no es validablc por la cxperiencia. que es y que no es 



109 



explicable mcdiante un conjunto dado de conceptos teoricos. Que esie ha 
sido un prohlema basico para el tratamiento conceptual y experimental de 
los fenomenos biologicos, es claro en la historia de la biologfa, que revela 
una busqueda continua de una definicion de la fenomenologfa biologica 
que pcrmita su explicacion total por medio de nociones bien precisas y. en 
consecuencia, su plena validation en el dominio observacional. En este 
sentido, las nociones evolutivas y geneticas han sido hasta ahora las de 
mas exito. Empero. aunque estas nociones ofrecen un mecanismo para el 
carabio historico. por si solas son insuficientes porque no definen adecua- 
damente el campo de la fenomenologfa biologica. En efecto, las ideas 
evolutivas y geneticas al enfatizar el cambio, tratan a la especie como 
fuente de todo el orden biologico, serialando que la especie evoluciona, 
mientras los individuos son componentes transitorios cuya organizacion 
esta subordinada a su fenomenologfa historica. No obstante, por ser la 
especie en lodo momento, concretamentc, una coleccion de individuos en 
principio capaces de cruzamiento reproductivo, resulta que loquc definirfa 
la organizacion de los individuos es, o una abstraccion, o algo que requiere 
la existencia dc individuos bien definidos con que empezar. ^.De ddnde 
proviene la organization del individuo. cual es el mecanismo que la 
determina? Esta dificultad no puede resolverse a base de argumentos 
puramente evolutivos y geneticos; es evidente (incluso para los evolueio- 
nistas y genetistas), que un intento de superarla recurriendo a otras 
nociones explicativas esta destinada al fracaso si no proporcionan un 
mecanismo para explicar la fenomenologfa del individuo. Tal es el caso 
cuando se introduce alguna forma de preformismo. aplicando nociones de 
information a nivel molecular (acidos nucleicos o protefnas), o cuando se 
utilizan nociones organfsmicas, que enfatizan el caracter organizado de 
los sistemas vivientes pero no suministran un mecanismo para la defini- 
cion del individuo y, asf. prcsuponen la validez dc la notion que quieren 
explicar. 

De todo lo dicho es claro que la clave para comprender la fenomenologfa 
biolrjgica es entender la organizacion del individuo. Nosotros nemos 
demostrado que esta organizacion es La organizacion autopoietica. Ade- 
mas, hemos demostrado que esta organizacion y su origen son plenamente 
explicables a base de nociones puramente mecanfsticas. validas para 
cualquier fenomeno en el espacio ffsico, y que una vez cslablecida, la 
organizacion autopoietica determina. en el dominie* de la fenomenologfa 



110 



mecanfstica, un subdominio fenomenologico independiente: el dominio 
de los fenoinenos biologicos. Como resultado, el dominio biologico queda 
totalmente definido como un dominio autoeontenido; no son necesarias 
otras nociones adicionales, y cualquier explicacion biologica adecuada 
tiene la misma validez epistemologicaque cualquier explicacion mecanfs- 
tica de cualquier oiro fenomeno en el espacio ffsico. 

Un dominio fenomenologico es definido por las propicdades de la unidad 
o las unidades que lo constituyen, singular o colectivamente, por medio 
de sus iransformaciones o interaeciones. Luego, cada vez que se define 
una unidad o que se establecen una o mas clases dc unidades capaces de 
experimcniar iransformaciones o mteracciones, se define un dominio 
fenomenologico. Dos dominios fenomenologicos seintersectan solamente 
en la medida en que poseen unidades generadoras comunes, vale decir, 
solamente en la medida en que interaetuan las unidades que los determi- 
nan; dc lo contrario, son completamente independientes y. evidentemente, 
no pucden generarse el uno al otro sin iransgredir los dominios de relacio 
nes de sus especificaciones respectivas. En cambio, un dominio fenome- 
nol6gico puede generar unidades que determinan un dominio 
fenomenologico distinto: pero esc dominio es especificado por las propic- 
dades de las nuevas unidades distintas. y no por la fenomenologfa que las 
genera. De no ser asf, las nuevas unidades no serfan en realidad unidades 
diferentes. sino que serfan dc la misma clase de las unidades que originan 
el dominio fenomenologico previo y gencrarfan un dominio fenomenolo- 
gico identico a el. Los sistemas autopoitiicos generan dominios feno- 
menologicos distintos al dar origen a unidades cuyas propiedades son 
diferentes de las propiedades de las unidades progenitoras. Estos nuevos 
dominios fenomenologicos estan subordinados a la fenomenologfa dc las 
unidades autopoieticas, porque dependen de estas para su realization 
efectiva, pero no son dctcrminados por cllas; son determinados por las 
propiedades de las unidades que efecti vamente les dan origen. Un dominio 
fenomenologico no puede explicarse mediante relaciones validas para 
otro; esto es una regla general que rige tambien respecto de los dominios 
fenomenologicos diferentes generados a traves del funcionamiento de los 
sistemas autopoietieos. En consecuencia, asf como un sistemaaulopoielico 
no se puede explicar por medio de relaciones estaticas ni de relaciones 
mecanfsticas no autopoieticas en el espacio ffsico, y debe por tanto 



111 



explicarse por medio dc relaciones meeanfsticas autopoieticas en el domf, 
nio mecanfstico, los fenomenos generados por las interacciones de uriida- 
des autopoieticas deben explicarse en su dominio de interacciones y p 0r 
medio de las relaciones que detcrminan este dominio. 

) El desarrollo de la idea darwiniana dc evolution, con su enfasis en l u 
especie. la seleccidn natural y la aptitud, tuvo un impacto cultural que U e g6 
mas alia de la explication de la diversidad de los sistemas vivos y del 
origen de esa diversidad. Tuvo trascendencia sociologica, porque parecif3 
brindar una explication de la fenomenologfa social en una sociedad 
competitiva, y una justification cientffica dc la subordination del destino 
dc los individuos a los valores trascendentales que se supone entranados 
en nociones tales corno humanidad. estado o sociedad. En efecto, la 
historia social del hombre muestra una continua busqueda de valores que 
exphquen o justifiquen la cxistencia humana, y un uso constantc dc 
nociones trascendentales para justificar la discriminacion social, la escla- 
vitud, la subordinacion econornica y el sometimicnio politico de los 
individuos. aislada o colectivamcnte, al designio o al capricho de quienes 
pretenden rcpresentar los valores contenidos en esas nociones. ,-Que 
importa lo que le pase a un individuo, o a unos cuantos individuos, si su 
sacrificio es en bien de la humanidad? <,Sobrevivira la especie humana al 
embate de una guerra atomica? En esia historia de una sociedad basada en 
la discriminacion econornica y en ideas competitivas de poder, la evolu- 
cion. la selection natural y las aptitudes (con su entasis sobre la especie 
como entidad historica perdurable, manienida por individuos transitorios 
y dispensablcs), llegaron como una justification biologica. para su estruc- 
tura socioeconomica. Es cierto que lo que evoluciona es la humanidad en 
cuanto especie hombre. Es cierto que la competencia conduce, inclusoen 
el hombre, al camino evolutive Es verdad que bajo las leyes de la 
selection natural sobrcvivc el mas apto para aquello que sc selections, y 
que los que no sobreviven no contribuyen al destino historico de la especie. 
Parecio" que. si el papel del individuo era contributor a perpetual - la espccie- 
todo lo que uno tenia que hacer era dejar que los fencimenos naturales 
siguieran su curso. La ciencia, la biologia, aparecfan justificando la nocion 
dc "cualquier cosa, por el bien de la humanidad". fuera cual fuese l a 
intention o el proposito de quienquiera la enunciara. 



112 



Nosotros hemos demostrado que estos argumentos no son v&Iidos para 
justificar la subordinacion del individuo a la especie. porque la fenomenologfa 
iologica es determinada por la fenomenologfa individual, y sin individuos no 
fenomenologfa biologica alguna. La organization del individuo es auto- 
etica, y en esto estriba toda su importancia: su modo de ser es defmido por 
u organization y su organization es autopoictica. Asi, la biologia ya no puede 
mplearse para justificar la calidad dc prcscindibles de los individuos en 
meficio de la especie, la sociedad o la humanidad, so pretexto de que su papel 
rpetuarla. biologicamente, los individuos no son prescindibles. 
La dependencia de la fenomenologfa biologica rcspecto de la organization 
1 individuo puede tener otras implicacioncs sociologicas mas. Hay sistemas 
autopoieticos de segundo y de terccr orden; ^que ocurre con la sociedad 
humana? Esta pregunta no se puede contestar adecuadamente en la actualidad. 
pero hay dos consideraciones generales que puedenhacerse: 1) Si la sociedad 
humana hubiera de pasar a ser un si sterna autopoietico compuesto de seres 
anos, la unidad que se mantendria constante a traves de su propio funcio- 
iento interno sen'a la sociedad, y a ella seria aplicable todo cuanto hemos 
dicho acerca de los sistemas vivientes en cuanto unidades. La fenomenologfa 
individual de los hombres en cuanto componcntcs eslaria subordinada a la 
autopoiesis de la sociedad, y su propia auwpoiesis estaria reslringida a la que 
itisface el papel alopoietico de los individuos dentro dc clla. "'Cualquier cosa. 
por el bien de la humanidad". seria la justificacidn etica de la action humana. 
2) Aunque esto es posible, y una vez establecida puede ser muy diffcil para los 
hombres interferir con la dinamica aulopoietica de la sociedad que constituyen. 
una sociedad autopoietica es solamentc una de las formas en que pueden 
concatenarse los procesos generados por los seres humanos. En efecto, sabe- 
oios que una sociedad formada segiin un diseflo arbitrario sera biologicamente 
da mientras satisfaga la autopoiesis de sus miembros. Asf, podrfamos 
aginar una sociedad intencionalmente constituida por sus eomponentes 
o un sistema alopoietico que activamente niega toda jerarquizacion siste- 
tatica entre ellos, y cuya funcion sea satisfacer sus necesidades matcrialcs. 
'ntelectuales. y estcticas, proveyendolcs un medio interesante para su existcn- 
c »a como sistemas dinamicos y cambiantes. Es claro que este problema de la 
'elation entre la fenomenologfa biologica y la social no puede responderse 
cuadamente en este libro, y queda como problema abicrto la pregunta: 
•asta que punto puede la fenomenologfa social considerarse fenomenologfa 
ologica? 




113 



3. 1MPL1CACI0NES GNOSEOLOGICAL 



El dominio dc interacciones de una unidad autopoietica es el dominio de toda. 
las deformaciones que el la puede experimentar sin perder su autopoiesis. Pan. 
cada unidad, ese dominio queda delerminado por cl modo particular d t 
realizarse su autopoiesis y , en consecuencia, cs necesariamente acotado; es 
decir, hay interacciones (deformaciones) que ella no puede sufrir sin perder su 
identidad. Mas aun, la manera como un sistema autopoietico compema sus 
deformaciones, un observador puede considerarla como descripc ion del a»ent e 
deformante que ve actuar sobre el sistema; y la deformacion sufrida por^este 
puede el considerarla como representacion del agente deformante. Como el 
dominio de interacciones de un sistema autopoietico es limitado. hay agentes 
deformantes que un observador puede ver, pero que el sistema autopoietico 
deformado no puede describir, porque no puede compensarlos. Este dominio. 
el dominio de todas las interacciones en que un sistema autopoietico puede 
participar sin perder su identidad, es decir, el dominio de todos los cambios 
que puede sufrir al eompensar perturbaciones, es su dominio cognoscitivo. De 
esto se desprende que el dominio cognoscitivo de un sistema auiopoicuco es 
equivalente a su dominio conductual y, en la medida en que toda conducta 
puede scr obscrvada, equivalente a su dominio de descripciones. O. lo que es 
lo mismo, que toda conducta es expresion de conocimiento (compensation de 
perturbaciones), y que todo conocimienio es conducta descriptiva. A conti- 
nuacidn cuatro observaciones que senalan la subordination del dominio cog- 
noscitivo a la autopoiesis individual. 

i) Si el dominio cognoscitivo de un sistema autopoietico esta determinado 
por su modo particular de auwpoiesis, y si todo conocimiento es conducta 
descriptiva, se desprende que todo conocimiento es, necesariamente. 
relativo al dominio cognoscitivo del que conoce y que, por ende, esta 
determinado por su organization. Mas aun, si la forma como se realiza la 
autopoiesis de un organismo cambia a lo largo dc su ontogenia. su dominio 
cognoscitivo tambien cambia y su repertorio conductual (conociinientos) 
sigue una historia de cambios deteiminada por ella. La ontogenia es, por 
lo tanto. no solo un proccso de especificacidn continua de la modalidad 
de autopoiesis de un organismo. sino que lambien de su dominio cognos- 
citivo. Intrinsecamente, pues, no es posible el conocimiento absoluto, y J a 



114 



validation eventual dc todo conocimiento en los seres vivos (el hombre 
incluido) se da, necesariamente. en su autopoiesis continuada. 

Los sistemas autopoieticos pucden interactuar entre si en condiciones que 
dan por rcsultado el acoplamiento conductual. En este acoplamiento, la 
conducta autopoietica de un organismo A pasa a ser fuente de deformacion 
para un organismo B: y la conducta compensatoria del organismo B actda, 
a su vez, como fuente de deformacion del organismo A. cuya conducta 
compensatoria actua, por su parte, como fuente de deformacion para B. y 
asi sueesivamente. en forma recursiva, hasta que sc interrumpc cl acopla- 
miento. De esta manera, se dcsarroila una cadena tal de interacciones 
eslabonadas que. aunque la conducta de cada organismo en cada interac- 
tion es deierminada internamente por su organization autopoietica. dicha 
conducta es para el otro fuente dc deformaciones compensables y, por lo 
tanto, puede ealificarse de significative en el contcxto de la conducta 
acoplada. Estas son interacciones comunieativas. Si los organismos aco- 
plados son capaccs dc una conducta plastica y permanenteinente resultan 
modificados en las interacciones, sus cambios — que surgirian en el 
contexto de sus deformaciones acopladas — constituirian dos ontogenias 
hisrrJricamente eslabonadas que generan un campo consensual de conduc- 
ta acoplada que se especifica (se hace consensual) durante el proceso de 
su generation. Un campo consensual asi, donde los organismos acoplados 
se orientan reciprocamentc en su conducta, internamente deteiminada, por 
medio dc interacciones que se ban cspecificado durante sus ontogenias 
acopladas, es un dominio lingufstico. En tal campo consensual de interac- 
ciones. la conducta de cada organismo sc puede tratar como una descrip- 
cidn connotativa de la conducta del otro; o bien, en el dominio del 
observador, como una denotation consensual. Las interacciones lingiifs 
ticas (de connotation) son intrinsecamente no informativas; el organismo 
A no delermina. ni puede determinar. la conducta de B debido a la 
naturaleza misma de la organisation autopoietica. la cual hace que todo 
cambio experimentado por un organismo sea necesaria e inevitablemente 
determinado por su propia organisation, y no por la transmision de 
information. El dominio lingliistico — como dominio consensual que 
resulta del acoplamiento de ontogenias de sistemas autopoieticos— cs. 
pues, intrinsecamente no informativo, aun cuundo un observador lo des- 
criba como si lo fuese, desatendiendo la determination interna que lo 



115 



genera en los sistemas autopoieticos. Fenomenologicamente, el donii n j 0 
Iingufstico y el de la autopoiesis son dominios diferentes y, aunquc el u na 
genera los elementos del otro. no se interscclan. 

) Un sistema autopoietico capaz de interactuar con sus propios estados 
(como puede hacerlo un organismo dotado de sistema nervioso) y <j e 
desarrollar con otros sistemas un dominio consensual Iingufstico (en el 
campo donde puede interactuar con sus propios estados). puede tratar sus 
propios estados linguisticos como fuentes de deformacioncs y. asf. inte- 
ractuar lingiifsticamente cn un dominio iingufstico cerrado. Tal sistema 
poscc dos propiedades notables. 

1) A traves de interacciones recurrentes con sus propios estados lingitfs- 
ticos. un sistema asi puede permanecer siempre en situacion de inte- 
ractuar con las rcpresentaciones (segun se las definio previarncnte) de 
sus interacciones. Tal sistema es un observador. El dominio de tales 
interacciones recurrentes es. en principio. infinite, porque no hay 
ningun momento cn que el sistema no este en situacion de interactuar 
recurrentemente con sus propios estados. a menos que se pierda la 
autopoiesis. El que un sistema autopoietico eon dicha capaeidad, en 
efecto genere durante su ontogenia una serie interminable de estados 
dilerentes. depende, obviamente. de lo que constituye una identidad. 
En el dominio Iingufstico, donde la (listeria de interacciones del 
organismo determina el contexto en que tiene lugar cada nueva 
interaccidn lingllfstica y donde la relevancia circunstancial que cada 
estado Iingufstico tiene en la realizacion de la autopoiesis determina 
su valor semantico, pueden, en principio. gencrarse infinitos estados 
linguisticos semanticamente diferentes. 

2) Un sistema vivo capaz de scr un observador puede interactuar con sus 
propios estados descriptivos, que son descripciones lingiifsticas de el 
mismo. Si lo hace en forma recursiva, genera un dominio de autodes- 
cripciones lingiifsticas en el cual es un observador de sf mismo y 00 
observador de su observacidn y de su autoobservacion, de una irtanera 
interminable. Este dominio lo llamamos dominio de autoobservacion. 
y la conducta autoconsciente es conducta en el dominio de autoobser- 
vacion. 



116 



) Toda interaccion en un sistema autopoietico tiene lugar por medio de 
interacciones tisicas, pero como tal sistema esta definido en terminos de 
relaciones, todas sus interacciones necesariamente dan por resultado 
cambios en estas relaciones. Asf, cualesquiera sean las circunsiancias de 
una interaccion, csia es siempre representada cn la misma categon'a 
fenomenologica: cambios en las relaciones de production que definen y 
especifican el sistema autopoietico que. si son compensables, permiten la 
autopoiesis continuada. Como resultado de esto. es decir. en virtud de la 
naturaleza misma de la organi/aeion autopoietica, dominios conduclualcs 
que son dilerentes debido a que los determinan fenomenologicamente 
unidades distintas, pueden scr representados en la misma catcgorfa feno 
menologica dc cambios en las relaciones internas de un sistema auto- 
poietico. Esto tiene dos implicaciones de imporiancia en cl dominio 
cognoscittvo: 

1) Un observador mapea todas sus interacciones como observador en el 
mismo dominio de relaciones, aun cuando esas interacciones perte- 
nez.can a distintas fenomcnologi'as porque el participa en ellas como 
una clase diferente de unidad (con propiedades diferentes). Mediantc 
este mapeo, un observador puede establecer relaciones descriplivas 
entre sus descripciones dc fenomenologfas independientes. No obs- 
tante, estas relaciones solo existen en el dominio Iingufstico y consti- 
tuyen conexiones solamente descriptivas, no operativas, entre 
fenomenologfas independientes: su presentation depende de la pre-' 
sencia del observador. 

2) El observador en cuanto tal necesariamente permanecc siempre en un 
dominio descriptivo. vale decir. en un dominio cognoscitivo relative 
No es posible ninguna descripcion de una realidad absoluta. Tal 
descripcion requerirfa una interaccion con lo absolute por describir. 
pero la representation que surgiria de semejantc interaccion necesa- 
riamente serfa determinada por la organization autopoietica del ob- 
servador, y no por el agente deformante; luego. la realidad 
cognoscitiva asf generada dependeria inevitablemente del conocedor. 
y seria relativa a el. 

toda explication, la reformulation del fenomeno por cxplicar recurre a las 
rnismas nociones logicas (identidad, exclusion, sucesion, etc.), con prescin- 



1 17 



dencia del dominio fenomenoldgico en que ella tiene lugar, sea este m 
verdadera reproduction material, una representation formal o una descripci 0 " 
puramente racional. Hay. pues, una logica universal, valida para todos lo" 
dominios fenomenoldgicos, que se refiere a las relaciones posibles entre la" 
unidades que los originan, y no a las propiedades dc las unidades generatrices' 
que determinan la forma como se rcalizan estas relaciones en cada caso y 
especifican cada dominio fenomenoldgico particular. Nosotros hemos aplica- 
do esta logica (no habria pcxlido ser de otro modo) en este libro y de su validez 
depende la validez de nuesiros argumentos, tanto como la validez de cualquier 
argumento racional o descubrimiento fenomenologico concrete. Adcmas, en 
principio hemos demostrado mediante su aplicacion, que la fenomenologfa de 
los sistemas autopoieticos genera observadores, y que estos. a traves de su 
autopoiesis, generan una fenomenologfa descriptiva en que esta logica es 
tambien necesariamente valida. Por razones epistemoldgicas, todolo que 
hemos dicho implica un espacio (fisico) donde tiene lugar la fenomenologfa 
autopoielica. Podemos concluir que tal espacio es. ontologicamente. un espa- 
cio en el cual es intrfnsecamente valida la logica que hemos aplicado en nuestra 
description. Si asi no fuese. no habriamos podido hacer lo que hemos hecho 
en cuanto a caracterizar los sistemas vivicntes y a mosUar como e"stos pucden 
dar origen a sistemas capaces de autodescribirse. No podemos caracterizar este 
espacio en terminos absolutos. En las interacciones lingmsticas, todo lo que 
podemos hacer es describir por medio de la conducta lingui'stica y. a base de 
estas descripciones, construir otras descripciones mas que permanecen sicm- 
pre en el mismo dominio de operaciones definido en relation con el sistema 
operante. 

Una prediccidn es la afirmacidn de un caso dentro de un contexto: es una 
afirmacidn cognoscitiva y, como tal, tiene lugar cn un dominio descriptivo. 
Asf, a menos que se cometan equivocaciones. si se toman corrcctamente todas 
las relaciones que definen el contexto particular en que se hace la prediccidn, 
esta es valida. Los errores dc interpretation solo pueden surgir por aplicacion 
erronea. pretendiendo que uno hace una prediccidn en un contexto, en circuns- 
tancias que esta haciendola en otro. En particular, son posibles las predicciones 
en el espacio fisico. porque una descripcion, en cuanto conducta real, existe 
cn un contexto de interacciones que por constitution posce un tnolde ldgico 
necesariamente isomdrfico con el subslrato en que tiene lugar, no porque 
tengamos un conocimiento absolute del universo. Estas relaciones cognosce 
tivas son validas para la posible fenomenologfa cognoscitiva generada a traves 



118 



cualquier sistema ccrrado. Los sistemas vivientes son una prucba existen- 
ial de ello. pues cxisten solamente en la mcdida en que pueden existir. El 
japricho de nuestra imaginacidn no puedc negar esto. Los sistemas vivos son 
-oncatenaciones de procesos en un dominio mecanlstico; las fantasias son 
ncatenaciones de descripciones en un dominio lingufstico. En un caso. las 
unidades concatenadas son procesos; en el otro caso, son modalidades de 
Hbducta lingui'stica. 

La autopoiesis resuelve el problema de la fenomenologfa bioldgica en 
'general, dcfiniendola. Surgen nucvos problemas. y los antiguos apareccn cn 
una perspective diferenle. En especial los que se refieren al origen dc los 
* sistemas vivientes sobre la Ticrra (eobiogenesis y neobiogenesis) y los refe- 
t rentes a la estructura particular mediante la cual se efectuan en los animales 
I las interacciones descriptivas recurrentes (sistema nervioso). Los seres vivos 
en cuanto a unidades autopoieticas en el espacio fisico definen su mundo 
| : fenomenologico en relacidn con su autopoiesis cn dicho espacio, y algunos 
"operan en ese mundo cn forma recurrenle. a traves de sus descripciones, 
Isiendoles imposible salir de este dominio descriptivo relativo mediante des- 
Icripciones. Mas aiin. en este dominio de descripciones estos sistemas auto- 
; poieticos senalan que el espacio fisico es singular porque es el espacio donde 
::ellos se dan y donde ellos, mediante su conducta. pueden describirlo como el 
| espacio donde ellos se dan. Esto exige un enfoque cognoscitivo enteramente 
Inuevo: hay uu espacio en el cual tiencn lugar distintas fcnomcnologi'as: una 
: de ellas es la fenomenologfa autopoielica; la amopoiesis genera un dominio 
fenomenoldgico: este es el dominio cognoscitivo. 



Apendic e 



EL SISTEMA NERVIOSO 



La fenomenologi'a del organismo como unidad, es la fenomenologi'a de su 
\topoiesis. Los cambios que un organismo sufre mientras mantiene su 
utopoiesis consiituyen su conducta. Para un observador, la conducta de un 
organismo cs aparenre en los cambios que este causa en el ambicnic 
(incluycndo el observador) en que existe. En consecuencia, la conducta 
observada cn cualquier organismo. cualquiera sea su grado de complcjidad, 
sicmpre expresion de su autopoiesis. Como tal, la conducta siemprc surge 
de una fenomenologi'a que tiene lugar en el presente, csto cs, la hisloria no 
es un components de la organizacion autopuietiea (ver cap IV). Sin embar- 
o, como objetos de nuestra autoobservacion o como observadores de la 
conducta de otros animales, vetnos que las experiencias pasadas de un 
organismo modifican su sistema nervioso, y parecen actuar como agentes 
iUsales en la determinacion de su conducta en el presente. Es decir, el 
opcrar dc un sistema estado-determinado en el cual el tiempo no es un 
mponente de su organizacion, nos aparece como determinado por feno- 
enos temporales. y hablamos de aprendizaje y memoria como corporiza- 
ciones del pasado. Pensamos que esta contradiccidn se resuelve en un 
dominio diferenle del dominio de la autopoiesis que el sistema nervioso 
contribuye a gencrar como un componente del organismo, a saber, cn cl 
inio de interaccioncs del organismo, en el que pasado y presence surgen 
como nuevas dimensiones del acoplamiento recursivo del organismo con 
su propia conducta. Nuestro proposito cn cstc apendice sobre cl sistema 
nervioso, es considerar su organizacion como una red neuronal cuyaestruc- 
a coneciiva es funcidn de este acoplamiento. 



121 



A. EL SISTEMA NERVIOSO COMO SISTEMA 



El sistema nervioso es umi red de neuronas interactuantes. acopladas de ties 
maneras al organismo que integran: 

i. El organismo, incluyendo al sistema nervioso, provee cl medio fi'sico v 
qufmico para la autopoiesis de las neuronas (y de todas las otras celulas), y en 
consecuencia, cs una posible fuente dc perturbaciones fisicas y qui'micas que 
pueden alterar las propiedades de estas y llevar al organismo a ii y iii. 

ii. Hay estados del organismo (ffsicos y quimicos) que cambian cl estado 
de actividad del sistema nervioso como un todo, al aciuar sobrc las superficies 
receptoras de algunas de las neuronas componenies. llevando al organismo a 
iii. 

iii. Hay estados del sistema nervioso que cambian el estado del organismo 
(ffsicos y quimicos) y llevandolo a i y ii. 

A traves de este acoplamiento el sistema nervioso participa en la genera- 
cion de las rclaeiones autopoieticas que defincn al organismo que integra y. 
en consecuencia, su organizacidn esta subordinada a esta participacion. 

1. La neurona 

Las neuronas determinan sus propios limites a traves de su autopoiesis, por 
tanto. son las unidades anatomieas del sistema nervioso. Hay muchas clases 
de neuronas que pueden ser distinguidas por sus formas, pero todas, con 
independencia de la clase morfologica a la que pertenezcan, tienen ramifica- 
ciones que las ponen en relaciones opcrativas directas o indirectas con otras 
neuronas. Funcionalmente, esto es, mirada como un componente alopoietico 
del sistema nervioso. una neurona tiene una superficie colectora, un elemento 
conductor, y una superficie efectora, cuyas posieiones relativas. formas y 
extensiones son distintas cn las diferentes clases de neuronas. La superficie 
colectora cs aquella parte de la superficie de una neurona donde rccibe 
influencias aferentes (sinapticas o no) de las superficies efectoras de otras 
neuronas o la suya propia. La superficie efectora de una neurona es aquella 
parte de su superficie que directa (por contactos sinapticos) o indirectamente 
(a traves de aeciones sinapticas y no sinapticas en otras clases celulares) atecta 
a otras celulas. a la superficie colectora de otras neuronas o a la suya propia- 



122 



Segun su clase. una neurona puede tener sus superficies colectoras y efectoras 
completa o parcialmente separadas por un elemento conductor (ausencia o 
presencia de inhibicion presinaptica). o puede tener las superficies colectoras 
y efectoras completamente entreveradas sin elemento conductor entre ellas 
(celulas amacrinas). Las interaceiones entre superficies colectoras y efectoras 
pueden ser excitadoras o inhibidoras de acuerdo a las clases de neuronas 
participantes. Efectos excitadores causan un cambio en el estado de actividad 
de la superficie colectora de la neurona receptora que puede llevar a un cambio 
en el estado de actividad de su superficie efectora: el efecto inhibidor atenua 
la efectividad de la excitacion de la superficie receptora, de modo que esta 
puede no llegar a la superficie efectora o llega con una efectividad rcducida. 

Opcracionalmente, el estado de actividad de una neurona, caracterizada 
por el estado de actividad de su superficie efectora. esta determinado tanto por 
su organizacion interna (propiedades de la membrana. grueso relativo de las 
ramas, y en general todas las relaciones estructurales que determinan sus 
estados posibles I, como por las influencias aferentes que llegan a su superficie 
receptora. Paralelamente. la efectividad de una neurona en cambiar cl estado 
de actividad de otras neuronas depende tanto de la organizacion interna dc 
estas, como de la efectividad relaliva de su action en las superficies receptoras 
con respecto a oiras influencias aferentes que estas neuronas reciben. Esto se 
debe a que las influencias excitatorias e inhibitorias no sc suman linealmente 
en la determmaeion del estado de actividad dc la neurona. sino mas bien sus 
efectos dependen de la position relativa de sus punlos de accion. Mas aun, la 
organizacion de una neurona cambia a lo largo dc su historia como rcsultado 
de su determination genetica y de las circunslancias de su operar durante la 
ontogenesis del organismo. Las neuronas no son entes cslalicos cuyas propie- 
dades permanezcan invariantes. Por el contrario, estas cambian continuamen- 
|te. De aqut tres conclusiones gencrales. 

i. Hay mucbas configuraciones de influencias aferentes (entrudas) sobre 
la superficie receptora dc una neurona que pueden producir la misma configu- 
r aci6n dc actividad eferentc (salida) en su superficie efectora. 

ii. Cambios en la organizacion interna de una neurona (independiente de 
s i surgen determinados por las transformaciones autonomas de la celula. o por 
su historia de transformaciones en una red neuronal) implican cambios en las 



123 



relaciones de entradas y salidas (funcion de transferencia) de la neurona al 
cambiar el dominio de estados de actividad que esta puede adoptar. 

iii. Ninguna celula aislada o clase de celulas. puede dcterminar por si 
misma las propiedades de la red neuronal que integran. 

En general, entonces, la organizacidn de una neurona y su rol en la red 
neuronal que integra no permanece invariantc, sino que cambia a lo largo de 
su ontogenia de una manera subordinada a la ontogenia del organismo, ya que 
es producco y causa de los cambias que la red neuronal y el organismo sufren. 

2. Organization: el sistema nervioso como un 
si sterna cerrado 

Desdc el punto de vista descriptivo es posible deeir que las propiedades de las 
neuronas, su organizacion interna, forma, y posiciones relativas determinan la 
conectividad del sistema nervioso y lo constituyen como una red dinamica de 
interacciones neuronales. Esta conectividad, es decir, las relaciones anatomi- 
cas y operacionales entre las neuronas, que constituyen al sistema nervioso 
como una red lateral, paralela, secuencial y recursiva de interacciones excita- 
torias e inhibitorias, determina el dominio de posibles estados dinamicos del 
sistema nervioso. Ya que las propicdades de las neuronas cambian a lo largo 
dc la ontogenia del organismo, por su deicrminacidn interna, y como resultado 
dc sus interacciones como componentes del sistema nervioso, la conectividad 
del sistema nervioso cambia a lo largo de la ontogenia del organismo dc manera 
recursiva y subordinada a esta ontogenia. Mas aiin. ya que la ontogenia de un 
organismo es la historia de su autopoiesis, la conectividad del sistema nervio- 
so, a traves de las neuronas que lo constituyen, esta dinamicamente subordi- 
nada a la autoposicion del organismo que integra. 

Operacionalmente el sistema nervioso es una red cerrada de neuronas que 
interactuan, de manera que un cambio en la actividad de una neurona siempre 
Ueva a un cambio en la actividad de otras neuronas, dircctamente a traves de 
un efecto sinaptico, o indirectamcnte a traves de la participueion dc algu" 
agente fi'sico o quimico intermedio. Por lo tanto, la organizacion del sistema 
nervioso como una red neuronal finita queda definida por relaciones de 
circularidad en las interacciones neuronales gcnerales en la red. Las neurona 5 
sensoriales y efectoras, asf califtcadas por un observador del organismo en su 
medio, no hacen excepciones a esta circularidad, ya que toda actividad en la 



124 



ibperficie sensorial de un organismo lleva a acti vidad en su superficie efectora, 
y toda actividad efectora lleva a cambios de actividad en las superficies 
sensoriales. Que cn este sentido un observador pueda vcr al ambientc como un 
intermedio entrc superficie sensorial y efectora del organismo, es irrelevante 
poique el sistema nervioso queda definido como una red de interacciones 
neurales por las interacciones de sus neuronas componentes con independencia 
de los elementos intermediarios. Por tanto, mientras la red neural sc cierre 
sobrc si misma, su fenomenologia es la fenomenologia de un sistema cerrado 
en el cual la actividad neuronal siempre lleva a actividad neuronal. Esto se 
valido aunque cl ambientc pueda perturbar el sistema nervioso y cambiar sus 
estados acoplandose como un agente independientc en cualquiera de las 
superficies receptoras. Los cambios que cl sistema nervioso puede sufrir sin 
desintegrarse (perdida de las relaciones definitorias), como resultado de estas 
u otras perturbaciones, estan completamente especificados por la conectividad 
del sistema nervioso, y el agente perturbador solo constituye un determinante 
pstorico para la ocurrencia de tales cambios. Como red neuronal cerrada, el 
sistema nervioso no tiene entradas ni salidas. y no hay relaciones intrinsecas 
_n su organizacion que lc permitan discriminar a traves de la dinamica de sus 
ambios de cstado, entre causas externas o intemas para estos cambios dc 
estado. Esto trae dos consecueticias fundamentales: 

i. La fenomenologia de los cambios de estado del sistema nervioso es 
xclusivamcnte la fenomenologia de los cambios de cstado de una red neuronal 

cerrada; es decir, para el sistema nervioso como red neuronal cerrada no hay 
adentro o afucra. 

ii. La distincion entre causas externas e internas en cl origen de los cambios 
de estado del sistema nervioso puede solo ser hecha por un observador que 
observa al organismo como unidad . y define un adentro y un afuera al delimiiar 
sus hordes. 

Es claro que es solo con respecto al dominio de interaction del organismo 
como unidad que los cambios de estado del sistema nervioso pueden tener un 
origen externo e interno y. por lo tanto. que la historia de las causas de los 
cambios de estado del sistema nervioso esta en un dominio fenomenoldgico 
diferente al de los cambios dc estado mismos. 



125 



3. Cam bio 



Cualquier cambio en la organizacidn del sistema nervioso surge de cambios 
en las propiedades de sus neuronas componentes. Que cambio - de hecho tiene 
lugar, si bioqufmico 0 morfoldgico o ambos, es irrelevante para la presente 
discusidn. Lo significativo es que estos cambios surgen en el acoplamicnto del 
sistema nervioso y el organismo a traves de su opcrar homeostitico subordi- 
nado a la autopoiesis del organismo. Algunos de los cambios afectan directa- 
mente el operar del sistema nervioso porque tienen lugar en su funcionamiento 
como una red ccrrada; olios cambios afectan al organismo porque tienen lugar 
a traves del acoplamiento genetico y bioqufmico de las neuronas al organismo. 
y cambian las propiedades de las neuronas de una manera no relacionada con 
el operar mismo de la red. Los resultados son de dos tipos: por un lado. todo 
cambio Neva a una misma cosa. o sea a cambios cn el dominio de estados 
posibles del sistema nervioso; por otro lado, el sistema nervioso esta acoplado 
al organismo tanto en su dominio de inleracciones como en su dominio de 
transfonnaciones internas. 

4. Arquitectura 

La concctividad del sistema nervioso esta determinada por la forma de sus 
neuronas componentes. En consecuencia. todo sistema nervioso tiene una 
arquitectura definida, determinada por la clase y ntimero de las neuronas que 
lo componen, y miembros dc la misma especie tienen sistema nervioso con 
arquitecturas similares en la medida que tienen clases y numeros scmejantes 
dc neuronas. Inversamente, miembros de diferentes cspecics tienen un sistema 
nervioso con arquitecturas diferentes. de acucrdo a sus diferencias espeefficas 
en composicidn neuronal. Por lo tanto. la organization cerrada del sistema 
nervioso se realiza en diferentes especies dc maneras diferentes que han sido 
determinadas a traves de la evolution; en todos los casos, sin embargo, las 
siguientes condiciones se satisfacen: 

i. Por su constitution como una red de interacciones latcrales, paralclas. 
secuenciales y recursivas, el sistema nervioso se cierra sobre si mismo a todo 
nivel. Por esto, las mutilaciones que pueda sufrir, en general dejan una red 
ccrrada con una arquitectura modificada. La organizacidn del sistema nervioso 
es esencialmente invariants bajo mutilaciones. cn tanto que el dominio de 



126 



estados posibles, que dependen de la arquitectura, no lo es. Sin embargo, por 
su organizacidn ccrrada, lo que quede de un sistema nervioso luego de una 
ablacidn parcial nccesariamente opera como un todo con propiedades diferen- 
tes del original, pero no como un sistema al cual se le han sustrafdo algunas 
de sus propiedades. 

ii. No hay intrfnsecamente ninguna posibilidad de una localization opera- 
cional en el sistema nervioso, en cl sentido que ninguna parte de el puede 
considerarse responsable de su operar como una red cerrada. Sin embargo, ya 
que todo sistema nervioso tiene una arquitectura definida. loda lesion locali- 
zada en cl necesariamente produce una desconexidn espccificaentre sus partes 
y, por lo tanto, un cambio espcci'fico en su dominio de estados posibles. 

iii. La arquitectura del sistema nervioso no es estatica, sino que se 
especifica a lo largo de la ontogenia del organismo al cual pertenece y su 
determination, aunque ba jo control genetico, esta ligada a la morfogenesis dc 
todo el organismo. Esto tiene dos implicaciones: a) la variabilidad en la 
arquitectura del sistema nervioso de los miembros de una especie esta deter- 
minada por diferencias individuales en constitucion genetica y ontogenia; 
b) el rango de variaciones individuales permisibles (compatible con la auto- 
poiesis) esta determinado por la circunstancia en la cual la autopoiesis del 
organismo se realiza. 

iv. La arquitectura del sistema nervioso y la morfologfa del organismo 
como un todo definen el dominio en el cual el ambiente puede acoplarse al 
organismo como una fuente de sus deformaciones. Asf, mientras la arquitec- 
tura del sistema nervioso y la morfologfa del organismo permane/.can inva- 
riantes, o algunos dc sus aspectos no varien, hay la posibilidad dc que la 
recurrencia de configuraciones ambientalcs de origen al mismo acoplamiento 
organismo medio y, por lo tanto, a la recurrencia del mismo tipo dc pcrtur- 
baciones (cambios internos) en el organismo. 

5. Estados referenciales 

Hay estados del sistema nervioso que, como estados referenciales, definen los 
subdominios de los posibles estados que cl sistema nervioso (y el organismo) 
puede n adoplar bajo perturbaciones, como matrices de relaciones internas 
posibles. Como resultado. cuando el sistema nervioso esta en estados referen- 
ciales diferentes, compensa las mismas perturbaciones (caracterizadas como 
configuraciones del ambiente) siguiendo modos de cambio diferentes. Las 



127 



emociones, el sueno. la vigilia. son csiados referenciales. En la dinamica del 
sistema nervioso, los estados referenciales se definen, como cualquier oiro 
estado del sistema nervioso. por relaciones de aciividad neuronal, y como tales 
son generados por cambios de actividad neuronal, y causan cambio de activi- 
dad neuronal l.o peculiar de ellos es que constituyen estados sobre los cuales 
otros estados pueden insertarse como subestados cn cl proceso de generacion 
de la autopoiesis del organismo. Por tanto. su distincion solo pertenece al 
dominio de observacion; para el sistema nervioso son pane de su dinamica 
estado-determinada. 



B. CONSECUENCIAS 



I. Acoplamiento histarica 

Debido a su acoplamiento con el organismo. el sistema nervioso necesaria- 
mente participa en la generacion de relaciones que constituyen el organismo 
como una unidad autopoietica. Ademas. debido a este acoplamiento. la orga 
nizacion del sistema nervioso esta permanentemente dcterminada y realizada 
atraves de la generacion dc relaciones neuronales definidas intemamente con 
respecto al sistema nervioso mismo. Como consecuencia, el sistema nervioso 
necesariamente opera como un sistema homeostatico que. mantiene invariante 
las relaciones que definen su participacidn en la autopoiesis del organismo. 
y lo hace generando relaciones neuronales que estin historic amente determi- 
nadas a lo largo dc la ontogenia del organismo por su participacidn cn esta 
ontogenia. Esto ticne las siguientes implicacioncs. 

i. Los cambios que el sistema nervioso sufre como un sistcma homeosta- 
tico que compensa las deformaciones que sufre como resultado de las interac- 
ciones del organismo (a su vez el un sistema homeostatico), no pueden 
localizarsc en ningiin punto regular del sistema nervioso. sino que deben estar 
distribuidos cn el, de alguna manera estructurada. porque todo cambio locali- 
zado es a su vez una fuente de deformaciones adicionales que deben ser 
compensadas con otros cambios. Este proceso cs potcncialmente infinite 
Como resultado. la operacion del sistema nervioso como componente d e ' 
organismo es una continua generacion de relaciones neuronales sigtlificativas, 
y todas las transformaciones que sufre como una red neuronal cerrada estan 



128 



subordinadas a esto. Si como resultado de una perturbacidn, el sistcma nervio- 
so falla en la generacion de una relacion neuronal significativa en su partici- 
pation en la autopoiesis del organismo, el organismo se desintegra. 

ii. Aunquc cl organismo y el sistema nervioso son sistemas ccrrados y 
pstado-determinados, el hecho de que la organization del sistema nervioso este 
detetminada a naves de su participacidn en la ontogenia del organismo. hace 
a esta organizacidn una funcidn de las circunstancias que determinan esta 
ontogenia. o sea, de la historia de interacciones del organismo y de su 
constitution genetica. Por lo tanto. el dominio de los estados posibles que el 
sistema nervioso puede adoptar como un sistema estado-determinado es, en 
todo momento, funcidn de la historia de interacciones y la implica. El resultado 
es el acoplamiento dc dos fenometiologi'as coiistituiivamenie diferentes, la del 
sistcma nervioso (y cl organismo ), y la del ambiente (que incluye al organismo 
y al sistema nervioso), cn la forma de un sistema abierto no homeostatico, de 
manera que los estados posibles del sistema nervioso continu amente son 
conmcnsurablcs con el dominio de estados posibles del ambiente. Mas aiin, 
ya que todos los estados del sistcma nervioso son csiados internes, y el sistema 
nervioso no puede hacer una distincion en sus proccsos dc transformacion 
entre estados generados interna y exiemamenie. cl sistcma nervioso. por luerza 
acopla su historia de transformaciones tanto a la historia de sus cambios de 
estado intemamente determinados como a la historia de sus cambios dc estado 
extemamente determinados. Asf, las transformaciones que cl sistema nervioso 
sufre durante su operacion son una pane constitutiva dc su ambiente. 

iii. El acoplamiento historico del sistcma nervioso a la transformation dc 
su ambiente, sin embargo, es aparentc sdlo cn cl dominio del observador. no 
en el dominio de operacion del sistcma nervioso. que pcrmanece como un 
sistema homeostatico cerrado cn cl cual todos los estados son equivalentes en 
la medida que todos llevan a la generacion dc relaciones que definen su 
participation en la autopoiesis del organismo. El observador puede senalar 
que un cambio dado cn la organizaeion del sistema nervioso surge como 
resultado de una interaction dada del organismo, y el observador puede 
considerar este cambio como una representacidn de las circunstancias de 
interaccion. Esta representacidn, sin embargo, existe como fenomeno sdlo en 
el dominio de observacion, y tiene validez solo en el dominio generado por cl 
observador cuando este mapea el medio en la conducta del organismo al 
tratarlo como una maquina alopoictica. El cambio mencionado cn la organi- 
zacidn del sistema nervioso constituyc un cambio cn cl dominio de sus posibles 



129 



estados bajo condiciones en las que la representation de las circunstancias 
causales no entra como componente. 

2. Aprendizaje como fendmeno 

Si la conectividad del sistema nervioso cambia como resultado de al»unas 
interacciones del organismo. el dominio de estados posibles que el (y el 
organismo) pueden adoptar en adelante, cambia; en consecuencia, cuandu la 
misma condition de interaction se rcpite o aparccc una isomorfica. los estados 
dinamicos gcnerados en cl sistema nervioso, y por lo tanto la manera como el 
organismo mantiene su autopoiesis, son difercntes de lo que habnan siclo de 
otra manera. Sin embargo, el que la conducta del organismo bajo condiciones 
de interaction recurrente (o nuevas) debe ser autopoietica y, por lo tanto. 
aparezca como adaptativa para un observador. es el resultado neccsario del 
conlinuo operar homeostatico del sistema nervioso y del organismo. Puesto 
que este operar homeostatico continuamente subordina el sistema nervioso y 
el organismo a la autopoiesis de este ultimo de una manera internamente 
detenninada. ningun cambio en la conectividad del sistema nervioso puede 
participar en la generation de conducta como representation de interacciones 
pasadas del organismo: las representaciones pertenecen al dominio de las 
deseriptiones. El cambio que en el dominio de estados posibles que el sistema 
nervioso puede adoptar. tiene lugar a lo largo dc la ontogenia del organismo 
como resultado dc sus interacciones. constituye el aprendizaje. Asf. el apren- 
dizaje como un fenomeno dc transformation del sistema nervioso asociado a 
un cambio conductual que tiene lugar bajo maniencion de la autopoiesis. 
ocurre debido al continuo acoplamiento entre la fenomeno! ogfa estado-deter- 
minada del sistema nervioso y la fcnomenologia estado-determinada del 
ambiente. Las nociones dc adquisicion dc representaciones del ambiente o de 
adquisicion dc information sobre el ambiento en relation con el aprendizaje. 
norepresentan ningun aspecto del operar del sistema nervioso. Lo mismo vale 
para nociones tales como memoria y rccuerdo, que son descripciones hechas 
por un observador de fendmenos que tienen lugar en su dominio de observa- 
tion, y no en el dominio dc operation del sistema nervioso y que, por lo tanto. 
tienen validez solo en el dominio dc las descripciones. dondc qucdan definidos 
como componentes causales en la description dc la historia conductual. 



130 



El tiempo como dimension 

Cualquier distinction conductual entre interacciones que son desde otro punio 
de vista equivalentes. en un dominio que tiene que ver con los estados del 
organismo y no con caracten'sticas del ambiente que definen la interaccion. 
dan origen a una dimension referential como modo de conducta. Este es el 
cast) con el tiempo. Basta que, como resultado de una interaction (definida 
por una configuration ambiental) el sistema nervioso sea modificado con 
respecto al estado referential espetifico fsentimiento de lo conocido por 
ejemplo) que la repetitividad de la interaction haya podido generar. para que 
interacciones que de otra manera sen'an equivalentes causen conductas distin- 
guibles en una dimension asociada con su secuencia y, por tanto, originen una 
manera dc comportamiento que constituye la definition y caracterizacion de 
la dimensitfn temporal. Por lo tanto. lo secuencial como una dimension queda 
definido en el dominio de las interacciones del organismo. no en el operar del 
sistema nervioso como una red neuronal cerrada. Similarmente, la distincidn 
conductual que el observador hace de estados secuenciales entre sus estados 
de aclividad nerviosa a medida que interactua recursivamente con ellos, 
constituye la generacion del tiempo como una dimension del dominio descrip- 
tivo. El tiempo como dimension en el dominio descriptivo, por lo tanto. es una 
caractcnstica ambiental solo cn la medida en que nuestras descripciones 
forman parte de nuestro ambiente. 

C. IMPL1CACIONES 

Ya que la historia como fenomeno es accesible al observador solo en el 
dominio de las descripciones. es solo en este dominio que la historia puede 
participar en la generacion de la conducta del observador. De hecho esto 
ocurre. Las descripciones como conducta linguistica constituyen fuentes de 
perturbaciones del sistema nervioso y, por lo tanto, parte de su ambiente. En 
consecuencia. la fenomenologia de transibrmaciones del sistema nervioso 
discutida anteriormente. tambien se aplica a las interacciones del organismo 
en cl dominio de las descripciones. y la organization del sistema nervioso es 
tambien funcion de la historia de interacciones del organismo en este dominio. 
Las implicaciones son obvias. El operar del sistema nervioso no hace distin- 
ciones entre sus diferentes fuentes de perturbacion y. en consecuencia, no hace 



131 



ninguna diferencia con respecto a esta operacion el que los agentes pertur- 
badores sean caracteristicas del ambiente fi'sico o interacciones conductualcs 
con organismos acoplados. Por lo tanto. aunque el sistema nervioso opera de 
una manera deterministu de estado en estado, el tiempo como un modo de 
comportamiento cntra en la determinacion de sus estados a iraves del dominio 
dcscriptivo como un componente en el dominio de la conducta del organismo. 
Lo mismo ocurre con cualquier oiro componente del dominio de las descrip- 
ciones que, aunque no representan estados del sistema nervioso. constituyen 
componentes causalcs en el dominio conductual; tal es el caso por ejemplo con 
nociones como belleza, libertad y dignidad. Ellas surgcn como dimensio- 
nes en cl dominio del comportamiento del organismo a iraves de distinciones 
referidas a el mismo, como resuliado del acoplamiento de la fenomenologia 
del sistema nervioso como una red neuronal cerrada y el dominio de interac- 
ciones del organismo. 

Mo hemos dado una descripcion formal del sistema nervioso en el lenguaje 
de la anatomi'a o la electrofisiologi'a porque nucstro proposito era evidenciar 
la organizacion del sistema nervioso como una red neuronal cerrada. y el 
lenguaje de la neurofisiologi'a y anatomi'a implican la nocion de un sistema 
abierto. a traves de sus referencias a la funcion, y las relaciones de entrada y 
salida. La distincion entre lo que pertenece al dominio del observador y lo que 
pertenece al sistema, ha sido de gran valor para realizur este proposito, ya que 
sin ella no habria sido posible revclar la organizacion cerrada del sistema 
nervioso. Tampoco habria sido posible reconocer que la corrcspondencia que 
el observador ve entre la conducta del organismo y las condiciones del medio 
en que este debe sobrcvivir. pertenece. como fenomeno, al dominio de la 
observacidn del acoplamiento del organismo y cl ambiente, y no a ninguna 
propiedad particular en la conectividad del sistema nervioso. 



GLOSARIO 



Este glosano solo contiene palabras que adquicren un significado particular 
en este trabajo, o que son neologismos nunca usados antes. Por este motivo, 
todas las definiciones estan dadas como citas directas del texlo. 

ACOPLAMIENTO: Cada vez que el comportamiento de una o mas unidades es 
tal que hay un dominio en el que la conducta de cada una es funcion de la 
conducta de las demas. se dice que ellas estan acopladas en ese dominio 
(p. 101). 

AUTOCONSCIENCTA: ... la conducta autoconsciente es conducta en el dominio 
de autoobservaeion (p. 118). 

AUTONOMIA: ...la autonomia ... revelada de continuoen la capacidad homeos- 
tatica de los sistemas vivos de conservar su identidad a traves de la 
compensacion activa de las deformacioncs... (p. 63). 

AUTORRHPRODUCCION: La autorreproduccion tiene lugar cuando una urn- 
dad produce otra con organizacion similar a la de ella misma, mediante 
un proceso acoplado al proceso de su propia produccion. Es evidente 
que solo los sistemas autopoieticos pueden autorreproducirse. porque 
ellos son los unicos que se forman por un proceso de autoproduccn'm 

(autopoiesis) (p. 94). 
CODlRC ACTON: ...es una nocion cognoscitiva que reprcsenta las interacciones 

del observador, y no un fenomeno operativo en el dominio fisico... 

reprcsenta la aplicacion de un proceso que ocurre en el cspacio de la 

autopoiesis a un proceso que ocurre en el cspacio del diseno humano 

(heteropoiesis) (p. 81). 
DOMINIO COGNOSC1TIVO. ...el dominio de todas las interacciones en que un 

sistema autopoietico puede entrar sin perdcr su identidad, es deeir, el 

dominio de todos los cambios que puede sufrir al compensar perturbacio- 

nes (p. 115). 

DOMINIO comlinicativo: ...una cadena tal de interacciones eslabonadas que. 
aunque la conducta de cada organismo en cada interaccion es determinada 



133 



internamente por su organization autopoietica, dicha conducta es para e] 
otro fuente de deformaciones compensables y, por ]o tanto. puede califi- 
carse de significativa en el contexto de la conducta acoplada (p. 1 16). 

DOMINIC) LINGUfSTICO. ...un campo consensual de conducta acoplada que se 
especifica (se hace consensual) durante el proceso de su generation... I In 
campo consensual... donde los organismos acoplados se orientan reefpro- 
camente en su conducta. internamente determinada, por medio de interac- 
cioaes que se han especificado durante sns ontogenias acopladas (p. 1 16). 

U1VERSIDAD: ...variation en el modo como se conserva la identidad (p. 63). 

ESPACIO AUTOPOIEHCO. ...una organizacion autopoietica constituye un domi- 
nio cerrado de relaciones especificadas solamente con respecto a la orga- 
nizaci6n autopoietica qucellos componen, determinando. asf, un cspacio 
donde pucde matcrializarse esia organizacion como sistema concrete, 
espacio cuyas dimensiones son las relaciones de produccion de los com- 
ponentes que lo constituyen (p. 79). 

F.SPACIO FlSICO: Por razones epistemologicas, todo loque hemos dicho implica 
un espacio (ffsico) donde tiene lugar la fenomenologfa autopoietica (p 
119). 

ESPECIE: Una cspecie es una poblacidn, o coleccion de poblaciones, de 
individuos interconectados reproductivamente que, de esta manera. son 
nodos en una red histdrica (p. 101 ). 

EVOLUCION: ...la evolution en cuanto proceso es la historia de cambio de un 
modelo de organizacion materializado en unidades indcpendicnles. gene- 
radas secuencialmente a traves dc etapas autorreproduclivas, en las cuales 
la organizacion definitoria particular de cada unidad aparece como modi- 
fication de la anterior, que constituye asf su antecedente secuencial e 
histdrieo (p. 96). 

EXPLICACION: ...es siempre la reformulacidn de un fenomeno de manera tal 
que sus elementos aparezcan causalmente relacionados en su genesis 
(p. 65). 

EXPlicacion BlOLOGICA: Una explication bioldgica debe ser una reformula- 
cidn en terminos de procesos subordinados a la autopoiesis de los 
organismos participantes, 0 sea. una reformulacidn en el dominio teno- 
menologico biologico (p. 109). 

FEN6MF.NO BIOLOGICO: ...la fenomenologfa bioldgica es la fenomenologfa de 
los sistemas autopoieticos, y un fenomeno es un fenomeno biologico 



solamente en la medida en que depende. de un modo u otro. de la 
autopoiesis de una o mas unidades autopoieticas (p. 107). 

FENOMENO HISTORICO: Un fenomeno histdrieo es un proceso de cambio en el 
cual cada uno de los estados sucesivos de un sistema cambiante surge como 
modification de un estado previo en una transformation causal, y no de 
novo como hecho independiente (p. 96). 

FF.NOMENOLOCI A ESTATICA: La fenomenologfa estatica es una fenomenologfa 
de relaciones entre propiedades de componentes (p. 108). 

FBNOMENOLOGfA MECANfSTICA: La fenomenologfa mccanfstica es una feno- 
menologfa de relaciones entre procesos generados por las propiedades de 
los componentes (p. 108). 

funciOn: ...la notion dc funcion surge cuando el observador describe los 
componentes de una maquina o de un sistema rcfiriendose a una unidad 
mas amplia — que pucde ser la maquina en su totalidad o pane de ella — 
cuyos estados constituyen el objetivo al que han de conducir los cambios 
de los componentes (p. 76). 

HETEROPOIESIS: ...proceso que ocurre en el espacio del disenohumano (p. 36). 

tNDiviDU alidad: Las maquinas autopoieticas poseen individualidad; esto es, 
por medio de la mantencion invariable de su organizacion conservan 
activamente una identidad que no depende de sus interacciones con un 
observador (p. 71). 

MAQUINA: ...las maquinas son unidades... estan formadas por componentes 
caracterizados por ciertas propiedades capaces de satisfacer ciertas rela- 
ciones que determinan en la unidad las interacciones y transformaciones 
de esos mismos componentes... la naturale/.a efectiva dc los componentes 
no tiene importancia (ya que) las propiedades particulates que cllos 
posccn, aparte dc las que intervienen en las transformaciones e interaccio- 
nes dentro del sistema. pueden ser cualcsquiera (p. 67). 
MAQUINA ALOFOIETICA: ...maquinas (que) producen con su funcionamicn- 
to algo distinto de ellas mismas — como en el caso del automdvil 
(p. 71). 

AQUINA AUTOPOIETICA: Es una maquina organizada como un sistema de 
procesos dc produccion de componentes concatenados de tal manera que 
producen componentes que: i) generan los procesos (relaciones) de pro- 
duccion que los producen a traves de sus continuas interacciones y 
transformaciones, y ii) constituyen a la maquina como unidad en cl cspacio 
ffsico (p. 69). 



135 



maquina HOMEOSTATICA: ...maquinas (que) mantienen algunas de sus varia- 
bles constantes o dentro de un rango limitado de valores (p. 68). 

MECANICISMO (EN BIOLOGIA): ...los unices factores operantes en la organiza- 
cion de los sistemas vivos son factores ffsicos..., (se niega) la necesidad de 
alguna fuerza inmaterial organizadora de lo vivo; ...una vez que se lo h a 
definido adecuadamcnte. cualquier fenomeno biologico puede describirse 
como surgido de la interaccion de procesos fisico-quirnicos cuyas relacio- 
nes son especificadas por cl contexto de su definieion (p.p. 63 y 64). 

ORSERVADOR: A traves de mteracciones recurrentes con sus propios eslados 
lingufsticos. un sistema asi puede permanccer siempre en situacion de 
interactuar con las representaciones (segun se las defmi6 previamente) de 
sus interaccioncs (p. 117). 
ONTOGF.NIA: La ontogenia es la historia de transformacidn de una unidad. Por 
consiguienle. la ontogenia de un sisfema vivo es la historia de la conser- 
vation de su identidad a traves de su autopoiesis continuadacn el espacio 
lYsicolp. 117). 

ORGAMrZAClON: Las relaciones que determinan, en cl espacio en que eslan 
defmidas, la dinamica de interacciones y transformaciones de los compo- 
nents y. con ello, los estados posibles del sistema. constituyen la organi- 
zacion de la maquina (p. 67). 

PROl'O.srTO: Comunmente se senala como el rasgo mas notorio de los sistemas 
vivientes el poseer una organizacion orienlada a un fin o, lo que es 
equivalente, dotada dc un plan intcrnorcflejado v realizado por su estruc- 
tura(p. 75). 

PROPOsno EN una Maquina ; El uso que el hombre le da a la maqu i na . . . Todas 
las maquinas que el hombre fabrica. las hace con algun objetivo, practice 
o no — aunque solo sea el de entretencr— , que el especifica (p. 68). 

REGUAC16N: ...nocion valida en el campo de descripcion de las heteropoie- 
sis (que) refleja la observacion y descripcion simultaneas, por el dise- 
nador (o su equivalente), dc transiciones interdependientes del sistema 
que ocurren en un orden preestablecido y a velocidades especificadas 
(pp. 81 y 82). 

RELACIONES CONST1TUTIVAS: ...determinan que los componentes producidos 
eonstituyan la topologia en que materialist la autopoiesis (p. 80). 

RELACIONES OR ESPF.CIF1CIDAD: ...determinan que los componentes produci- 
dos scan precisamente aquellos componentes definidos por su participa- 
cion en la autopoiesis (p. 80). 



136 



RELACIONES DE ORDEN: ...determinan que la concatenation de los componen- 
tes en sus relaciones de especificidad, constitutivas y de orden sean las 
especificadas por la autopoiesis (p. 80). 

REPRODUCCION: Hay tres fenomenos que se deben distinguir en relacion con 
el concepto de reproduecion: la replication, la copia y la autorreproduc- 
cion (p. 93). 

SELECCION: La selection en cuanto proceso en una poblacion de unidades. es 
un proceso de realization diferencial de ellas en un contexto que determina 
las organizaciones unitarias que pueden realizarse (p. 98). 

SISTEMA: Cualquier conjunto seflalablc de componentes que se cspecifican 
como constituyendo una unidad (definieion no explfeila en el texto). 

TEI.EONOM1A: Comtinmente se' senala como el rasgo mas notorio de los 
sistemas vivientes el poseer una organizacion orientada a un fin... Ese 
elemento de aparcntc proposito o posesion de un proyecto o programa 
(determinado por la especie en la organizacion de los seres vivos) (pp. 75 
y 76). 

UNIDAD: La unidad, la posibilidad de distinguirse de un fondo y. por lo tanto. 
de otras unidades. es la sola condicidn necesaria para tener existencia en 
cualquier dominio dado. ...La naturaleza de una unidad y el dominio en 
que ella existc son especificados solo por la operacidn de distincidn que 
la senala. sea esta conceptual — cuando un obscrvador define una unidad 
distinguicndola en su campo dc expresion o descripcion — sea esta mate- 
rial — cuando se establece una unidad poniendo efectivumcnte en action 
sus propiedades definitorias median te su funeionamiento real cn el espacio 
fi'sico (p. 88). 



Coleccion 

EL MUNDO DE LAS GENCIAS 



• Desidcrio Papp: Ideas revolutionaries en la ciencia (3 lomos) 

• Francisco Rothhammer, Ricardo Cruz-Coke: Curso bdsico de genetica humana 

• Armando Roa y oiros: Im medicina liacia el ano 2000 

• Francisco Santamaria: Curso de quimi.ca general (2 tomos) 

• Maria de la Luz Alvarez: Deprivation v modelos parentales 

• Louis Gottschalk, Fernando Lolas: Estudios sobre el andlisis del comportamiento 
verbal 

• Fernando Lolas: La fisiologia camo ciencia aplicada 

• Fernando Lolas: Propositions para una leoria de la medicina 
' Fernando Lolas: La perspectiva psicosomdtica en medicina 

• Osvaldo Quijada: Vida y sexo 

• Sergio Pena y Lillo: Amor y sexualidad 

• Lev landau, Yuri Rumen ,;Que es la teon'a de la relatividad? 

• Igor Saavedra. Tiempo, espacio y movimiento 

• Ricardo Capponi: Psicopatologia y semiologia psiquidtrica 

• Fernando Oyarztin: La persona humana y la antropologia medico 

• Fernando Oyarztin: La persona, la psicopatologia \ psicoterapia antmpoldgicas 

• Jose Maza: Astronomia contempordnea 

• Jorge Estrella, Jaime Cordero: Viejas y nuevas fionteras de la ciencia 

• Cesar Ojeda: Delirio, realidad e imagination 

• Miguel Basch: Problemas de mecdnica cldsica 

• Robert Solow: Crecimiento y equidad 

• Humbcrto Maturana, Francisco Varela: De mdquinas y seres vivos 

• Miguel Kottow: Introduction a la bioetica 

• Humberto Maturana: Desde la biologta a la psicologia 

• Otto Dorr: Espacio y tiempo vividos 

• John Comwell (Editor): La imagination de la naturaleza 

• Paul Christian: Medicina antropoldgica 

• Stephen Hawking, Roger Penrose: Naturaleza del espacio y el tiempo 

• Otto Dorr: Psiquiatria antropoldgica 



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